El celador acusado de quemar el monte cobrará 2.000 euros por apagar fuegos

Fuente: DiariodeLeón.es – C. Fidalgo, 12/06/2012

La paradoja está servida. Un hombre detenido por incendiar el monte y con una causa penal abierta contra él pendiente de resolver, se encargará este verano de apagar incendios forestales en el Bierzo.

 

El proceso judicial en el que está inmerso el celador de la Reserva de Caza de Los Ancares Alberto García, —que se enfrenta a delito de incendio forestal como supuesto autor del fuego que calcinó 305 hectáreas el pasado 17 de octubre en Porcarizas (Villafranca)— no sólo no ha servido para apartarle de los montes bercianos tras cumplirse los seis meses de suspensión máxima de empleo y sueldo decretados por la Junta de Castilla y León, sino que tampoco impedirá que este verano se dedique, como el resto de sus compañeros, a apagar incendios forestales.

Así lo reconoció ayer el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente en León, Mariano Torre, que no ocultó su malestar. «Estará en la campaña de incendios», admitió. Torre no precisó ayer más detalles sobre las funciones que desempeñará García en su condición, pero fuentes del sector adelantaron a este periódico que el celador realizará el mismo trabajo de apoyo a la Guardería Forestal que sus compañeros de la Reserva de Caza. García realizaría así, a partir de julio y hasta septiembre, hasta 18 guardias de incendios, lo que le permitiría cobrar una extra durante toda la campaña de en torno a 2.000 euros, algo más de un centenar de euros por jornada.

Aún reconociendo la presunción de inocencia, y mostrando su oposición a que se produzca un juicio paralelo en la prensa, Mariano Torre no dejó de reconocer lo paradójico que resulta que una persona cuyo trabajo consiste en defender el Medio Ambiente y sobre la que pesa una acusación tan grave como quemar el monte, pueda acabar dirigiendo una cuadrilla forestal durante un incendio este verano. Torre avisó, en cualquier caso, que «el día que (el celador) esté de guardia, será el día que más controlado esté» porque se tendrá constancia de todos sus movimientos.

De momento, el celador no está patrullando el monte porque no dispone de vehículo propio. El suyo acabó estrellado días después de su detención el 27 de octubre, cuando acudía a Ponferrada para entregarlo y recibir la notificación de la suspensión de empleo y sueldo. «Su coche está en un muy mal estado y es muy caro repararlo», aseguró Torre.

La reincorporación del celador al puesto que tiene asignado en Peranzanes por concurso automático desde el mes de diciembre está causando un enorme revuelo entre celadores y agentes forestales, que este año han visto como la Junta de Castilla y León recortaba un 10 por ciento el dinero que reciben por hacer guardias de incendios.

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