Salvemos a los leones, ¡cazándolos!

Por extraño que pueda parecer, los cazadores estadounidenses juegan un papel crítico en la protección de la vida silvestre en Tanzania. Los millones de dólares que gastan cada año los cazadores para venir aquí de safari ayudan a financiar las reservas de caza, las áreas de manejo de fauna silvestre y los esfuerzos de conservación en nuestro país en rápido crecimiento.

 

Por Alexander N. Songorw, director de Fauna Silvestre del Ministerio de Turismo y Recursos Naturales de Tanzania.

Publicado el 17/03/2013 en el New York Times.

Traducción de J. Thomas Saldias, M. Sc. 

 

 

Por eso, nos alarma que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (US Fish and Wildlife Service) esté considerando clasificar al león africano como especie en peligro de extinción. De hacerlo, haría ilegal para los cazadores americanos llevar a su casa los trofeos legalmente obtenidos. Los americanos constituyen el 60% de nuestro mercado de trofeos de caza y perderlos sería desastroso para nuestros esfuerzos de conservación.

En 2011 cinco organizaciones conservacionistas y de defensa de los derechos de los animales pidieron al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU incluir al león africano como especie en peligro de extinción, con el argumento de que la población había caído a niveles peligrosamente bajos, debido a la pérdida de hábitat, el furtivismo, la caza comercial y las nuevas enfermedades asociadas a la invasión humana. «EEUU –decía su petición– es, con mucho, el mayor importador de trofeos de caza de Tanzania».

Si bien esto es cierto, la población de leones en Tanzania no está en peligro. Tenemos una estimación de 16.800 leones, tal vez el 40% de todos los del continente, la mayor población en el mundo. Sus números son estables aquí y, aunque nuestro sistema de caza no es perfecto, hemos realizado grandes esfuerzos para proteger a nuestros leones.

Tanzania ha regulado la caza de las últimas décadas: leonas y machos jóvenes están protegidos por completo y la caza de los machos adultos está limitada por cuotas fijadas para cada zona de caza en el país. Recientemente hemos hecho ilegal cazar leones machos menores de seis años de edad para asegurar que los animales reproductivamente activos permanezcan con sus manadas. Y las enmiendas propuestas a nuestra Ley de Vida Silvestre serán aún más enérgicas, oponiéndose a la exportación de leones cazados ilegalmente, penalizando a las compañías de caza que violen nuestras normas y premiando a los que las cumplen con exactitud. 

África, por supuesto, está dotada de una gran riqueza de fauna y Tanzania ha sido bendecida especialmente. Tenemos unos 130.000 elefantes, dos de las tres más grandes poblaciones de perros salvajes de África y paisajes espectaculares, como el Serengeti, el cráter de Ngorongoro y el monte Kilimanjaro. Hemos englobado cerca de un tercio de nuestro territorio en parques nacionales, reservas de caza y áreas de manejo de fauna silvestre.

De todas las especies que se encuentran aquí, los leones son particularmente importantes porque atraen a visitantes de todo el mundo, visitantes que apoyan nuestra industria del turismo y la economía. Muchos de estos visitantes sólo toman fotografías. Sin embargo, otros pagan miles de dólares para perseguir leones con rifles y poder llevarse los trofeos a casa de lo que suele ser una cacería única en la vida. Los cazadores gastan 10 a 25 veces más que los turistas regulares y viajan (y gastan dinero) en las zonas remotas raramente visitadas por los turistas fotográficos.

En Tanzania, los leones se abaten en el contexto de un paquete de 21 días de safari. Los cazadores pagan 9.800 dólares americanos en tasas e impuestos al Gobierno por la oportunidad de conseguir uno de estos felinos. Un promedio de alrededor de 200 leones se cazan al año, generando ingresos que rondan los 1.960.000 dólares. Los cazadores también gastan en servicios del campamento, salarios, bienes y medios de transporte locales. Y los cazadores casi siempre vienen a lograr más de una especie, aunque con mayor frecuencia es el león el trofeo más codiciado. En total, la caza de trofeos ha generado cerca de 75 millones de dólares para la economía de Tanzania, de 2008 a 2011.

El dinero ayuda de financiar 26 reservas de caza y un número creciente de áreas de manejo de vida silvestre, gestionados por las comunidades locales, que también son sus propietarios, así como la construcción de carreteras, escuelas, hospitales y otras infraestructuras, todas los cuales son importantes para que Tanzania continúe desarrollándose como una pacífica y floreciente democracia.

Si los leones son clasificados por los Estados Unidos como una especie en peligro de extinción, los cazadores norteamericanos pueden optar por abatir otras especies fuera de África o, simplemente, no cazar nada. Esto añadiría más presión a nuestros ya limitados presupuestos, desharía el progreso que ya hemos hecho y socavaría nuestra capacidad de conservar no sólo los leones, sino toda nuestra vida silvestre.

Como oficial de Fauna Silvestre de más alto rango en Tanzania, les pido en nombre de mi país y de toda nuestra fauna, que no incluyan al león africano como especie en peligro de extinción. En su lugar, ayúdennos a sacar el máximo provecho de los ingresos que generan. Ayúdennos a hacer que la caza de trofeos sea más sostenible y más valiosa. En resumen, por favor, trabajen con nosotros para conservar la vida silvestre, en vez de estar en contra nuestra, lo que sólo disminuye nuestra capacidad para proteger los tesoros mundiales de Tanzania. 

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