Léon cierra la temporada del lobo con 29 ejemplares abatidos

La temporada habilitada para la caza del lobo ibérico, que comenzó en septiembre de 2015 pasado y terminó a mediados del mes de febrero de este año, se saldó en la provincia de León con 29 ejemplares abatidos, de los 50 autorizados por la Junta de Castilla y León a través del sistema de cupos, según publica diariodeleon.es.

De todos ellos, 18 fueron abatidos en las reservas de caza de la provincia (Riaño, Mampodre y Los Ancares Leoneses), mientras que el resto fueron finados de cotos privados de caza.

El interés por la caza del lobo en la provincia se ha visto incrementado en los últimos meses. A pesar de la presión ejercida por las asociaciones ecologistas que reclaman que catalogue como especie protegida en toda la comunidad, y que por lo tanto se prohíba su caza, los precios alcanzados suben en los últimas subastas celebradas en la provincia.

Las primeras subastas

Las reservas de caza leonesas han subastado lobos este año, por primera vez, después de que las juntas vecinales propietarias de los terrenos lleven tiempo reclamando poner precio a la caza de este animal, como se hace en otras zonas de la comunidad. De hecho, en la subasta celebrada el pasado 21 de marzo en Puebla de Lillo, se subastó por primera vez la caza de un ejemplar de lobo, que se convirtió en la pieza más codiciada de la próxima temporada al alcanzar los 3.900 euros.

Castilla y León tiene la peculiaridad de diferenciar al lobo al norte del Duero, donde la especie es cinegética, y al sur, donde goza de la protección de la Unión Europea. Este hecho tiene especial relevancia a la hora de evaluar la evolución de esta especie, ya que de las 179 manadas censadas en 2014 en toda la comunidad, que suponen un incremento del 20% con respecto al 2001, un total de 152 corresponden al norte del río Duero (132 en el año 2001) y 27 manadas al sur del río (17 en 2001).

A pesar de la presión cinegética, León es la provincia en la que más crece la especie de toda la comunidad. En total se estima la existencia de 54 manadas de las 44 estimadas en el 2001, pese a ser el territorio en el que la Junta autoriza más batidas, precisamente para controlar la población. De los 137 cupos de caza autorizados el año pasado por la Junta, 50 corresponden a León, 26 de ellos solo en la montaña de Riaño, mientras que el resto se reparte con 31 en Zamora, otros 31 en Palencia, 17 en Burgos, cuatro en Soria y otros tantos en Valladolid.

Publicado en diariodeleon.es.

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