La Audiencia de Sevilla decidirá si se reabre un caso de robo de galgos

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla decidirá sobre el recurso de apelación presentado por un galguero de Sevilla contra el archivo del caso Chapapote, en el que ocho personas fueron detenidas y 29 imputadas en Sevilla, Badajoz, Madrid y Toledo por el presunto robo de galgos de competición para usarlos como sementales, en cacerías y carreras ilegales. La reapertura del caso está, pues, en manos de la Audiencia, habiéndose designado como ponente al juez Ángel Márquez Romero.

El caso comenzó cuando la Federación Española de Galgos alertó a la Guardia Civil que habían inscrito en 2013 al perro Litri del Pastor en el Libro de Orígenes, aunque el ADN correspondía con el de otro perro, Chapapote, que había sido robado en Los Palacios en 2013. La operación Duplicado de la Guardia Civil en varios de España logró la liberación de Chapapote y puso en jaque el campeonato de España de Galgos de 2016 por la participación de descendientes de perros sustraídos.

Tras años de investigación y el paso de varios jueces por el Juzgado Mixto 1 de Carmona, el caso fue archivado por entender el instructor que no existían pruebas de cargo sólidas que pudieran fundamentar una imputación penal contra ninguno de los investigados “más allá de las simples conjeturas sobre unas supuestas irregularidades en el comercio de los perros-galgos e interrelación con el barrio de Palmete tras conversaciones telefónicas sobre estos temas entre los encausados y seguimientos policiales”.

Un galguero sevillano, asistido por el letrado Juan de Dios Ramírez Sarrión, recurrió el archivo del caso alegando que “un análisis superficial de los atestados de la Guardia Civil permite comprobar que sí hay indicios imputables a los investigados”. En su escrito, recuerda que Chapapote fue robado junto a otros galgos en 2008 y que fueron “identificados tanto quien poseía al galgo sustraído como los posibles autores de dicha sustracción”. Asimismo, añadió que también se identificaron vecinos de Palmete como titulares de perros descendientes de Chapapote, así como los vehículos relacionados con otros robos de perros en Sevilla y Jerez.

El recurrente subrayó que en la operación de la Guardia Civil se identificó a un veterinario que presuntamente incumplió de forma grave el deber de comprobación de la posible titularidad de un perro, lo que permitió inscribir el galgo Chapapote con el nombre de Litri.

Legalización de perros ilegales

Asimismo, ha recurrido el archivo de las diligencias judiciales el dueño de Chapapote porque dar carpetazo al caso supondría la automática legalización de los perros que engendró desde que fue robado en 2008 hasta que fue liberado en 2013. Un galgo puede realizar al año unas 30 cubriciones y de cada monta puede salir una camada de 10 a 7 cachorros, por lo que la guardia Civil calculó que Chapapote podría haber tenido al menos 840 cachorros en cuatro años, por lo que su dueño habría dejado de ganar más de 300.000 euros.

El archivo del caso podría suponer la legalización de más de 800 descendientes de Chapapote y su posible inscripción en el Libro de Orígenes de Galgos de España. Precisamente Chapapote es el padre del galgo que ganó el último Campeonato de España de Galgos, galgo que engendró después de ser liberado, por lo que está inscrito legalmente en el Libro de Orígenes, razón por la que pudo competir oficialmente.

Fuente: abc.es

Deja un comentario