“Parece que el Principado quiere escurrir el bulto con los jabalíes”

El Ayuntamiento de Gijón no tiene constancia de que la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales haya movido ficha para solucionar el conflicto de los jabalíes. Así lo aseguró ayer el concejal de Mantenimiento y Obras de la Zona Rural y Urbana, Manuel Arrieta, que criticó la inactividad del Gobierno regional en esta materia, publica elcomercio.es.

“Hemos trasladado infinidad de veces este problema con los resultados que todos conocemos, es decir, sin resultado. Parece que el Principado quiere escurrir el bulto”, indicó el edil. Asimismo, tildó de “peregrina” la idea de aprender a convivir con los jabalíes, que fue la respuesta ofrecida por el jefe del Servicio de Caza y Pesca, Orencio Hernández, a los vecinos de Gijón y Villaviciosa con los que se reunió el lunes.

La consejería argumentó que está prohibido cazar en los espacios que rodean las ciudades, considerados zonas de seguridad. «Pero hay otras soluciones, como aceptar batidas con cazadores profesionales controladas por el propio Principado, y acorralar a los jabalíes donde no haya viviendas», aseguró Arrieta. De esta forma, no se correrían riesgos. “Ya pedimos la reducción de las zonas de seguridad, pero la única respuesta que nos han dado es que iban a actuar ellos”, apuntó. Lo cierto es que las reclamaciones del Ayuntamiento para que el Gobierno regional adopte medidas de control sobre los suidos vienen de largo.

Espacio de seguridad

“El anterior concejal (el socialista Faustino García, más conocido como Tino Venturo) ya pidió en 2004 a la Dirección General de Recursos Naturales que hiciera batidas. En febrero de 2005, le contestaron que Gijón era una zona de seguridad”, relató Arrieta. Entonces, el Principado se comprometió a desarrollar actuaciones de control si persistían los destrozos. Desde ese momento han sido numerosas las solicitudes enviadas por el Consistorio a la consejería. Incluso llegó a pedir la reducción del espacio de seguridad, acción que se valoró. De hecho, en 2012, el Ejecutivo autonómico estudió la posibilidad de reducir en 4.000 hectáreas esta zona protegida de la actividad cinegética. Pero no disminuyó, sino que aumentó y el problema persiste en la actualidad. Y se agrava con el paso del tiempo. “Las soluciones dadas por el Principado son de muy poca eficacia porque los jabalíes no son tontos; los sacaremos de un lado para otro, pero volverán”, afirmó el concejal. A su juicio, el problema más grave no es que “haya más o menos, sino que se van expandiendo y llegan a zonas habitadas”.

Representantes vecinales de las parroquias gijonesas y maliayas ya manifestaron en más de una ocasión que las batidas controladas son la única solución. “Pero parece que el Principado no quiere utilizar esa forma de actuar; lo único que podemos hacer desde el Ayuntamiento es volver a insistir en la misma línea”. La opción ofrecida por el jefe del Servicio de Caza y Pesca a los ciudadanos afectados por los destrozos de los jabalíes fue cerrar las fincas. Una solución que no es factible para Arrieta. «¿Quién paga todo eso?», cuestionó.

A las quejas puestas sobre la mesa por varios presidentes vecinales se suman ahora las del portavoz de la asociación San Miguel de Serín. “Nuestro temor es que crucen la autopista porque no está bien cerrada y puede haber un accidente grave”, indicó Luis Junquera. Según explicó el representante vecinal, la zona más afectada de la parroquia es el barrio del Sisiello, en la frontera con el concejo de Llanera.

Publicado en elcomercio.es.

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