Acca supera su crisis y establece las bases para seguir trabajando

Fuente: noticiasdealava.com

Hubo quien elevó las oraciones antes de tiempo y quien dio el pésame sin difunto. Pero eso ya es historia. ACCA, Asociación de Cotos de Caza de Álava, ha logrado estabilizar su situación vital tras un tiempo de agonía. Ahora, la medicina judicial y los remedios institucionales han obrado el milagro esperado y el paciente evoluciona positivamente en busca de una regeneración confirmada.

 

De hecho, tal y como ha podido constatar este diario, la actual junta gestora de la organización más importante del ámbito cinegético en el territorio histórico ya camina, y con paso firme, hacia el proceso electoral que está llamado a acabar con la provisionalidad de los actuales gestores coincidiendo con el final del presente año. Todo ello, además, llega de la mano de una decisión jurídica que puso final al proceso de liquidación en el que se vio inmersa la asociación debido a decisiones de antiguos dirigentes.

Una y otra decisión han encontrado refrendo en la actitud institucional hacia ACCA. Ésta llegó a ser mala. La antigua junta se enemistó con el Ejecutivo foral hasta el punto de romper puentes y entendimientos. Sin embargo, los nuevos aires insuflados por la junta gestora han logrado restablecer las relaciones y las negociaciones hasta el punto de que la Administración foral está a un paso de cerrar un acuerdo con ACCA para dar el plácet a un convenio de colaboración para este 2012 que está a un paso de concluir. Dicho pacto, como era tradicional, establece una serie de compensaciones monetarias por parte de las arcas del Gobierno provincial por la actividad desarrollada por los cotos en los campos y bosques de la provincia, fundamentalmente, en materia de gestión cinegética. De hecho, desde esta organización se desarrollan una serie de programas llamados a facilitar la buena salud y el futuro de las especies que componen la fauna de estos lares. Para ello, dispone de una estructura compuesta por siete guardas, dos técnicos y una administrativa. Con ellos se llevan a cabo una serie de actividades -y se han llevado a cabo históricamente-, entre las que destacan los recechos de corzos, las batidas de jabalíes, los planes de seguimiento de caza, el servicio de guardería en los cotos o la gestión del coto social de Kuartango.

En ese sentido, y según las fuentes consultadas, el nuevo clima auspiciado por la gestora habría propiciado varias reuniones con la Diputación. En la última de ellas, con la presencia de la diputada foral de Medio Ambiente y Urbanismo, Marta Ruiz Cerrillo, y de la directora del ramo, Belén Echeverría Goitia, el pasado 15 de octubre, las aguas parecían haber vuelto a su cauce, al del entendimiento que ha protagonizado buena parte de la bilateralidad entre ACCA y el Gobierno provincial desde que la primera existe -nació en 1991-.

El caso es que en la citada reunión se pudo comprobar que había una posibilidad real de acuerdo, al menos, para asegurar el convenio anual. Y así parece que ocurrirá, ya que los citados portavoces consultados dan fe de la existencia de una comunicación remitida desde sede foral y datado el 17 de octubre en la que se reconocería que ya se estaría redactando el borrador de un convenio de contraprestaciones económicas por parte del Ejecutivo por las labores realizadas por ACCA durante el presente ejercicio.

Sobre el particular, las consultas realizadas al presidente de la comisión gestora, Txema López de Sabando, y al secretario de la misma, Santiago Asurmendi, confirman los hechos adelantados por este diario. El primero explica que era primordial “volver a las negociaciones”, afirmación que el segundo remarca al explicar que “siempre hemos creído que la asociación era viable. Por eso se pidieron las reuniones con la Diputación”.

DECISIÓN JUDICIAL

En ese sentido, también se enmarcaría la victoria judicial lograda por los actuales gestores. El caso es que tras muchos sinsabores, éstos han logrado que un magistrado ponga punto y final al proceso de liquidación en el que se encontraba la organización debido a las gestiones llevadas a cabo por la antigua junta directiva. Aquélla, en manos del ex presidente Teófilo Ruiz de Viñaspre, había encaminado a la organización por la senda de la disolución, circunstancia que se anunció durante el pasado mes de mayo. Sin embargo, la gestora asumió la idea de que ACCA tenía viabilidad y se pusieron manos a la obra. Nada más concluir el periodo estival, acudieron a los juzgados para demandar ante ellos la suspensión cautelar del proceso de disolución de la asociación. Y lo lograron, ya que el magistrado suspendió todas las medidas implementadas para asegurar el proceso de disolución de la entidad. Al parecer, los argumentos esgrimidos ante el juez responsable de tratar el asunto sirvieron para poner en cuarentena las cuentas que se habían presentado para solicitar la extinción de ACCA.

Sobre el particular, López de Sabando resta legitimidad a la justificación económica que acompañó la petición de liquidación de ACCA por parte del anterior equipo directivo y que esgrimía una deuda cercana a los 200.000 euros. A juicio del presidente de la comisión gestora, dicho montante constituía una provisión de fondos ante la hipotética indemnización por un accidente de caza acaecido. Sin embargo, no fue necesario al final resarcir a la víctima. Aparte, también se consignaron en el debe otros 54.000 euros de salarios por atrasos, ya que desde 2008 los guardas habían secundado huelgas. Tales consideraciones apuntalarían, a juicio de López de Sabando, una suerte de maquillaje para justificar un ERE de extinción. “Había interés en montar otra asociación”. Y, dadas las circunstancias, parece que tal precisión no iba desencaminada, ya que ésa ya existiría, al menos, en sus primeros pasos, con antiguos responsables de ACCA en sus puestos de honor -un miembro de la comisión liquidadora de ACCA aparecería como presidente y el citado Ruiz de Viñaspre como secretario, respectivamente-.

Sea como fuere, lo cierto es que los actuales gestores han obviado lo pasado y ya encaran los meses venideros. En concreto, tal y como ha podido saber este diario, la semana que comenzará mañana será protagonista del inicio del proceso electoral encargado de elegir a una junta directiva permanente. Al respecto, existe de partida una candidatura integrada por tres integrantes de la comisión gestora y por representantes de otros tres cotos. Ello garantizaría la elección de los directivos.

Mientras tanto, los actuales responsables de la organización de cotos han decidido poner orden a los libros y ya han remitido a socios y exsocios recibos por cuotas y servicios prestados hasta fin de año para empezar el próximo ejercicio con una gestión más dinámica.

 

 

 

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