El campo, sin Guardia Civil: 5.000 agentes menos

Hasta el año 2009, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero hizo convocatorias masivas de oferta de empleo para la Policía y la Guardia Civil. Cada año entraban alrededor de 5.000 nuevos funcionarios en ambos cuerpos. La crisis, sin embargo, irrumpió con fuerza y provocó que el Ejecutivo tuviera que moderar su alegría, publica elconfidencial.com.

A partir de 2010, la Administración redujo a apenas 200 plazas la oferta pública en estas instituciones, lo que suponía que solo renovaba al 10% de los agentes que se jubilaban. Este último ejercicio, la tasa de reposición se ha situado por primera vez en el 100% desde que surgió la recesión económica, lo que quiere decir que la Policía y la Guardia Civil ya no pierden efectivos, aunque tampoco recuperan los que abandonaron sus filas.

En el caso de la benemérita, la mayoría de puestos que durante este tiempo se han quedado vacantes han sido los que se dedicaban a controlar el ámbito rural, que por otra parte es la competencia principal del instituto armado. Es lo que sospechan la mayoría de expertos consultados. La diputada del Grupo Socialista por Valencia en el Congreso, Ana Botella, por ejemplo, admite tener la “sensación” y “el temor” de que esto esté ocurriendo. Se basa en las denuncias públicas de las asociaciones agrarias, que ponen en evidencia un incremento del número de robos en el campo, y en la percepción social de la gente, que se siente más insegura en estas zonas.

“Hoy por hoy, ningún alcalde renuncia a tener un acuartelamiento”, asegura Botella, quien junto a su compañero Julián López, diputado por Alicante, ha presentado una batería de preguntas al Gobierno para que responda sobre el número de efectivos de la Guardia Civil que hay en más de un centenar de municipios de la Comunidad Valenciana en los que hay un puesto del instituto armado. Por el momento, no hay respuesta del Ejecutivo, dado que la cuestión ha sido planteada este mismo mes de enero.

No existen, sin embargo, datos oficiales sobre la pérdida de efectivos en las zonas rurales, ya que la Guardia Civil opera tanto en el ámbito urbano (tiene competencias de seguridad ciudadana en grandes poblaciones y cuenta con unos servicios centrales en Madrid) como en el campo, donde dispone de acuartelamientos y puestos. El Ministerio del Interior no divide sus estadísticas en estos parámetros, sino en criterios como número de efectivos por empleo, cargo, comandancias o zonas, por lo que resulta difícil concretar cifras más allá de las mencionadas sensaciones que algunos experimentan.

No parece influir, para Interior, el hecho de que los guardias ya no parecen tener predilección por el campo. Según el presidente de la Asociación de Suboficiales de la Guardia Civil, José Francisco Silva, hay cientos de plazas que saca la Administración pero que se quedan vacantes en acuartelamientos situados en zonas rurales porque los funcionarios prefieren optar a vivir en núcleos urbanos. Estos destinos se encuentran actualmente sin ocupar y a la espera de que alguien quiera aceptarlos.

Esta situación se ha unido a la disminución del servicio de atención al público que se da en los cuarteles de la Guardia Civil. Durante los últimos años, estas instalaciones han ido cerrando sus puertas e incluso desapareciendo. El Ministerio del Interior argumenta que es necesario reagrupar efectivos, pero lo cierto es que al final lo que ha pasado es que cuarteles que abrían 24 horas han pasado a prestar servicio apenas dos mañanas por semana. “El puesto de la Guardia Civil ha muerto como primera unidad de respuesta ante una incidencia de seguridad ciudadana; ahora se ha convertido en un mero receptor de denuncias; hay patrullas que se encargan de cuatro o cinco puestos”, valora Silva.

Según publicó ‘La Voz de Galicia’ hace un año, la mayoría de los 32 puestos de la Guardia Civil de Ourense atienden al público únicamente en horario de mañana y en los últimos años han desaparecido instalaciones auxiliares como las de las poblaciones de Entrimo y A Mezquita. Únicamente los puestos principales de O Barco, A Rúa, Xinzo, O Carballino y Verín abren también por la tarde, lo que limita a muchos ciudadanos a tener como exclusivo medio de comunicarse con el instituto armado el teléfono 062.

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