La temporada de caza arranca con gran abundancia de zorro en el monte arousano

Fuente: farodevigo.es

La temporada de caza menor comienza este domingo y la mayoría de las sociedades cinegéticas de O Salnés consultadas ayer por Faro confían en disfrutar de una buena campaña. No se han detectado focos importantes de enfermedad en el conejo, salvo en la zona de Meaño, y el zorro es tan abundante que algunos clubes ya hicieron batidas específicas desde finales de agosto. Por otra parte, la campaña que empieza el día 14 se caracteriza también por el descenso de licencias en algunos municipios, pues muchos cazadores han decidido colgar la escopeta mientras la crisis no escampe.

 

El presidente de Salnés-Ribadumia, Lino Domínguez Torres, sostiene que “la campaña, en principio, se presenta bien. El tiempo en la primavera y el verano fueron buenos para las especies cinegéticas, porque abundó la comida y evitó la proliferación de enfermedades”. Domínguez afirma que en su Territorio Cinegético Ordenado (tecor) abunda tanto el zorro que abatieron 42 ejemplares sólo en septiembre. “Hay muchísimo zorro. Es una especie que va en aumento”. El presidente de Salnés- Ribadumia opina que la situación puede deberse a que sobreviven y crían tanto en los refugios de fauna como en las proximidades de los núcleos habitados, donde no se puede cazar.

También Juan José Millán, de Armenteira (Meis), asegura que el raposo es muy abundante este año, “incluso más de lo que debería ser”. De hecho, entre finales de agosto y septiembre realizaron tres batidas específicas, y mataron 19 ejemplares.

En el caso de O Corazón do Salnés (Meaño) mataron una docena de zorros en septiembre. “Sí que parece que hay bastante, pero nosotros estuvimos mucho más centrados en las batidas de jabalí porque había daños en las fincas y también queríamos reducir el riesgo de accidentes en las carreteras”, explica el presidente del colectivo, Rafael Otero. Finalmente, José Carlos Arosa, de A Lanzada (Sanxenxo), aduce sobre el zorro que “hay alguno, pero tampoco es un número excesivo”.

A la hora de valorar la campaña que se avecina, la mayoría de los cazadores son optimistas. Juan José Millán, de Armenteira, dice que “los socios me están comentando que se presenta bastante satisfactoria”, y José Carlos Arosa, de Sanxenxo, declara que “parece que viene un año bastante bueno”. Aunque este sentir no es unánime, y el meañés Rafael Otero no las tiene todas consigo “porque hubo un foco importante de hemorragia vírica y últimamente apareció otro de mixomatosis”, lo que habría diezmado de forma importante las poblaciones de conejo.

Estas enfermedades también se han detectado en Sanxenxo y Armenteira, según reconocen los presidentes de ambas sociedades. En cuanto a las otras especies cinegéticas, en Armenteira tienen algo de perdiz y faisán, aunque poco, sobre todo en el caso de la perdiz. Y en Sanxenxo cuentan con una temporada “aceptable” de aves, pues acaban de soltar en su tecor 165 ejemplares de faisán y un centenar de codornices.

Por otra parte, la situación económica está haciendo mella entre los aficionados o, cuando menos, entre los de algunos tecor. Lino Domínguez, de Ribadumia, asegura que en el último año perdieron 25 socios, quedándose en 74. “Es por culpa de la crisis. Ya en 2011 habíamos perdido algunos socios, pero este año la bajada ha sido muy fuerte”. Por otra parte, no tuvieron ninguna incorporación.

También perdió gente, aunque menos, O Corazón do Salnés. Esta sociedad, que apenas cuenta con medio centenar de escopetas, se quedó sin media docena de compañeros en el último años, y Rafael Otero asegura que aunque el número parece pequeño es muy significativo para ellos “porque no somos muchos, y perder 600 euros al año en cuotas nos preocupa porque hay muchos gastos a los que hacer frente”.

El panorama es diferente en Sanxenxo y Armenteira, según sus respectivos presidentes. “Nosotros no tuvimos ninguna baja (cuenta José Carlos Arosa). Al contrario, vinieron seis personas nuevas. Además, es gente joven, de entre 18 y 25 años. La caza está muy arraigada en Galicia”. Y Millán, de Armenteira, afirma que “en nuestro caso incluso hemos aumentado los socios, incluso entre gente joven que no son ni hijos ni nietos de cazadores”. Armenteira cuenta con 87 miembros, y en A Lanzada son 200.

Donde sí aprecia el presidente de Sanxenxo una reducción importante es en el número de personas que viajan a los grandes cotos de Castilla y León o Castilla la Mancha.

Según el presidente de Salnés-Ribadumia, la sociedad que más miembros ha perdido en los últimos meses, la caza es una afición que puede costar al año en torno a 1.000 euros, entre los pagos de las cuotas al club, la licencia, el seguro, la alimentación y el cuidado veterinario de los perros, la ropa o el mantenimiento de las armas y la compra de munición, o el desplazamiento y las comidas en las zonas de caza. Arosa, de Sanxenxo, cree sin embargo que se puede practicar esta afición por mucho menos dinero. En O Salnés hay en torno a un millar de licencias de caza. La cifra se redujo considerablemente en la última década, pues en el año 2000 había más de 1.700 escopetas activas en la comarca.

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