Pluma invitada: ‘¡Yo soy cazador!’, por CDCyP Picos de Europa

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En contestación al artículo que apareció el pasado 13 de noviembre de 2015 en El Diario Montañés firmado por Ecologistas en Acción y Arca e inspirado en el Registro de No Cazadores que se puede consultar en la página web de la primera Asociación.

Yo, soy cazador.
Sí, pertenezco al maléfico colectivo que invade los fines de semana los montes lebaniegos e incluso me atrevo con el Parque Nacional de Picos de Europa.
Sí, de esos que no señalizan los montes cuando estamos cazando, de los que causamos estrés a los animales y de los que encima inculcamos este horripilante deporte a nuestros hijos.
Sí, estimado lector, ¡yo, soy cazador!
Muy pocas veces nos pronunciamos en público ya que somos conscientes que nuestro deporte despierta las conciencias más sensibles.
Entendemos que alguien sentado desde su casa vea feo que hay personas que “matan” o que son “asesinos” de animales.
Pues bien, ya no podemos más y no tenemos que aguantar más, yo soy cazador y también tengo derecho a opinar y defenderme de tanta acusación:

Punto número 1:
Soy un cazador LEGAL y, como tal, rechazo todo tipo de caza al margen de la ley.
Para todo aquel que le pueda interesar, en el mes de marzo se publica en el B.O.C la Orden GAN/8/2015 de Marzo, en donde se recogen todas las cacerías a celebrar con sus días y montes.
Además la Sociedad de Caza de Picos de Europa elabora calendarios que se reparten entre todas las cuadrillas pertenecientes a la Sociedad y a todos aquellos que puedan estar interesados. También existe difusión en establecimientos públicos tales como bares, restaurantes, posadas y hoteles.
En el Parque Nacional de Picos de Europa, para la temporada 2015-2016, hay programadas 10 cacerías, cantidad bastante inferior y alejada de las 40 que hace referencia el artículo aparecido el pasado 13 de Noviembre de 2015 en el Diario Montañés, firmado por Ecologistas en Acción y Arca. Solamente han incrementado un 75% el número, no está mal, estamos acostumbrados a este tipo de exageraciones.
sociedad cazaPara el que no lo sepa, este Parque Nacional está constituido en terrenos en los que se asienta una población, que vive de los recursos que aquí se generan, tales como: la ganadería, la agricultura y del turismo.
No solo es Parque Nacional “del Teleférico hacia adentro”, y para todos aquellos que lo desconozcan, en la zona del Parque Nacional de Picos de Europa – zona de Cantabria– , en Áliva no se caza, está prohibido hace años.
Y es precisamente en esta zona -Áliva- donde las consecuencias de la NO CAZA son más visibles: animales moribundos, enfermos de sarna, débiles… situaciones que nos entristecen y desmoralizan a nosotros, los cazadores, más que a nadie.
Ahora me centro en los montes de Canales y Peña Salvorón –zona de caza del Parque Nacional Picos de Europa– entre Cosgaya y Espinama: zonas pobladas, con vecinos si si, ganaderos, que sufren el ataque de los lobos y el deterioro de sus campos por especies cinegéticas.
Prevalecerá para algunos que los animales salvajes estén a sus anchas causando daños, frente al trabajo y esfuerzo de un ganadero, y ahora estamos hablamos de dinero: oveja que mata un lobo €uros que pierde un ganadero y el contribuyente, ya que hay que pagar los daños. Que no tienen el mismo valor para la Administración como para el que pierde la oveja.
Perdón, antes de seguir, ¿Quien ha dicho que el monte es de todos? No señores míos les informo: el monte tiene dueño, puede ser una Junta Vecinal, un pueblo, un ayuntamiento, si si como lo leen, eso sí para el uso y disfrute de todo aquel que cumpla con la legalidad.
¿Saben ustedes, que los cazadores pagamos por realizar nuestro deporte? Sí señor, pagamos y pagamos también por cada animal que se mata. ¿Y a que no saben dónde va este dinero? A la hacienda pública o a las juntas vecinales. Sí, ¡generamos riqueza! ¿Sorprendente, verdad? Y hasta hay zonas que viven del turismo que genera la caza en épocas de temporada baja.

Este era el punto 2, vamos ahora a por el punto 3:
Impacto medioambiental, incidencia negativa sobre las especies y sus hábitat a lo largo de los años.
Largo punto el punto 3… La caza se remonta al inicio de la humanidad como medio de supervivencia, si bien es cierto que en el 2015 es más fácil ir al súper y comprar filetes que ustedes me corregirán, son de “animales” también, que se matan para beneficio de la humanidad.
Si me pongo a pensar: ¿qué animal no se ha llegado a recuperar en el Parque Nacional y alrededores? ¿Puede ser el urogallo? ¿Y será un motivo que se han dejado de cazar sus mayores depredadores? ¿La jineta, la garduña y demás alimañas?
Se ha recuperado el oso pardo en la cordillera cantábrica, vemos lobos que no se asustan del ser humano y se han mantenido las especies cinegéticas por años como corzos, jabalíes y venados: ¿habrá sido por dejar crecer indiscriminadamente la población, provocando un cruce generacional y de consanguinidad o dejando animales plagados de enfermedades correr por los montes? Yo Creo que no. No sé si seré intrépido al pensar que la caza responsable contribuye a la conservación de las especies, no sé, no sé.
Un apunte que puede resultar desconcertante para los “viejos ecologistas”: en el año 2010 la Federación Cántabra de Caza y la Fundación oso pardo firmó un convenio permanente de colaboración para compatibilizar la práctica de la caza con la conservación del oso y aunar fuerzas para combatir la caza furtiva y eliminar el uso de venenos.
“Hábitat de los animales”: si no fuera por los ganaderos que están con el ganado que pone bonito el monte y de los cazadores que regulan la población de animales salvajes, ¿usted cree que se podría pasear por el monte?
La Sociedad Caza y Pesca Picos de Europa de Liébana es una entidad colaboradora con la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación: desbrozando montes, manteniendo pistas y pagando de su propio bolsillo todos estos cometidos.
Colabora con la Fundación Oso para compatibilizar la caza y la conservación en zonas de Oseras y seguro está encantada de tomar parte en acciones destinadas a la conservación de la Naturaleza ya que para nosotros los cazadores, el hábitat, el ecosistema y todo de lo se habla por parte de los ecologistas, forman parte de nuestra vida, nuestro ocio y en la mayoría de los casos de nuestra propia historia.
Como he bien oído hace muy poco, el viejo ecologismo está cambiando – estado muy de moda actualmente- y “hay muchas formas de hacer conservacionismo y nosotros los cazadores defendemos la nuestra”. La cual estaremos encantados de compartir, con todos aquellos que nos quieran escuchar.

Y voy terminando:
Yo, además de presentarme hoy oficialmente como cazador saco una conclusión de todo lo hablado: si no existieran los cazadores habría que inventarlos o que fuera una profesión, porque sin cazadores amigos míos, este paraíso verde tal y como hoy lo conocemos no existiría.

Firmado: 400 cazadores del Club Deportivo Básico de Caza y Pesca Picos de Europa de Liébana.

 

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