Con la caza a cuestas Opiniones Perros

Sisí y el lobo, por Ángel Luis Casado (este artículo contiene imágenes que pueden dañar la sensibilidad del lector de perros devorados por lobos)

Sisí Caza
Sisí y el lobo

Difícil me resulta hallar la frase adecuada para la entrada de este artículo. Y es triste, porque lo que les voy a contar no es ningún mal sueño, ni una película ni tampoco un cuento.

Tomo como ejemplo lo que sucede con uno de los asuntos más controvertidos de estos últimos meses, la conocida ley «del sólo sí es sí» (en adelante, Sisí) que supuestamente nació para proteger a la mujer y, lamentablemente, tras su entrada en vigor, ha tenido como primera consecuencia el sentido opuesto para la que fue creada. A estas alturas de febrero (cuatro meses después de su publicación el 07.10.22) pasan de cuatrocientos los violadores que han visto reducidas sus condenas y aún quedan en las cárceles otros 3500 condenados (aproximadamente) que también saldrán beneficiados (sí o sí) con la fatídica y recién estrenada ley que vio la luz sin atender las voces (de gente letrada en la materia) que clamaban por tan descomunal y flagrante error, advirtiendo las consecuencias que traería su aprobación.

Sisí Caza
Kenda, sabuesa de tres años.
Sisí Caza
Selva, grifona.

A lo cinegético

Vamos ahora a lo cinegético. El 21 de septiembre de 2022, se aprueba la inclusión del lobo ibérico en el LESRPE (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial), que tiene por objeto la prohibición de su caza. Por el camino (el mismo recorrido que en el ejemplo anterior, por eso lo traigo a colación), ni se detienen un momento a escuchar siquiera la repercusión, las consecuencias que tal decisión tendría (especialmente en el mundo rural) una vez fuese ley y que no son otras que las consabidas: pérdidas en la ganadería, reducción del número de animales de las diferentes especies que componen su dieta, presencia permanente en las pequeñas poblaciones de la España rural, el deambular por los pueblos en busca de presas fáciles…, hasta los cada vez más frecuentes ataques a perros de caza, de compañía o guardeses del ganado.

Es muy duro salir de casa con tus animales con los que compartes afición, y regresar tan solo con su collar entre las manos

Y aquí quiero poner el acento. Porque es muy duro salir de casa, un día más, con tus animales con los que compartes afición, que te animan y reclaman ir de caza, y regresar tan solo con su collar entre las manos. Que el Garmin te marque el punto inmóvil de una tragedia que presientes pero que no te quieres creer acelera la carrera por llegar hasta el lugar donde tu perro ya no te espera. El lobo solo necesita un mal paso, un despiste, un error para reducir a tu ser querido, a tu amigo y compañero, en un amasijo de piel y huesos. Si seguimos así, nos terminarán sacando del monte.

«¡¡¡O ellos o mi familia!!!»

De nuevo ha vuelto el uso del veneno a nuestros campos pagando justos por pecadores. De nuevo cada uno se ha de tomar la justicia por su mano, «¡¡¡o ellos o mi familia!!!». Mal camino es el que dejan. De cara al futuro más inmediato les hago la siguiente pregunta: ¿qué número de lobos habrá el año próximo si cada hembra en edad fértil trae al mundo una media de entre cuatro y ocho lobeznos?

Poblaciones tan voraces y fuera de control llevarán a la extinción de especies como el corzo, el jabalí o el ciervo, en determinados lugares. ¿Les seguirá la especie humana también? Quede claro que pido control nada más, lo que teníamos hasta la maldita ley.

Dar la espalda a la realidad y disfrazar esta del color que al gobierno de turno le interese no es propio de países avanzados

La evidente analogía en el proceder de Sisí y el lobo demuestra que dar la espalda a la realidad y disfrazar esta del color que al gobierno de turno le interese no es propio de países avanzados, sino de repúblicas bananeras y que solo se justifican por el sesgo del ideario del partido más que por el interés o beneficio de la sociedad a la que representan. Parece que corren tiempos donde únicamente sobrevive, como un valor o principio, la demagogia.

Como en el caso de la ley «Sisí», tenemos un serio problema donde ni tan siquiera existía problema alguno. ¿O es que los violadores no cumplían ya condenas en las cárceles y, por lo que sabemos, con mayor castigo que con la nueva ley? ¿Acaso no estaba la población de lobos en números que no ponían en peligro su futuro?

A este cuento, que no lo es, no me atrevo ni a escribirle el final

Quienes nos gobiernan (todos, incluidos aquellos que votaron a favor de las citadas leyes) no debieron olvidar aquella máxima del refranero «Hay veces en las que no hacer nada es hacerlo todo».  Sólo se requiere valentía, humildad, conocimiento y pensar más en el bien común que en el propio pesebre.

Mucho pedir parece, pues solo su ego es del tamaño de la insolencia que gastan.

Por favor, recapaciten, rectifiquen, dejen de seguir erre que erre… Y todavía hay quien se atreve a pedir «que traguemos sapos». Pero, ¿más aún?

Sisí Caza
Lo que quedó de Kenda.
Esto dejaron los lobos de Selva.

A este cuento, que no lo es, no me atrevo ni a escribirle el final.

¿Se atreve usted?

Por Ángel Luis Casado Molina

www.librosdecaza.es / [email protected]

 

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