Legislación Opiniones

Agentes forestales y su pretensión de llevar armas. ¿Policías, policías judiciales?

En la actualidad vivimos una polémica que, aunque afecta a toda a España, ni siquiera todo el mundo rural se ha hecho eco de él; sólo el mundo de la caza. Esta polémica es, ni más ni menos, que la consideración de los agentes forestales (con sus diversos nombres, según la comunidad autónoma en la que sirvan) como policías, de la que sus principales asociaciones quieren derivar el poder llevar pistolas, que para ellas parece ser la máxima preocupación.

El argumento principal de los agentes es que ellos ya son policías, porque así se lo reconoce la legislación vigente. Y así es; se les reconoce como “policía judicial”, tanto en la Ley de Montes del Estado, como en su reglamento, como en diversas normativas autonómicas, como, por ejemplo, en la Ley de Caza de Castilla-La Mancha. De hecho, la mención a esa condición de policía judicial que lleva haciéndose en los últimos años, siempre ha sido por cesión a la presión del colectivo de agentes forestales. Y ello pese a que esas menciones serían inútiles, toda vez que siempre se limitan a una remisión al artículo 283 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. En román paladino, el empeño del colectivo de forestales en que en todas las leyes de los últimos años se diga “y recuérdese que nosotros YA somos policía judicial, porque ya nos lo reconoció el artículo 283 de la LECr.”. ¿Por qué esa obsesión en recordar lo ya dicho?

Para secundar lo anterior, hacen hincapié en que desarrollan “funciones de policía” en el ámbito rural.

Hilando con lo anterior, hay que recordar la ¿segunda? obsesión de los agentes forestales, que es la de portar armas y, claro ¿quién lleva pistola al cinto? Pues los policías. Y ¿qué mejor forma de llevar pistola al cinto que ser reconocido como policía? Pues esta es la explicación.

Así planteada la cosa (que es como lo plantean bastantes dirigentes de sus asociaciones principales) la cosa parecería muy simple y clara; al menos en lo de su condición de “policías”). Pero no es tan sencillo, según explicaré.

El artículo 6, apartado q) de la Ley de Montes, Ley 43/2003, tras su modificación por la Ley 21/2015 (es decir, hace muy poco) toma esta redacción:

Agente forestal: Funcionario que ostenta la condición de agente de la autoridad perteneciente a las Administraciones Públicas que, de acuerdo con su propia normativa y con independencia de la denominación corporativa específica, tiene encomendadas, entre otras funciones, las de vigilancia, policía y custodia de los bienes jurídicos de naturaleza forestal y la de policía judicial en sentido genérico tal como establece el apartado 6 del artículo 283 de la LECr, actuando de forma auxiliar de los jueces, tribunales y del Ministerio Fiscal, y de manera coordinada con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con respeto a las facultades de su legislación orgánica reguladora.

De aquí pretenden sacar las siguientes conclusiones:

  • Son agente de la autoridad.
  • Tienen funciones de vigilancia ¡y de policía!
  • Tiene la función de ¡policía judicial!

Y es que para el común de los mortales eso de policía judicial suena a más que simple policía. Y no les falta razón, como veremos más adelante. Lo que pasa es hacen una interpretación cuando menos curiosa de artículo 283 de la LECR.

Digamos en primer lugar que agente de la autoridad lo es cualquier funcionario en el cumplimiento de sus funciones, con capacidad para dictar órdenes directas. Por ejemplo, lo es el inspector de Trabajo en plena actuación inspectora, o el veterinario oficial de un matadero.

Lo segundo que debe saberse es que hay una confusión interesada en el concepto de “funciones de policía”. En técnica jurídica administrativa, cuando se habla de funciones de policía de la Administración, no se refiere a funciones propias de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, sino a labores de investigación, inspección y sanción. Esas funciones las ejercen los inspectores de Hacienda, de Trabajo, de Sanidad, de Sanidad Animal, de Consumo, de Transportes… Y ninguno es policía, ni lleva pistola. Por tanto, no hay que confundir términos, semánticamente parecidos, con conceptos. Si fuera tan elemental, los mismos guardias civiles no serían policías.

Llegamos a la cuestión de su reconocimiento como “policía judicial”. Vayamos pues al tan cacareado artículo 283 de la LECr.

Artículo 283

Constituirán la Policía Judicial y serán auxiliares de los Jueces y Tribunales competentes en materia penal y del Ministerio Fiscal, quedando obligados a seguir las instrucciones que de aquellas autoridades reciban a efectos de la investigación de los delitos y persecución de los delincuentes:

1.º Las autoridades administrativas encargadas de la seguridad pública y de la persecución de todos los delitos o de algunos especiales.

2.º Los empleados o subalternos de la policía de seguridad, cualquiera que sea su denominación.

3.º Los Alcaldes, Tenientes de Alcalde y Alcaldes de barrio.

4.º Los Jefes, Oficiales e individuos de la Guardia Civil o de cualquier otra fuerza destinada a la persecución de malhechores.

5.º Los Serenos, Celadores y cualesquiera otros Agentes municipales de policía urbana o rural.

6.º Los Guardas de montes, campos y sembrados, jurados o confirmados por la Administración.

7.º Los funcionarios del Cuerpo especial de Prisiones.

8.º Los Agentes judiciales y los subalternos de los Tribunales y Juzgados.

9.º El personal dependiente de la Jefatura Central de Tráfico, encargado de la investigación técnica de los accidentes.

Lo primero que debe saberse es que esta redacción es de 1967, por aquello de poner siempre en entredicho las redacciones pre constitucionales. Y no es que no tengan validez jurídica, sino que hay que ponerlo en el contexto del momento en que se dictaron. Así, después de dicha está Ley están la Constitución (nada más y nada menos) y la Ley Orgánica (¡orgánica!) 2/1986, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, entre otras. El artículo 29 de esta última dice:

 Las funciones de Policía Judicial que se mencionan en el artículo 126 de la Constitución  serán ejercidas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Que el legislador ambiental se deje colar la inclusión de los agentes forestales, como policía judicial, remitiéndose al artículo 283 de la LECr, dice muy poco de él (ya se sabe el refrán alemán que dice “los amantes de las leyes, como los de las salchichas, nunca debería conocer su proceso de fabricación”. Por desgracia yo conozco ambos) y de cómo se ha dejado influir por una presión sindical.

Pero bueno, admitamos pulpo como animal de compañía. Si la mención del artículo 283 de la LECr les homologara con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, también lo estaría haciendo respecto de alcaldes, concejales, guardas privados de caza (recuérdese que dice “jurados o confirmados por la Administración»), oficiales de juzgado…). Evidentemente eso no es así.

En su escalada incansable de peldaños para llevar pistola, algunas asociaciones de forestales han conseguido que algunas leyes autonómicas (las de Castilla-La Mancha, por ejemplo) les concedan competencias para retirar armas de caza. El problema que surge ahora es que esas competencias les corresponden a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Que esas CCAA puedan darle esas competencias (por mucho que sus legislaciones lo hayan hecho) es más que discutible y lo veremos en el futuro. Pero otra cosa más grave y aún más discutible es que puedan llevar pistola, como si fueran un cuerpo con competencias en Seguridad Ciudadana.

Respecto a la competencia para retirarlas, el artículo 7 del Reglamento de Armas, que se dicta en desarrollo de la Ley 1/1992, hoy derogada y sustituida por la L.O. 4/2015, de Protección de la Seguridad Ciudadana. Dicho artículo 7 establece las diferentes competencias administrativas. Respecto de las policiales, atribuyendo a la Guardia Civil  todas, especialmente las que corresponden a fabricación, reparación, circulación, almacenamiento, comercio, adquisición, enajenación, depósito, tenencia y uso de las armas, así como a la Dirección General de la Policía, en la tenencia y uso de armas.

El artículo 5 de la LO 43/2015 establece las autoridades y órganos competentes en materia de Seguridad Ciudadana, Por supuesto, la referencia la hace a “las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.

Respecto a las competencias autonómicas en esta materia, el apartado 3 de dicho artículo las limita a las comunidades autónomas que hayan asumido competencias para la protección de personas y bienes y para el mantenimiento de la seguridad ciudadana y cuenten con un cuerpo de policía propio. Dicho de otra forma, a País Vasco y Cataluña, solamente.

La policía local tiene su específica regulación en los artículos 51 y siguientes de la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Y aquí se acaba la historia.

Resumiendo, veo difícil que los agentes forestales lleven pistola. No sólo sería ilegal, sino que desconfío de quienes, para conseguir tan absurda aspiración, se amparan en acusaciones absurdas y falsas de violencia del colectivo cazador, criminalizándonos sólo para amparar su particular interés. Sí, ya se que un loco mató a dos forestales en Cataluña, pero ¿le daremos también armas a los notarios porque hace años un opositor suspendido se lió a tiros con todo el tribunal de oposición? ¿Y a los instructores de expedientes sancionadores por infracción a la normativa de Caza? Sería absurdo, ¿verdad?

Un artículo de Antonio Conde Bajén

11 Comments

  1. Los forestales tratan con personas armadas. Es de justicia que para luchar contra los furtivos lleven algún medio defensivo. Se me olvidaba, usted porque tiene esa inquina contra estos profesionales…?

  2. No es inquina. La ley es la ley. Arma sólo pueden llevar los policías que han pasado por una academia. El otro concepto de policía, como bien explica el autor define otra cosa. Y, por cierto, llevar arma no ayuda más o menos. Puede ser contraproducente. Los forestales han de cumplir la ley y al mínimo problema con los cazadores llamar a la Policía o Guardia Civil.

  3. La ley les reconoce como policía administrativa, igual que a otras policías administrativas como el Servicio de Vigilancia Aduanera o la Policía Portuaria, que sí van armados. Yo creo que ilegal, lo de que lleven armas, no es. Es una cuestión de autorización administrativa.
    Y sí hay un movimiento para que se reconozca a todas estas policías administrativas dentro de la ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. No porque sean agentes de la autoridad ni policía judicial, que como usted dice hay más servidores públicos que reúnen esas características, sino porque cumplen funciones de policía administrativa.

  4. Creo que el articulista olvida que hasta hace 5 o 6 años los agentes forestales llevaban pistola. No están pidiendo nada nuevo.

  5. Muchos cuerpos de agentes de medioambiente de comunidades autónomas, reconocen el derecho a portar armas para ciertos servicios peligrosos(control de caza, servicios nocturnos, etc.) . A los guardas rurales privados, recogido por Ley del 2014 de seguridad privada, se les permite también portar armas. Estos ni son funcionarios ni van a academias especiales. Siempre que se porte armas, obviamente, habrá que hacer la formación necesaria en cumplimiento de la legislación reguladora. A mí lo que me resulta bastante curioso es la obsesión que tiene el articulista, así como otros que he leído últimamente, con la regulación en este sentido, de las armas que puedan utilizarse para este servicio público. Para su tranquilidad sólo me gustaría que entendiera, tanto él como el resto de reaccionarios, que todo se hará conforme a la ley. Que por otra parte, ha sido la fiscalia y judicatura la que en varias ocasiones, han reclamado que los agentes pusieran a su disposición a los delincuentes, cosa que obviamente, sin los recursos necesarios(armas entre otras), difícilmente puede hacerse. Como bien apunta alguien en este foro, desde la creación del cuerpo de la guardería forestal, se permitía portar armas(carabinas normalmente) y afortunadamente el mundo no se detuvo ni se produjo el apocalípsis ni el ataque zombie. Tranquilidad no se pongan nerviosos.

  6. Estimo Señor Conde: Muy a mi pesar, en esta ocasión lamento tener q criticar su articulo no por sus opiniones que son libres pues, libre es opinar aun cuando sea en asunto en q se demuestra tal desconocimiento, sino por tratarse de un artículo plagado de errores y mala técnica jurídica, por lo q si que si no es mucho pedir, si le rogaría q cuando se tratase asuntos tan serios como este, al menos se respetara un mínimo rigor y seriedad, favor q hará a todos sus lectores, sobre todo por no inducirles a confusión como la presente. Muchas gracias

  7. José González

    Soy cazador en Canarias y al igual que quien se erige en nombre de los cazadores hablo.con mas de 20 años de dedicación a eate deporte.. Este, sin más, es un articulo distorsionado.. se hace un uso a conveniencia de la legislación vigente. Habría que ver que hay detrás de él. A saber; no se pueden comparar un guardia civil con un agente forestal y este con un inspector de trabajo.. en el artículo se desvirtúan estas conparaciones. En Canarias los agentes forestales protegen la Naturaleza, imagino que como en toda España; la misma Naturaleza la cual, los cazadores que cumplimos con los requisitos legales, amamos.. Otra cosa son aquellos que pretender vadear la Ley para hacer sus monterías en lugares prohibidos o simplemente practicar el furtivismo; por ende, el agente forestal protege a cazadores como yo y otros muchos. Este tipo de artículos avivan esa inquina que pretende sofocar.. yo me desmarco.. Que más le da al Señor Redactor que los agentes forestales lleven arma… Si se precisa una u otras herramientas para desarrollar sus labores que se eleve al órgano que corresponda y que decida quien debe hacerlo.. por mi parte pretensión legítima. En la protección de la Naturaleza debemos tener claro en que bando está cada uno.. Saludos

  8. Curioso que en algunas CC.AA muchos agentes forestales llevasen armas de fuego hadta hace bien poco.

  9. Señor Conde un ligero matiz sobre el uso de armas de los Agentes Forestales. Real Decreto 2481/1966, artículo 45.3. Los Guardas usarán el armamento reglamentario que por la Dirección General de Montes, Caza, y Pesca Fluvial se les asigne, siendo obligatorio ir provistos del mismo en todos los actos de servicio. Artículo 52 siguen vigentes en la Guardería Forestal del Estado. La pregunta que se tiene que hacer no es porque los AF quieren llevar pistola
    sino quien y porque se las esta retirando. Reciba un cordial saludo y agradecería su reflexión.

  10. Los Agentes Forestales del resto del mundo van armados.El mismo caso de Cataluña ,se vuelve contra usted y da la razón a los Agentes Forestales.Los furtivos antes de ir a la cárcel te matan.Antiguamente llevaban pistola y carabina en coche…nada raro es y los Guardas Particulares de Campo Privados la llevan y hacen un cursillo de 3 meses…

  11. Creo que es necesario que vayan armados, pues tiene que enfrentarse a menudo con cazadores furtivos que son cuanto menos simpatizantes.

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