Los conservacionistas, en contra de la caza del lobo

Fuente: laopiniondezamora.es

La Junta de Castilla y León aprobó la autorización de abatir 137 lobos en la temporada de caza, una decisión que no ha gustado entre las organizaciones conservacionistas, representadas en este caso por WWF y Ascel, que rechazan esta resolución porque “se ha tomado sin criterios científicos que la avalen y sin haber convocado la reunión del Comité Técnico de seguimiento del plan de gestión de la especie”.

 

En un comunicado, piden a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente que retire dicha resolución y que convoquen de forma urgente a este organismo. Además, recurrirán a las instituciones europeas para que “pongan freno a esta campaña contra una especie protegida por las Directivas Europeas” que definen como “persecución”.

El pasado viernes, 2 de agosto, el Gobierno regional publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León la asignación de cupos comarcales para abatir 137 lobos, lo que corrobora, para WWF y Ascel, “la intensa campaña de hostigamiento que la especie está sufriendo en la Comunidad, en la que la Junta parece haber optado por una gestión opaca, encaminada a erradicar la especie de la región”.

A su juicio, así lo indica la “falta de respuesta de la Administración regional” a las peticiones de información de las ONG, así como la solicitud de una reunión urgente del Comité del Plan de Gestión del Lobo, realizada en julio.

Las organizaciones, representantes de las entidades conservacionistas en el Comité, demandaron a la Junta explicaciones sobre los criterios que utiliza para tomar decisiones “tan discutibles” como permitir batidas de lobos en época de cría y en espacios protegidos o para fijar un cupo de 137 lobos a abatir en la temporada de caza. Estas decisiones, añadieron, “parecen estar siendo tomadas más por respuesta a presiones de ciertos sectores que por criterios técnicos”.

Ascel y WWF reclamaron recientemente una reunión urgente del Comité del Plan de Gestión del Lobo para que la Junta informase sobre diversos aspectos. Entre ellos, el borrador del nuevo Plan de Gestión, “que debería haber sido presentado hace meses”, los resultados de la primera fase del censo regional o las actuaciones desarrolladas por la Consejería en relación a la aparición de al menos dos lobos, presuntamente envenenados, en la zona de Tierra de Campos (Valladolid).

Asimismo, el Gobierno regional debía informar sobre la situación poblacional de la especie, los resultados de la temporada de caza 2012-2013 y los daños causados por la especie y medidas adoptadas ante ellos.

Ante esta situación, WWF y Ascel anunciaron que defenderán “con todas las herramientas legales a su disposición” la conservación del lobo ibérico y su coexistencia con las actividades tradicionales y valorarán la posibilidad de acudir a instancias europeas para que intervengan en esta situación.

De los 137 animales que se espera abatir, medio centenar se han asignado a la provincia de León (de los que 26 corresponden a la comarca de Riaño), mientras que 31 a Palencia (15 de ellos en la zona de Cervera), la misma cantidad a Zamora (15 en Aliste y 11 en Sanabria), 17 lobos en Burgos y cuatro en Valladolid y en Soria, en cada caso.

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