Navia, harta de los jabalíes

Fuente: lne.es

Los ganaderos del concejo exigen medidas «contundentes» para frenar los daños de los suidos, que destrozan las cosechas destinadas a sus reses

Los ganaderos de Navia (Asturias) reclaman ayer medidas «contundentes» para evitar los daños de los jabalíes en sus cosechas. Exigen respuestas al coto de caza, al Principado y al Ayuntamiento ante la cada vez «más dañina» acción de los animales. Los destrozos, calculan, pueden ascender a 20.000 euros para una explotación media, y no hay ninguna ayuda de la Administración regional ni una indemnización por parte de los cazadores. «Una vergüenza», explica la portavoz del colectivo de ganaderos, Mirta Pérez, que apostilla: «de nada sirve la compra de la semilla y nuestro trabajo, te quedas sin nada en una noche».

El sindicato Coag-Asturias fue el primero en lanzar la voz de alarma a principios de semana y ahora los ganaderos del Concejo naviego se han organizado para exigir «una solución a largo plazo y durarera». La primera reunión con representantes del Gobierno local y del coto de caza tuvo lugar ayer en Vigo (Navia). Según critican los afectados, los daños son cada año más numerosos y el problema «va a más porque no se ataja». Los jabalíes «atacan» las cosechas de maíz, patatas y fabas y los silos y «nosotros necesitamos de ese forraje para el ganado, si plantamos algo no lo hacemos para alimentar a los jabalíes».

Con la subida del precio de los cereales y, en general, de los precios del mercado, esta situación está asfixiando a muchas ganaderías del Concejo. Ayer, el alcalde de Navia, Ignacio García Palacios, se mostró a favor de las muertes controladas de jabalíes y de instalar pastores eléctricos para ahuyentar al animal. El regidor apoyó a los cazadores, a quien Coag-Asturias pide responsabilidades por no abonar los daños de una especie cinegética.

La temporada de caza empezó el pasado fin de semana, pero los jabalíes se encuentran en la Reserva Natural de Barayo, una zona protegida por la Administración regional. El coto de Navia asegura que es «imposible» controlar la cría de jabalíes y que el problema no es de los cazadores ni de la zona en la que ellos trabajan, «porque nosotros estamos en un coto no en la Reserva».

La presencia es estos animales cerca de zonas de cultivos siempre es problemática. De un lado, los ganaderos se quejan de los daños que provoca en las cosechas. De otro lado, los cazadores apoyan su presencia por ser especie cinegética. El Principado, por su parte, debe garantizar la pervivencia de la especie y castiga las acciones de los furtivos.

En Navia el problema tiene otras connotaciones porque cerca de las cosechas se encuentra la Reserva de Barayo, lugar «intocable» para la Administración sin informes técnicos que acrediten que es necesario controlar una población abatiendo un número controlado de ejemplares. El Ayuntamiento, que ayer se prestó a mediar en el asunto, se dirigirá al Principado para apoyar la causa de los ganaderos y exigir una solución «a corto plazo y eficaz».

La treintena de afectados asegura que los daños se producen todo el año, pero que es mayo, con la plantación de maíz para el alimento de las reses durante el invierno, cuando las pérdidas son mayores. «Y lo que no queremos son indemnizaciones. Lo que realmente buscamos es tener disponibles nuestras cosechas y que no sean las economías ganaderas las que alimenten a los jabalíes», añade Mirta Pérez.

El Principado también persigue a los furtivos que colocan cepos para dar muerte al animal.

Deja un comentario