Cuatro años de cárcel por intentar asesinar a un cazador en Tenerife

La Sección VI de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife condenó a cuatro años de prisión al vecino de Granadilla de Abona que intentó asesinar a un cazador, después de discutir con él, al dispararle con una escopeta, publica eldia.es.

Los hechos ocurrieron a mediodía del 15 de agosto de 2013 en el paraje de Las Toscas Gordas y el barranco de Las Moradas, en el citado municipio de Granadilla.

Los magistrados Esmeralda Casado, María Vega y Aurelio Santana condenan a Juan Francisco Medina como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, concurriendo los atenuantes de confesión y reparación del daño.

En la sentencia se especifica que el autor del disparo deberá indemnizar a la víctima con 45.000 euros por las lesiones causadas.

El tribunal consideró probado que el procesado discutió el 15 de agosto con un cazador, en relación a unas supuestas molestias que estaban padeciendo sus cabras como consecuencia de la presencia en su finca de unos perros de caza.

El hombre ahora condenado abandonó el lugar en su vehículo y se dirigió a su domicilio, en San Isidro.

Una vez en su casa, cogió una escopeta del calibre 12, dirigiéndose nuevamente a su finca.

En ese enclave, cogió varios cartuchos y puso uno de ellos en la escopeta.

Juan Francisco esperó en un montículo al cazador y escondió el arma de fuego en el suelo. Seguidamente, reinició la discusión con la víctima.

En un momento determinado, Juan Francisco le dijo: “Ven para fuera, machote, que te voy a dar un regalito”.

Cuando el afectado se hallaba a más de 10 metros y menos de 23, el condenado sacó sorpresivamente la escopeta y, para acabar con la vida de la víctima, hizo un disparo.

El cazador recibió múltiples impactos por perdigones, fundamentalmente en el abdomen, en el costado derecho, en la zona inguinal y el antebrazo derecho.

Inmeditamente después de disparar, el autor acudió al cuartel de la Guardia Civil y manifestó que había disparado a una persona que previamente lo había amenazado.

Desde ese momento, se desplegó un fuerte dispositivo que incluyó a agentes del Instituto Armado, de la Policía Local de Granadilla, ambulancia y helicóptero medicalizado.

La víctima sufrió lesiones que le tuvieron apartado de sus actividades cotidianas durante dos meses, según la sentencia dictada por la Sección VI de la Audiencia Provincial.

Las claves

El condenado fue a su casa a buscar la escopeta y, cuando llegó al lugar de los hechos, cargó el arma, la escondió en el suelo y disparó a la víctima cuando la tuvo a más de 10 metros.

El afectado recibió múltiples impactos de perdigones. El problema surgió por una discusión a raíz de las molestias que los perros de caza causaron en la finca del procesado.

Publicado en eldia.es.

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