Opiniones

Coloquios con José Ignacio Herce. Carmen Basarán y Raquel del Amo: los tiempos cambian

Quizá José Ignacio Herce Álvarez sea más conocido por ser el secretario de la Comisión de Homologación de Trofeos de Caza Mayor de la Comunidad de Madrid o el director de la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz-Madrid, pero, sin embargo, además de ser un gran articulista (Caza y desarrollo del mundo rural, por ejemplo) tiene una empatía especial para el dialogo, de ahí estos coloquios, que no pueden comenzar mejor que con dos cazadoras de la talla de Carmen Basarán y Raquel del Amo. Los tiempos cambian…

Raquel, José Ignacio y Carmen, distendidos en este primer coloquio con Herce.

Los tiempos cambian…

Dos generaciones, dos mujeres unidas por el mundo la caza y ambas marcando las líneas del papel de la mujer en la venatoria de nuestro país.

Carmen Basarán Conde (C), proviene de una estirpe de cazadores, pero sus logros los ha conseguido por méritos propios. Gran montera y vinculada siempre al sector cinegético se ha convertido en la presidenta del Real Club de Monteros.

Raquel del Amo (R), 20 años, madrileña, la caza menor y su perro son su pasión. Pese a su juventud ya es la fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Jóvenes Cazadores Madrileños (JOCAMA).

¿En este coloquio intentaremos conocer algo más sobre la mujer cazadora, inicios, sensaciones, inquietudes… en un mundo de hombres, o no?

¿Cómo vivisteis vuestros primeros pasos en la caza?

(C) La caza la asumí con entera naturalidad, como algo unido a nuestra vida en el campo. Empecé como casi todos los niños de entonces, con los plomillos cazando ratones y gorriones. Luego llegaron los conejos con nuestro guarda, el tío Calvín, pero mi primera pieza con escopeta de dos cartuchos fue una avefría con mi padre, con seis años.

(R) Aun siendo urbanita, desde muy niña siempre estuve ligada al campo castellano manchego con mi padre y mis tíos, cazadores desde el principio.

¿Realmente la caza es un mundo de hombres?

(C) La caza es un mundo masculino en el que tenemos perfectamente cabida las mujeres, alguna de ellas absolutamente emblemáticas. Pero la sierra no discrimina entre hombre y mujer, discriminan las personas. La res rompe a la postura sin saber si es hombre o mujer quien la espera, aireas lo mismo si hueles a machote o a Chanel nº 5. Siempre me he sentido uno más en la partida de caza, jamás me he sentido discriminada.

(R) Cierto es que siempre se ha visto más a los hombres en el campo y las mujeres como acompañantes. También pienso que es un mundo de hombres, pero las mujeres cada vez vamos dando nuestros pasos para conseguir nuestro lugar en la caza porque somos más revolucionarias (ríe).

 

Carmen Basarán«La sierra no discrimina entre hombre y mujer, discriminan las personas. La res rompe a la postura sin saber si es hombre o mujer quien la espera, aireas lo mismo si hueles a machote o a Chanel nº 5»

 

¿Pese a que siempre ha habido mujeres cazadoras, por qué nunca se ha reconocido suficientemente su papel?

(C) Las mujeres somos mucho menos competitivas, no nos importa cobrar el mejor trofeo o más perdices, como los hombres. Cazamos por divertirnos, nos divierte ver la competición entre los hombres.

(R) Por lo general la mujer siempre ha estado a la sombra del hombre, aunque hoy día ya no sea así. Ahora la mujer ya es más independiente y si quiere irse a cazar se va sin necesitar a nadie salvo su perro y su escopeta.

¿Por qué creéis que se ve menos mujeres practicando la caza menor que la mayor?

(C) A mí como a Raquel también me gusta mucho la caza en mano, aunque la veo más dura y la edad marca su práctica (ríe).

(R) La caza menor con perro debe de ser inculcada desde pequeño. Además, a diferencia de la montería, requiere andar constantemente y quizá sea más puro, pero también implica un mayor esfuerzo físico y quizá por eso se nos vea con menos facultades para practicarla. Yo la viví desde siempre con mi padre y con mis tíos, tanto que mi primera pieza fue un zorzal.

¿Las redes sociales han llegado al mundo de la caza y las mujeres han entrado con fuerza en ellas, pero creéis que son más duras con las mujeres que con los hombres?

(C) Las mujeres sufrimos los ataques más virulentos sin duda. Pero lo más curioso es que estos ataques y los más violentos los producen mujeres animalistas a mujeres cazadoras.

(R) Sí, por supuesto, pero quizá porque somos más activas que los hombres en las redes, además de que se nos pueda seguir considerando como el ‘sexo débil’. Hay que tener mucho cuidado con lo que publicamos y cómo lo publicamos en las redes. Nosotras podemos llegar a hacer más daño que beneficio a la caza y debemos lanzar el mensaje de cómo se debe tratar el tema en ellas.

¿Cómo ven los jóvenes el mundo de la caza? ¿Afecta a los jóvenes este movimiento animalista?

(R) A veces entienden mi mundo y otras no. Pero lo más duro fue cuando me suspendieron porque mi profesora no toleraba mi afición y me lo dijo a la cara, además. Me llegó a llamar asesina ante la indiferencia del jefe de estudios, pero mis amigos me aceptan como soy, les guste o no mi afición, aunque a veces me llaman “novia de la muerte” y cosas así (ríe). Sobre todo, les choca que alguien tan joven como yo cace, creen que es cosa de mayores.

 

Raquel del Amo: «Lo más duro fue cuando me suspendieron porque mi profesora no toleraba mi afición y me lo dijo a la cara, además. Me llegó a llamar asesina ante la indiferencia del jefe de estudios, pero mis amigos me aceptan como soy, les guste o no mi afición, aunque a veces me llaman ‘novia de la muerte’ y cosas así (ríe)»

 

¿Consideráis que la caza es un deporte o no?

(C) Para mí no lo es. Es una afición, un modo de vida, un sentimiento que está impreso en la naturaleza humana. Quizá sea algo más serio que un deporte, incluso se puede considerar como un arte. Otra cosa es la caza de competición, ese sí es un deporte.

(R) Si voy a cazar porque me apetece, no, pero si voy a competir por ejemplo en San Huberto, entonces sí. Aunque hagas deporte cazando no lo considero como tal salvo que este compitiendo.

 

Carmen Basarán«Para mí la caza no es un deporte. Es una afición, un modo de vida, un sentimiento que está impreso en la naturaleza humana. Quizá sea algo más serio que un deporte, incluso se puede considerar como un arte. Otra cosa es la caza de competición, ese sí es un deporte»

 

Carmen ha sido recientemente nombrada presidenta del Real Club de Monteros, ¿qué creéis que representa este nombramiento para el colectivo de cazadoras?

(C) (Ríe) Esto no debería ser noticia, soy mujer, pero estoy segura de que no me han elegido por eso, aunque es cierto que las mujeres damos una impronta especial a lo que hacemos. No creo que a las mujeres se nos deba reconocer nada por el hecho de serlo, soy partidaria de la igualdad, pero no del feminismo exacerbado. En la partida de caza soy una más y en el Club entiendo que también, se me juzgara por mi trabajo no por mi sexo.

(R) Me parece muy bien. Me encanta que hayan elegido a una mujer, lo considero un gran paso para el colectivo, aunque considero que la desigualdad la hacemos nosotros mismos al remarcar la figura de la mujer, porque tan bien lo puede hacer un hombre como una mujer y en este caso con Carmen que parece que ha pasado su vida en el campo la elección ha sido muy acertada.

¿Cuál es a vuestro juicio el futuro de la caza?

(C) La caza tiene un futuro espléndido y Raquel es buen ejemplo de ello. El Club cada vez tiene más juniors que no solo quieren cazar, quieren aprender, conocer el campo, las especies animales, etc. Tenemos repuesto, podemos estar tranquilos y desde el Real Club de Monteros apostamos por estos jóvenes y les dejaremos paso como nueva generación que nos sucederá.

(R) Creo que tendrá momentos buenos y momentos malos como siempre, pero jamás la caza se va a terminar ni se va a prohibir, es imposible que se prohíba la caza, nunca debe de desparecer como elemento regulador de la naturaleza. La caza se lleva en la sangre, lo mismo que un perro lleva en la sangre ladrar, por eso, variaran las condiciones, las especies, pero la caza siempre estará presente en nuestras vidas.

 

Raquel del Amo: «Jamás la caza se va a terminar ni se va a prohibir, es imposible que se prohíba la caza, nunca debe de desparecer como elemento regulador de la naturaleza. La caza se lleva en la sangre, lo mismo que un perro lleva en la sangre ladrar, por eso, variaran las condiciones, las especies, pero la caza siempre estará presente en nuestras vidas»

 

¿El día 3 de marzo, estaréis en la gran manifestación de la caza?

(C) Yo como Carmen Basaran iré, por supuesto, y con toda mi familia y amigos. No puedo decir ahora mismo si el Real Club de Monteros como institución se sumará a ella, porque no solo me corresponde a mí decidirlo.

(R) Yo, si mi trabajo me lo permite, por supuesto que iré, representándome a mí misma y a los jóvenes cazadores. Por supuesto la Asociación de Jóvenes Cazadores de Madrid (JOCAMA) asistirá con toda su junta directiva de la que soy vicepresidenta, defendiendo el mundo rural porque si se enfrentan a uno de nosotros (taurino, pescador, cazador…) se enfrentan a todos nosotros.

¿Por qué hemos pasado de ser apestados, casposos… a ser protagonistas de noticias, portadas de periódicos… para bien? ¿Es por qué nos reconocen o es un uso político?

(C) Las elecciones andaluzas han sido un detonante para que todo el mundo se vuelva hacia el mundo de la caza, unido a estudios recientes sobre su valor económico y social, que por cierto no tuvieron la repercusión en su momento, de tal manera que se han dado cuenta de que nosotros votaremos a quien defienda nuestro mundo, el mundo rural y sus tradiciones. Algunos se han dado cuenta de que no han sido sensibles a esas necesidades y eso les ha pasado factura y ahora todos van a por el voto de estos colectivos.

(R) Suscribo lo dicho por Carmen, Andalucía ha sido el detonante, pero el mundo rural tiene mucha fuerza y nosotros vamos a dársela.

¿Cuál es la pregunta que no os he hecho y os hubiera gustado que os hubiera hecho?

(C) (Ríe) Sin duda, ¿qué o quién está detrás de una mujer cazadora? Primero, mi padre, que me enseñó a cazar, pero ahora, mi marido, que no es cazador pero que aguanta estoicamente que me vaya de caza, al que he llegado a dejar con dos bebes de meses para irme a cazar a África con mi padre y hermana… Pero siempre una familia que te apoya y te da su cariño.

(R) Yo también me apunto a esa pregunta (ríe), en mi caso hay una chica de 20 años, trabajadora, humilde, estudiante, familiar que adora la caza desde pequeña y siempre la tiene presente en su vida.

Quedan muchas más preguntas y respuestas, pero el espacio es limitado. Mi primer coloquio para Caza y Safaris – Caza Wonke ha sido un auténtico placer, creo que hemos disfrutado todos y espero haber captado el sentir de estas dos grandes damas de la caza. Como decía, dos generaciones, pero un mismo sentimiento, el amor por la caza.

Coloquios con José Ignacio Herce Álvarez

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.