Aragón activa un protocolo de actuación para mixomatosis en liebres

El Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad ha aprobado una resolución que incluye una serie de normas a cumplir en toda la Comunidad.

Los primeros casos confirmados de liebres afectadas por mixomatosis han llevado al Gobierno de Aragón a activar un protocolo de actuación. El Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad acaba de aprobar una resolución que incluye una serie de pautas que, “con objeto de llevar a cabo la vigilancia epidemiológica de esta enfermedad de rápida propagación”, se deberán seguir en toda la Comunidad.

El documento –publicado en la página web oficial del Ejecutivo autonómico– está dividido en ocho epígrafes y hace especial hincapié en el análisis sanitario de los ejemplares sospechosos de padecer la enfermedad. “La persona que encuentre un cadáver de liebre con síntomas de mixomatosis -o que lo obtenga mediante la caza- lo envolverá en al menos tres bolsas de plástico intactas y lo refrigerará o congelará”, reza el texto, aclarando que, si el animal está vivo, habrá que introducirlo “en una caja de cartón con agujeros de ventilación”.

Seguidamente se avisará al cuerpo de Agentes para la Protección de la Naturaleza, que recogerán la liebre en la oficina más cercana antes de que pase al Laboratorio de Histología y Anatomía Patológica de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza. Allí se tomarán las muestras denominadas oficiales (párpados, hígado, bazo, pulmón y lesiones cutáneas de la zona perineal y vulva) y serán remitidas al Laboratorio Agroalimentario de Aragón, que a su vez se lo hará llegar al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid).

“Si se demora la entrega de las muestras en cualquiera de los pasos anteriores, estas se podrán congelar. Se recomienda usar guantes, puesto que, aunque la enfermedad no es transmisible al ser humano, las liebres pueden padecer otras que sí lo son”, añade el texto, antes de explicar qué hay que hacer para prevenir la extensión de la enfermedad mediante el enterramiento de los cadáveres afectados.

“Se hará un agujero de al menos 60 centímetros de profundidad, se echará cal viva por encima, se tapará con tierra y se pondrán piedras para que no pueda desenterrarlo otro animal. Si la liebre con síntomas (párpados hinchados que dificultan la visión, inflamación de la zona genital, delgadez acusada, desorientación…) está viva, se sacrificará mediante un método rápido -dislocación cervical, por ejemplo- y se sepultará su cadáver como se ha expuesto anteriormente”, dice el escrito, remarcando que el titular del coto deberá comunicar lo ocurrido al personal del Gobierno de Aragón.

En caso de que los ejemplares sospechosos aparezcan en terrenos no cinegéticos o en reservas de caza, quien los encuentre deberá avisar a los Agentes para la Protección de la Naturaleza y que ellos actúen conforme al código impuesto.

Fuente: heraldo.es

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