Los jabalíes, hasta la cocina en Villaviciosa

Fuente: lne.es

 

 

Los jabalíes campan a sus anchas por Villaviciosa. Y no sólo por los montes y tierras. Sino que en algunos casos llegan a entrar en las casas y pasearse por la cocina. Los agricultores están hartos de soportar los frecuentes y devastadores ataques de la fauna cinegética, daños que se han disparado porque en el concejo está prohibido cazar desde hace casi dos años. Carolina Tabila y Francisco Otero ponen voz a esta desesperación vecinal.

En las madrugadas del sábado, el domingo y el lunes, el jabalí campó a sus anchas en el terreno cultivado que poseen en una finca de Fabares (Rozaes). Arrasó con su plantación de patatas, cebollín, guisantes, judías verdes, fabes y maíz.
Aunque estos agricultores maliayeses ayer denunciaron lo ocurrido en la delegación de la Consejería de Agroganadería en Villaviciosa, el pago compensatorio que reciban no suple el esfuerzo y el tiempo invertido en la tierra. «Por mucho que te den, no lo quieres ver así, porque con esto tiraba para todo el año», apunta la mujer, que ahora tendrá que comprar patatas y, reconoce, que no saben igual que las de casa.
«Desde que no se caza, no hay manera porque también acaban con los praos para hierba», explica Tabila. Otero añade que esta situación le parece «vergonzosa» y advierte de que «si dejaran cazar, esto no pasaba». Ya no saben cómo arreglárselas para evitar el paso del jabalí, pues tienen el terreno cercado con un cierre metálico de metro y medio de alto, pero el animal se abre paso por la parte inferior. Tampoco han conseguido ahuyentarles colocando cotolla en la entrada. Ni por esas. Por eso, Carolina Tabila propone bordear la tierra con una hilera doble de alambre de espino por abajo. Pero su esposo no tiene muchas esperanzas de que valga.
Estos agricultores maliayeses lamentan ver su terreno completamente destrozado y ya no es temporada para volver a plantar patatas. Aunque aún están a tiempo con las fabas. Explican que estos animales cinegéticos comen los brotes pequeños de patata que echa la planta y arrasan con toda la plantación, dejándola totalmente inservible.
Alertan de que es habitual ver a estos animales en medio del pueblo con sus crías. Carolina Tabila asegura que en de San Zornín, uno de los jabatos, que iba con su madre por el centro de la localidad, se coló en la cocina de una vivienda para gran sorpresa de su propietaria. Pero no sólo eso, las hembras, recién paridas, y sus crías, se han convertido en toda una atracción en algunos pueblos de Villaviciosa. Pues es habitual encontrarse con curiosos y niños en el entorno de la iglesia de Lugás, al atardecer, esperando ver pasar estos animales cinegéticos, que parece que se han acostumbrado a la presencia humana y ya no les espanta. Tanto Otero como Tabila añaden que los corzos también hacen de las suyas, aunque éstos tienen predilección por los pumares. Su presencia en las cercanías de las viviendas se ha convertido, igualmente, en habitual.
La Consejería de Agroganadería declaró dos veces desierto el concurso para gestionar los cotos, al creer que las tres sociedades que optaban incurrieron en irregularidades. El asunto, más allá de las trifulcas en los tribunales de las tres asociaciones, acabó con la imputación por un delito de prevaricación de dos responsables de caza durante el Gobierno de Vicente Álvarez Areces, Juan Carlos del Campo y José Félix García Gaona. Este último es el actual jefe de la sección de Caza. La Consejería autorizó aguardos para abatir 20 jabalíes.

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