Diario de la becada que partió de Ortegal hace 42 días rumbo norte

Fuente: lavozdegalicia.es

 

¿Por dónde acceden las becadas gallegas al continente, cruzan el mar, prefieren bordear la costa? Una chocha perdiz capturada en Ortegal y bautizada con este mismo nombre va dando respuesta a todas estas preguntas.

El pasado 1 de marzo Rubén e Ibón, miembros del Club de Cazadores de Becada, equiparon a este ejemplar con un emisor para su seguimiento mediante Radio Telemetría Vía Satélite (RTVS). «Era una antigua aspiración del proyecto Scolopax Sin Fronteras. Lo habíamos intentado desde Cantabria y Asturias, pero necesitábamos llevarlo al extremo de la península ibérica», explican.

La arcea no tardó en devolverles las primeras respuestas. «Escogió la ruta terrestre y protagonizó un salto de 450 kilómetros entre los días 16 y 19 de marzo, atravesando tierras alavesas», cuentan. No sería la única sorpresa: «Cualquier intento adivinatorio con un ave tan misteriosa e impredecible es arriesgado, pero un desplazamiento de 475 kilómetros por el sur de los Pirineos no entraba en ningún cálculo», reconocen. Un nuevo salto de unos 475 kilómetros la condujo al Mediterráneo catalán, como indicaban las señales emitidas el 29 de marzo. «Es más importante de lo que parece porque nos está mostrando una nueva ruta migratoria. En los inicios del proyecto RTVS teníamos la zona del Mediterráneo Norte como el famoso agujero amarillo… ahí perdimos becadas catalanas y baleares. Ortegal ha superado el trance y nos llama desde Croacia», relatan.

En solo dos noches habría recorrido 1.040 kilómetros y el 31 de marzo, a las 14.39, «ya estaba emitiendo desde Croacia». El 13 de abril envió su nueva posición, en Rumanía. Y el día 15, a las 7.53, ya se encontraba en Moldavia. Los promotores de esta iniciativa recuerdan que Ortegal porta un transmisor «Argos PTT de Microwave Telemetry Inc, que necesita cerca de dos días para cargar de energía solar el PTT y comenzar a mandar señal». El 17 de abril la becada ortegana se hallaba en Ucrania, con varias localizaciones a lo largo del día en ciudades como Kiev o Boryspil, y ya había sumado 3.100 kilómetros de expedición. «La siguiente emisión de la noche del 17 es de las buenas (hay señales de distinta calidad) e indica que ha alcanzado una velocidad de crucero de 55 kilómetros por hora», destacan.

A los responsables del Club de Cazadores de Becada, de ámbito nacional, les extrañó el cambio de rumbo de Ortegal, «difícil de explicar en función del viento». «La dejamos en Moldavia en una situación anticiclónica y esas mismas condiciones son las que ha disfrutado para volar su última etapa… el factor viento no ha debido ser significativo», concluyen. En la página www.ccbp.org realizan un exhaustivo seguimiento de la becada para que los socios sigan su evolución, pero precisan que no se trata de «datos científicos». Incluyen mapas sobre los que trazan la supuesta ruta de Ortegal, guiándose por los datos de cada nueva emisión.

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