Denuncian robos de 50 perros de caza en el Baix Maestrat en un año

Fuente: elperiodicomediterraneo.com

Más de 50 podencos, perros para la caza de conejo, han sido robados en el último año, especialmente en la comarca del Baix Maestrat, según ha denunciado el presidente de la Federación Provincial de Caza, Iván Sánchez. Unos robos que están causando el malestar entre los propietarios de los canes que sospechan de “una red ilegal de compraventa de perros que podría operar en la zona norte de la provincia”, señala Sánchez.

“Es curioso que los robos están ocurriendo en poblaciones como Vinaròs, Benicarló, Traiguera, Sant Jordi, Vilafamés… y los perros robados, después, aparecen en municipios del sur de la provincia como Almassora o Burriana”, relata a este diario Sánchez, quien añade que el “valor de cada uno de estos canes oscila entre los 1.000 y 6.000 euros”.

En este sentido, el titular de la Federación Provincial de Caza asegura que, “incluso, el número de podencos sustraídos podría ser mayor, ya que muchos de sus dueños no quieren denunciar su desaparición”, y les insta a comunicar a las fuerzas de seguridad del Estado estos robos, “así como a que los hechos los comuniquen a la federación de caza”.

Asimismo, el presidente de los cazadores apunta que “muchos cazadores compran perros de caza sabiendo que son robados”.

ÚLTIMO CASO 

El último caso de ejemplares de perros de caza sustraídos es el sufrido por Tomás García Sospedra, un agricultor y granjero de Alcalà de Xivert, a quien los ladrones se llevaron cinco ejemplares de podencos. “Fui a darles comida por la mañana y me encontré con que habían desaparecido; alguien había saltado la valla para llevárselos, después de atarlos con cuerdas que tengo para guardar la paja”, cuenta García, quien apunta que “cuatro de los canes tenían el chip identificativo, aunque el otro no, y los cinco tatuados en la oreja las letras GASO, que responden a las de mis propios apellidos”.

Tomás García asegura que también otros aficionados a la caza, amigos suyos, “están sufriendo robos de estas características”. “Los perros que me han robado, que los utilizo para la caza del conejo, responden a los nombres de Tormenta, Sara, Roja, Lista y Rubia, y son de edades comprendidas entre los dos años y medio y los cinco”, especifica este granjero aficionado a la caza. Además, maneja la misma hipótesis que defiende el presidente de la federación provincial, “la existencia de una trama ilegal que se dedica a robar los perros para después venderlos”, según concreta. 

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