El Seprona denuncia a los cazadores de Villalpando por falta de tablillas en el acotado

Fuente: laopiniondezamora.es

La imposición de una sanción de 437 euros al coto de Villalpando, Los Llanos, por no contar con una mayor presencia de tablillas delimitadoras del espacio del acotado ha incrementado los niveles de malestar de los cazadores que, según expresan, se ven «acosados» por la fuerte subida de las tasas, por la bajada de los cupos, por la imposibilidad de cazar especies en épocas que consideran apropiadas o que quedan reservadas a otros colectivos, como por ejemplo las liebres, por la pérdida de ejemplares y, por si fuera poco, por gastos derivados de los seguros y de los daños.

Concretamente el coto villalpandino tiene ante sí la denuncia de un agricultor que les reclama 3.000 euros por daños en sus cultivos.

No es el único coto sancionado en la provincia de Zamora por la pérdida o escasez de tablillas indicadoras del acotado, otros de la zona parece ser también han sido sancionados por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) indican en Villalpando.

La Delegación provincial de Caza ha presentado algunas «alegaciones» a denuncias incoadas en otros cotos por entender que, «al igual que ocurre en otras provincias de la comunidad, primeramente debería avisarse a los titulares o arrendatarios del coto para que solventen el problema y, en caso de no hacerlo, aplicar la ley», según explicó ayer el delegado José Antonio Prada. Pone de manifiesto que en uno de los casos la falta de tablillas se ha debido «al robo de las mismas». El responsable del aprovechamiento denuncio la sustracción y, para sorpresa, se ha encontrado además con la denuncia. Prada señala que los ladrones recogen los hierros donde se sustentan las tablillas «para venderlos como chatarra». Es, por tanto, otro de los elementos en los que han reparado quienes se ceban en el hurto de hierro, y que han puesto en pie de guerra a los agricultores y ganaderos de algunas zonas por los robos perpetrados en los sistemas de regadío.

Daniel Nevado, de Villalpando, señala que en algunos casos las tablillas desaparecen del lugar por la acción de los agricultores que, cuando operan con los tractores y la maquinaria, «las enganchan y las retiran del lugar». Afirma que no son elementos que se retiren a mano «porque tienen 1,5 metros y lo menos se clava en tierra, con un macho, unos 80 centímetros».

Nevado hace especial hincapié en el malestar que ocasionan estas sanciones porque suponen mayores gastos para un colectivo que está «superagobiado».

«Nos suben las tasas, los seguros no cubren y toca pagar todo. Es de vergüenza. Estamos superacosados. El conejo no se puede matar en verano, que es cuando hace daño, en la veda general no podemos matar la liebre porque los galgueros se echan encima. En Villalpando, además, existe el problema que ocasiona la población de conejos afincada en los amagos de la mediana y de los terraplenes de la autovía donde no es posible su caza. Hasta que nos cansemos todos, que no pague nadie y que la Administración se coma el marrón» expresaba ayer Daniel Nevado. Este año, respecto a la codorniz, existen, por ahora, escasas esperanzan «porque ni se ven ni se oyen cantar».

«En algunos casos la falta de tablillas se debe al robo porque venden el hierro como chatarra»

 

 

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