Las batidas de jabalí en Lalín están todavía pendientes de la autorización de la Xunta

Fuente: farodevigo.es

El Concello de Lalín y la sociedad de caza local tienen programadas desde hace semanas la organización de batidas de jabalí en todo el territorio cinegético para controlar la sobrepoblación de este animal, que está causando severos daños en los cultivos a los ganaderos.

Las cacerías está previsto que comiencen el sábado con la colaboración de los agricultores que, como en años pasados, aportarán fondos para realizar cortas en el monte que permitan optimizar las batidas.

 

Pero como en campañas anteriores la planificación de la Xunta, que no del Concello, es mejorable y parece que insiste en desatenderse de un problema que afecta directamente a decenas de ganaderos del municipio. El presidente de la Sociedade de Caza e Pesca de Lalín, José Luis Gil, informó en la reunión de coordinación de ayer, con presencia de representantes del gobierno local y de cooperativas, que todavía no disponen de los oportunos permisos para la celebración de las batidas. Gil mostró su preocupación por este asunto, si bien dijo sentirse “esperanzado de que las autorizaciones de la Consellería de Medio Ambiente llegasen en los “próximos días”.

El concejal de Actividade Agraria, Manuel Fernández, fue el encargado de coordinar este encuentro, el segundo tras el celebrado el mes pasado, en el que ya se preparó el calendario de las batidas con punto de inicio para el día 7. Conviene recordar que estas cacerías se llevarán a cabo los sábados para que no coincidan con los días hábiles para la práctica de la caza menor. El edil comentó que las cooperativas le trasladaron su preocupación por los constantes daños que está causando el cerdo bravo, sobre todo ahora en las plantaciones de maíz y en plena precampaña del ensilado. Fernández indicó que los representantes de las cooperativas mostraron como siempre su respaldo a la sociedad de caza no solo con su presencia en las reuniones de coordinación, sino también mediante ayudas económicas que se destinarán a realizar cortas en los montes.

En la reunión se planteó asimismo la posibilidad de que se puedan programar batidas en zonas vedadas. Ahí nos topamos de nuevo con la indolencia de la administración autonómica, que llegó a plantear que las batidas pudiesen celebrarse en cualquier territorio de cada municipio, independientemente de la clasificación que tuviese en el Tecor.

Una vez que Gil advirtió de que no tenían los permisos, Manuel Fernández se puso en contacto con la consellería para trasladarle además la preocupación por los problemas que el jabalí está ocasionando a los agricultores y las pérdidas económicas que los destrozos de este animal dejan en el municipio. La comunicación se realizó con la Subdirección de Conservación da Natureza. Por último, el edil pidió al sector que comunicasen los daños en la Oficina Agraria municipal para darles traslado desde ahí a la Xunta y a la sociedad de caza.

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