Turismo y caza, un maridaje perfecto

El turismo en Castilla-La Mancha representa el 12% de su Producto Interior Bruto y genera empleo directo para más de 42.000 personas, unos datos «que ponen de manifiesto la importancia del sector para nuestra región». Así lo destaca Carmen Casero, la consejera de Empleo y Economía de Castilla-La Mancha, territorio que cuenta con más de siete millones de hectáreas dedicadas al sector cinegético. Un ‘paraíso’ para el cazador que la región trata de aprovechar al máximo.

A finales de 2013, la presidenta autonómica, María Dolores Cospedal, presentó la nueva hoja de ruta que definía las acciones a desarrollar en el sector turístico «para seguir mejorando los datos que tenemos actualmente y, claro está, el turismo cinegético ocupa un lugar preponderante en todo el proceso de promoción siendo el Congreso Nacional impulsado por la presidenta Cospedal que se va a celebrar en Ciudad Real un ejemplo de ello», destaca la consejera Casero.

No en vano Castilla-La Mancha es una de las regiones con más riqueza cinegética. «Contamos con millones de hectáreas dedicadas a esta actividad, disponemos de espectaculares cotos para el desarrollo de caza mayor, menor, para hacer ojeos, caza con perro, reclamo, al paso, con galgos, monterías, batidas, de espera, con arco, etcétera», recuerda la responsable del gobierno castellano-manchego que fija en Francia y Reino Unido «los mercados de interés para nuestra región», sin dejar pasar por alto el «creciente interés de Rusia por nuestra región para practicar alguna actividad relacionada con la caza».

Pero no sólo de caza vive ese turismo y esa actividad económica. Castilla-La Mancha quiere que otros ‘productos’ como la artesanía, la gastronomía o la enología «creen sinergias con el turismo cinegético y, de esta forma, seguir incentivando el consumo entre nuestros turistas para generar riqueza y empleo en Castilla-La Mancha».

Factores como la creación de una licencia única que va a permitir cazar y pescar en Castilla-La Mancha, Madrid, Castilla y León y Extremadura «deben contribuir también a difundir el turismo ligado al mundo de la caza» y, al mismo tiempo, «contribuyen a su desarrollo mediante acciones como el Plan Estratégico de Turismo que pone en marcha Castilla-La Mancha, la colaboración con otras instituciones como Turespaña o el ya mencionado Congreso Nacional de Ciudad Real, una cita que se celebrará a finales del próximo mes de septiembre y que pretende analizar los retos y el potencial del sector en la región».

El objetivo es llevar a Ciudad Real a expertos y personalidades de los sectores gastronómico, cinegético, turístico que pondrán sobre la mesa el atractivo que la caza puede aportar al territorio. «Es fuente de riqueza en una comunidad autónoma y una provincia como Ciudad Real, una de las más importantes a la hora de hablar del mundo cinegético y para nosotros es obligatorio aprovechar los recursos turísticos que giran en torno a la caza». Así lo explica la concejala de promoción económica del Ayuntamiento de Ciudad Real, Lola Merino, que apuesta por «aprovechar todo lo que ofrece la caza. No es sólo deporte, también es una actividad para disfrutar de la naturaleza, conservar el medio ambiente, como actividad recreativa, de turismo, y ligado a eso está la artesanía, taxidermia, el trabajo de piel, la pintura, la literatura, la gastronomía…».

El congreso ciudadrealeño nace con un precedente, las jornadas de turismo cinegético que se celebraron el pasado año y en las se propuso al Ayuntamiento de Ciudad Real organizar un congreso de carácter nacional que reuniese a los principales agentes del sector.

De esta forma nace un programa de actividades que incluye varias mesas redondas que contarán con la presencia de importantes empresas relacionadas con el turismo, con la gastronomía o con representantes de instituciones con presencia en el extranjero quienes trasladarán sus experiencias y los diferentes casos de éxito que han visto en otros países.

Las actividades también estarán encaminadas a acercar la caza a todos los públicos, así como a poner en valor el turismo cinegético y las posibilidades que ofrece para aquellos que planifiquen este tipo de viajes.

Uno de los actos paralelos al congreso, enfocados a la población general, serán los llamados ‘Días de Diana y Baco’, que con la colaboración de distintos establecimientos hosteleros servirán para promocionar el maridaje entre los vinos manchegos y la carne de caza, otra ‘vertiente’ para vender al turista cinegético.

La conclusión es sencilla:«Si España es el gran destino mundial de turismo vacacional, también hay que aprovechar este turismo que nos ofrece la caza», indica la concejala Lola Merino. De esta forma, en el Congreso se abordará, por ejemplo, cómo plantear la comercialización del turismo cinegético a través de paquetes turísticos y el papel de los touroperadores, analizando modelos de éxito en otros países, como Sudáfrica, Estados Unidos o Hungría.

«Tenemos muchas piezas para construir un puzle perfecto», en el que también los cazadores tienen mucho que decir. Con el inicio de la media veda a mediados de agosto, el presidente de la Asociación Profesional de Naturaleza Empresarial que integra a propietarios de Fincas Rústicas o titulares de cotos de caza, Aproca, Luis Fernando Villanueva, recuerda que mientras permanezca abierta la temporada, pasarán por Castilla-La Mancha «muchos cazadores» de Madrid y de la zona norte de España, «donde hay una afición tremenda a la media veda, y vienen aquí también».
El sector hostelero es otra de las ‘patas’ sobre las que descansa este turismo en Castilla-La Mancha. El representante regional de la asociación empresarial que agrupa a estos profesionales, Alfonso Silva, destaca que la comunidad autónoma tiene un «potencial tremendo» a la hora de poder ‘aprovecharse’ de este tipo de turismo. «Tenemos una región con una amplia y variada oferta y es un mercado, el turismo cinegético, que hay que cuidar y mimar, porque además, deja mucho dinero», apunta Silva, que apuesta por ‘mimar’ esta actividad, regulando los establecimientos y ofreciendo calidad al turista.
«Cada vez son menos las personas que llegan a un destino ‘a lo que sea’ y vemos cómo la oferta se va segmentando cada vez más y se apuesta por un turismo especializado, más concreto, que viene buscando sol pero también cultural, gastronomía y la caza». .
Silva no deja pasar por alto que muchas de las zonas que pueden presumir de algunos de los mejores cotos de caza se encuentran en áreas tradicionalmente deprimidas económicamente y que la apertura de las temporadas de caza supone «empapar» de riqueza y de oportunidades una buena parte de la región.

vía Turismo y caza, un maridaje perfecto – La Tribuna de Cuenca.

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