La superpoblación de jabalíes obliga este año a prolongar las batidas hasta febrero

Fuente: deia.com

La población de jabalíes en Bizkaia ha registrado un considerable crecimiento en los últimos años. Por ello, el departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia ha prolongado la campaña de caza de este animal durante dos semanas respecto al pasado año. Esta medida está motivada por que el jabalí ha visto en los bosques y campiñas del territorio vizcaino el lugar idóneo para vivir, lo que ha dado origen a una superpoblación que puede causar daños en cultivos, huertas y pastizales.

 

El modo más fiable para controlar la población de esta especie cinegética es la organización de batidas. Así las cosas, para esta campaña que se inició el pasado 9 de septiembre y que, este año, finalizará el próximo 10 de febrero, se han permitido un total de 678 batidas con el objetivo de “ejercer una presión mayor” ante la creciente población de jabalíes en Bizkaia. Esta circunstancia afecta a la totalidad del territorio, porque una de las particularidades de esta especie es que puede desplazarse muchos kilómetros hasta encontrar acomodo en un lugar apacible y el territorio lo es. Por eso, al llegar el invierno, los jabalíes encuentran en el clima más templado de Bizkaia respecto a zonas, como Castilla-León o la vecina Araba, el lugar ideal en el que hacer frente a la época más fría del año con comida abundante.

En el control de la población del jabalí, la figura de los cazadores tiene un peso específico. Son ellos con sus batidas quienes ayudan a que el número de ejemplares de esta especie no sobrepase el límite aconsejable. Desde el departamento de Agricultura de la Diputación se dan las directrices para cazar los jabalíes. Así las cosas, en estas cacerías los cazadores deberán respetar al primer ejemplar de la manada, ya que, por norma general, suele ser una hembra adulta. Además, también deberán ser respetadas hembras con rayones y las que pesen más de 50 kilos, así como los machos solitarios de menos de 100 kilos, que serán una presa a evitar. De este modo, los principales ejemplares a cazar en estas batidas son los jóvenes bermejos.

Estas batidas de caza mayor se llevan a cabo los domingos de 09.00 a 18.00 horas, y las cuadrillas participantes fueron elegidas por sorteo tras haber formulado la solicitud de participación. La seguridad es un elemento extremadamente importante en estas batidas, por ello, antes de iniciarse las mismas, los participantes deben señalizar la zona donde se llevará a cabo con señales de Aviso batida y, además, los integrantes de la cuadrilla de cazadores deben llevar chalecos reflectantes para ser distinguidos a larga distancia.

PROTOCOLO ANTE DAÑOS 

La Diputación tiene establecido un protocolo de actuación en los casos en los que la presencia de jabalíes provoquen daños en cultivos, huertas y pastizales. Al año, se contabiliza una media de unos 200 ataques de estos animales a pastos y explotaciones vizcainas. Los ataques se suelen producir de noche, que es cuando menos actividad humana y movimiento detectan; es entonces cuando aprovechan para entrar en pastos, praderas y huertas.

Una vez producido el daño en el terreno, el agricultor debe llamar a Base Gorria al 944465267. Tras haber puesto en conocimiento el hecho a la base operativa de la guardería forestal de la Diputación, este cuerpo envía a un inspector al lugar afectado por el ataque y supervisa los efectos que ha tenido la visita de los animales. Todo ello se recoge en un informe que elabora Base Gorria y que se tiene en cuenta para las posteriores batidas que se realicen si el incidente se produce en plena época de caza del jabalí. Cuando eso se produce, en las siguientes batidas que se hagan por la zona, el guardia de Base Gorria dará indicaciones a la cuadrilla de cazadores para que inicien su actividad en ese punto. La otra alternativa que maneja el departamento de Agricultura es que, en esos casos especiales, los cazadores hagan esperas en los puntos que hayan sufrido algún tipo de daño. Estas autorizaciones especiales son nominativas y se conceden especialmente a los titulares o arrendatarios de los terrenos afectados o, en su defecto, a la sociedad que gestiona ese punto o a las asociaciones locales de caza.

Pero la superpoblación de esta especie no solo puede provocar daños en campos y explotaciones agrícolas, sino que también puede ser una fuente de accidentes. Así se demostró el pasado 3 de noviembre, cuando dos mujeres fallecieron atropelladas en la A-8 a la altura de la localidad cántabra de Ontón, cerca de la muga con Bizkaia, tras parar en el arcén al arrollar con su coche a un jabalí que estaba en mitad del vial. Otro coche que venía detrás se encontró con el cuerpo del animal y, al intentar esquivarlo, dio un volantazo y atropelló a las dos mujeres, que fallecieron casi en el acto.

Para tratar de evitar, en la medida de lo posible hechos como éste que tienen la superpoblación de la especie como principal causa, la tarea de los cazadores es básica, ya que ayudan a frenar la proliferación de una especie que empieza a crear problemas en el territorio.

 

 

 

 

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