Escopeta negra: `Real federación del agility´

images_wonke_opinion_antonio-mata_antonio-mata-foto-portadaResulta, como poco hilarante, aunque hay otro palabro relativo a los congojos que lo define aún mejor, el anuncio de alguna que otra federación de incluir el agility ese, o como quiera que se llame, como ‘modalidad deportiva’. Algunas otras ya lo incluyeron y, si la memoria no nos falla fue, precisamente, la RFEC la primera en hacerlo. No es nuestra intención valorar, o analizar, semejante ‘modalidad’, aunque nos resulta como mínimo… curioso semejante ‘deporte’. ¿El amo corre y salta y hace las cabriolas o demás habilidades que tan maravillosamente realizan sus perros…? ¿Lo hace montado en el animal, como si de hípica se tratase…? ¿Lo hace el perro encima de él…?

Vaya por delante, e inmediatamente, nuestras más sinceras disculpas por ésta un tanto tan irónica como estúpida introducción –fruto de nuestra más supina ignorancia–, hacia los practicantes de esta actividad, deporte o como quiera que se le catalogue, que muy en su derecho están de practicar, sus aficionados, cualquier actividad u lo que sea que se les venga en gana, dentro de la legalidad y la reglamentación vigentes, por supuesto. ¡Faltaría más…!

Pero sí tenemos que reconocer que, leída la noticia, no hace mucho, por esas páginas de Dios, de que otra federación de caza quiere incorporar a sus disciplinas esta, insistimos, ‘modalidad u lo que sea’, nos provoca una cierta indignación (una cierta no, nos provoca una mucha indignación) que ciertas federaciones –no sabemos si todas, siete o quince– se dediquen a estos menesteres como si no hubiese otra cosa que hacer por lo nuestro, por la caza. Porque, que sepamos, aún, y pese a las situaciones incongruentes y absurdas que se están viviendo en los últimos tiempos, siguen siendo ¡federaciones de caza!, al menos, en su denominación.

¿No hay nada que hacer, por ejemplo, por nuestra perdiz, por el conejo o por la liebre? ¿No hay nada que hacer por la caza menor, en particular o por cada una de sus modalidades en general…? O por la historia, por ejemplo, también, que se nos viene encima con lo de la tórtola… No, a ninguno le da por salir a defenderla, a defendernos, frente a los que nos la quieren prohibir (con razón o sin razón, que éste no es el caso). No, nos apuntamos todos al agility, o a cualquier otro apaño y ¡todos tan felices y tan contentos! De tener que buscar un adjetivo a ciertas situaciones, no se nos ocurre otro que ¡patético! Muchos de los que pagamos, por cazar, las distintas cuotas federativas (por ley y por obligación al pertenecer a sociedades de cazadores, sin contar las duplicidades de seguros), nos da una ‘risa espantosa’ ante las esperpénticas situaciones que nos toca soportar. Y esto del agility –insistimos que con todo el respeto del mundo a sus defensores y practicantes– es como para mear y no echar gota… Y, claro, luego nos quejamos de que los cazadores se largan con cajas destempladas. Lo raro es que hayan aguantado tanto tiempo tanto despropósito y a tanto… nos ahorramos el calificativo.

La enésima patada en la boca que nos están dando en estos tiempos –mientras nos apuntamos al agility–, es la de la tórtola común. Como muy bien nos documenta el maestro José Luis Garrido, en estas mismas páginas (y en las que publicamos el mes pasado en referencia a la jornada que se celebró en la ETSI de Montes), nos han pedido una moratoria en su caza que, a buen seguro, no va a tardar en llevarse a cabo ¡y a dejarnos sin tórtolas para siempre como pasó con la avutarda y otras especies! Resulta que la culpa de los impresionantes descensos en sus poblaciones son de cualquiera, de todo el mundo, menos de la caza (si exceptuamos las barbaridades que se hacen –que todo hay que decirlo– en los cebaderos de girasoles).

La destrucción de hábitats por culpa de la agricultura, pérdida de linderos, tratamientos fitosanitarios que provocan la pérdida de las puestas, el uso de los herbicidas, el acoso de la tórtola turca (que es intocable), la presión predadora de las rapaces, los felinos, las alimañas (cada vez más protegidos), los cambios de usos agrícolas, también, en los hospedajes africanos de invierno, su caza excesiva en dichos hospedajes invernales… ¡pues lo único que se prohíbe es la caza y todo lo demás se queda como está! Y en lugar de coger, por ejemplo, a los agricultores y ponerles las peras al cuarto, no se les ocurre ni rechistar, por la sencilla razón de que les temen, mientras que nosotros les damos risa, entre otras cosas, porque nuestras federaciones, se apuntan al agility.

Y más adelante hay más, sobre todo cuando reinen en las comunidades, que ya reinan, los Círculos animalistas de Podemos. ¿Qué creen ustedes que va a pasar con la recientemente aprobada Ley de Caza de Castilla-La Mancha a la que, el partido que ahora va a gobernar le quería dar por ahí antes y después de aprobarla por ‘falta de consenso’? Pues eso…

Eso sí, no podemos despedir esta tribuna de este mes sin resaltar, lejos del agility, un trabajo enorme, constante, bien llevado a cabo, con tesón y con un impresionante resultado… Nos referimos al tremendo éxito que ha cosechado la XII Jornada sobre Gestión Cinegética y Medio Ambiente, organizadas por Tecor Portas y con su presidente Manuel Martínez Casal a la cabeza. ¡Sencillamente, impresionantes!

Eso sí, los del agility han hecho todo lo posible por reventarla… aunque se han quedado con las ganas. ¡Enhorabuena, Manuel!

 

Equipo Caza y Safaris

 

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