Turismo de caza y lujo en una exclusiva finca sevillana

Fuente: expansion.com

En plena Sierra Norte de Sevilla está enclavada una de las joyas cinegéticas más deslumbrantes de toda España. Una finca por la que han pasado miles de personalidades del mundo de la empresa, la política, las finanzas y la cultura, pero que todavía sigue siendo una gran desconocida, incluso para numerosos cazadores. 

 

Con una extensión de 1.500 hectáreas, El Revuelo es propiedad de los Marqueses de Méritos, quienes en los últimos años han llevado a cabo una espectacular remodelación de los cinco cortijos enclavados en este paraíso natural, los cuales estaban en un estado de semirruina. 

Los culpables de este milagro son el matrimonio formado por el empresario Carlos de Oriol e Ybarra –hijo y nieto de los fundadores de, entre otras muchas compañías, Talgo y la actual Iberdrola– e Isabel de León, verdadera artífice de dicha transformación. La también presidenta de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría se encargó no sólo de diseñar y decorar la vivienda principal –la que es residencia familiar–, sino que también se ocupó de las otras cuatro casas repartidas por este paraje ubicado en un Parque Natural, concretamente entre los municipios de Constantina y Las Navas de la Concepción. Su objetivo fue claro: recuperar los inmuebles conservando el espíritu de la zona tanto interior como exteriormente. 

Uno de ellos lo han reconvertido en una amplia casa rural de lujo (www.dehesacasaalta.es), que poco a poco se ha posicionado como una referencia de la caza y el ocio en Andalucía. Con cinco habitaciones dobles, lo alquilan cazadores, pero cada vez son más los amantes de la naturaleza que han encontrado a poco más de cien kilómetros de la capital hispalense un vergel en el que abundan venados, jabalíes y decenas de especies de aves autóctonas, así como una vasta flora. 

Esta vivienda era propiedad de Manuel Benítez El Cordobés y se llamaba El Blanco, pero tras comprarla los Marqueses de Méritos decidieron rebautizarla como Casa Alta, en alusión a que está en el punto más elevado de la zona, con unas espectaculares vistas de Sierra Morena. 

Además de la oferta propia para cazadores, también se organizan excursiones guiadas en 4×4 por la finca y visitas a cada una de las otras casas para celebrar comidas o simplemente para disfrutar de la lectura o de las colecciones de aperos y útiles tradicionales restaurados a lo largo de los años, así como del Museo de la Historia del Transporte, con piezas tan variopintas como carros romanos, diligencias, carros-ambulancia o el primer coche fabricado en serie en 1911 (ver texto inferior). 

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha avalado la gestión realizada en El Revuelo, “consistente en aceptar bajas tasas, incluso negativas, de rentabilidad comercial a cambio de garantizarse la ambiental, algo que a la larga puede traducirse en rentabilidad total”. Isabel de León explica que el objetivo es “potenciar las actividades relacionadas con la caza y el ocio, pero sin olvidar el compromiso con el medio ambiente”. Una apuesta, por tanto, con los ojos puestos en la continuidad y que sus propietarios han trasladado a la política de precios: el coste de la habitación doble es de 130 euros por noche. Colecciones únicas Uno de los aspectos más llamativos de la finca es el Museo del Transporte, una colección única de vehículos que van desde carros romanos hasta a otros que se utilizaban para labores de extinción de incendios o el traslado de presos. Además, hay automóviles de época -destacando un Ford T- y, ya en el sótano del cortijo principal, una de las mejores colecciones del planeta de coches de caballos.

 

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