Las armerías asturianas capean las pérdidas por la crisis con ventas a través de internet

Fuente: lne.es

El sector cinegético asturiano, con unas 18.000 licencias vigentes, pierde efectivos, a la vez que se eleva la edad media de los cazadores, estimada entre los 45 y los 60 años. Fernando González, presidente del coto de Sierra Pulide y secretario de Fadovisa, reconoce las dificultades que encuentran los jóvenes para acceder a la actividad y mira el futuro con preocupación, por la falta de relevo generacional. Las armerías también acusan la disminución del censo de cazadores. “Nosotros vivimos de las ventas que realizamos a través de internet en toda España”, relata Alfredo Trelles, que regenta en Pola de Laviana un conocido establecimiento.

 

Este profesional no oculta su indignación ante la situación que padece la caza regional. “Es una pena, porque España es el único país de Europa en el que la clase obrera practica la caza mayor, los cotos son públicos, mientras que en otros estados no”, resalta. La compra del arma es una de las inversiones más altas que acomete el aficionado. “Pero un rifle de mediana calidad dura toda la vida, los precios han bajado bastante y el mercado de segunda mano está más activo que nunca”, señala. Los equipamientos llegan de Francia, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, Rusia, Turquía o Chequia. “En España decidimos cerrar la industria y ahora compramos fuera”, asevera.

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