A río revuelto, ganancia de pescadores

Este mes de mayo ha estado presidido por dos refranes de aquellos que tanto le gustaban a mi abuela. El primero, sin duda, el que da título a este artículo. El segundo, el que reza: “Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”.  

 

Los que ya habíamos puesto en el armario de arriba la ropa de invierno, nos hemos visto sacándola deprisa y corriendo, y los que estaban aguardando la revuelta en el río para ponerse a pescar, en este caso, se han puesto las botas en lugar de los abrigos. Me refiero a la aseguradora MAPFRE, que se ha llevado del tirón un buen puñado de pólizas de los cazadores españoles aprovechando la revuelta en la que andan metidas la Real Federación Española de Caza y otras Federaciones autonómicas. 

Mutuasport, que nació como la aseguradora de los cazadores, parece que afronta un periodo de pérdidas y de insolvencia. A este estado, sin duda, deben haberla llevado la incapacidad de sus gestores, porque, reconocerán conmigo, que no hay seguro más rentable que el que asegura a nuestro colectivo. No sé cuántas reclamaciones por siniestro se harán al cabo del año, pero la gran mayoría son por daños menores y prácticamente nunca se usan las coberturas. Por algún sitio se tienen que haber ido marchando los dineros que ahora faltan.  

Por otra parte, se me ocurre pensar que en todas las agencias de seguros cada agente que aporta una póliza cobra una comisión por su gestión. ¿Quién cobrará las comisiones que deben de suponer el aporte de miles de pólizas de cazadores? ¿El dinero resultante de esta gestión se utilizará a favor de todos los cazadores o irá a parar a alguna cuenta personal? Por otro lado, uno anda acojonado porque ya he contratado un seguro, que parece que en caso de accidente propio o ajeno va a estar en situación complicada para responder.  

En estas guerras intestinas, entre directivos de colectivos, los que pagamos siempre somos los que le sufragamos el sueldo a los que ¿nos representan?

Yo, como cazador andaluz, y como consecuencia, afiliado a la Federación Andaluza de Caza, pregunto: ¿ya no pertenezco a la Federación Española? En caso de pertenecer a la Federación Española, ¿qué servicios puedo esperar de dicha Federación en caso de necesitarlos?

Si el que manda en mi Federación es enemigo del de la central, ¿con qué garantías cuentan, pongo por caso, los tiradores andaluces que durante años nos han representado en Europa?

Si el presidente de la Española está ahora tan seguro de la bonanza de las pólizas para cazadores de Mapfre, ¿es que hasta ahora nos ha estado engañando recomendándonos las de Mutuasport, donde él era presidente?

Blanco y en botella.

Lo que sí está claro es que, como siempre que los dirigentes se enzarzan en luchas intestinas por el poder y la pasta que desde él se mueve, los que nos vemos indefensos somos los cazadores, que tenemos que ver cómo se juega con nuestros intereses y con nuestro dinero, teniéndonos en cuenta, sólo, a la hora de cobrar a primeros de año.

 

 

 

 

 

 

 

 

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