Montería

La perspectiva de la caza mayor desde la gestión privada: Hunters Hispania; por Antonio Menguiano

de la caza mayor montería
La perspectiva de la caza mayor desde la gestión privada.
Los hermanos Menguiano, Antonio y Luis Miguel, máximos responsables de Hunters Hispania, con un gran venado cobrado en una de sus monterías.

La Diputación de Huelva está volcada con la caza.

Son más de 36 años los que lleva colaborando estrechamente con los cazadores onubenses, siempre juntamente con la Delegación Provincial de Huelva de la Federación Andaluza de Caza.

Está organizando de continuo todo tipo de eventos relacionados con la práctica cinegética.

Siendo, quizá, el Foro Provincial de la Caza el más conocido a nivel nacional, ya que reúne, además de multitud de cazadores del ámbito provincial, a los más relevantes del panorama cinegético español.

V Foro Provincial de la Caza

Este año el V Foro Provincial de la Caza se celebró el pasado 6 de abril en El Almendro; entrega de galardones, actividades, exposiciones… y ponencias del más alto nivel.

Entre estas hay que destacar ‘La perspectiva de la caza mayor desde la gestión privada: Hunters Hispania‘, de Antonio Menguiano, que es, en realidad, un auténtico tratado de montería del siglo XXI.

La perspectiva de la caza mayor desde la gestión privada: Hunters Hispania

Índice de la ponencia

1.- BREVE INTRODUCCIÓN A LA MONTERÍA

2.- INTEGRANTES DE LA MONTERÍA ESPAÑOLA

2.1.- NUESTROS MONTES

2.2.- LAS ARMADAS

2.3.- PLANIFICACIÓN MONTERA

2.4.- LAS REHALAS

2.5.- CAPITÁN DE MONTERÍA vs ORGANIZADOR DE MONTERÍA

2.6.- MONTEROS

2.7.- MÁS IMPORTANTES AÚN

3.- VISIÓN DE LA MONTERÍA ESPAÑOLA SEGÚN HUNTERS HISPANIA

3.1.- ASPECTOS NECESARIOS

3.2.- LA MONTERÍA vs LOS MONTEROS

3.3.- ESPECIALIDADES MONTERAS

4.- FUTURO DE LAS MONTERÍAS

4.1.- RESPONSABILIDAD GLOBAL

4.2.- LAS REDES SOCIALES, LOS CANALES DE COMUNICACIÓN ESPECIALIZADOS Y LA MONTERÍA

4.3.- LAS MONTERÍAS EN HUELVA

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1.- BREVE INTRODUCCIÓN A LA MONTERÍA

La montería es una de las modalidades cinegéticas más practicadas, sobre todo en nuestra península.

Existen datos del desarrollo de la misma desde la Edad Media hasta la actualidad, desde su desarrollo por las distintas casas reales y nobles de las coronas de Castilla y Portugal, y algunas otras de Europa Central.

La evolución durante siglos hacia una mayor generalización en la sociedad cinegética contemporánea, teniendo cabida cazadores de diversas edades y experiencias; y abarcando al más amplio espectro de nuestra sociedad actual. Siendo, concretamente, la montería española la más respetada y valorada, hasta tal punto de haber sido reconocida como Bien de Interés Cultural de Andalucía y de Extremadura.

En estos años han cambiado bastante los medios, las herramientas y las armas que en ella se utilizan, pero su esencia y aspectos fundamentales siguen bebiendo de la misma fuente y desarrollándose con los mismos principios y valores.

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Desde un punto de vista histórico, la montería fue durante la Edad Media más bien concebida como cualquier práctica de caza en general, y más particularmente la caza de especies de las que se creían más salvajes y combativas (jabalíes y osos).

Para mucho tiempo después, se fueron añadiendo el resto de las especies de caza mayor, como ciervos, gamos (siglo XV) y muflones (estos por el año 1953), como se observa en numerosos escritos de varios autores que recalcaban su práctica por parte de nobles y reyes.

Mostrando la caza más individual e inicialmente, como algo más que un objeto de obtención de carne para alimentarse.

Referencias históricas a la montería

Entre otras, son:

El Libro de la montería, que describe minuciosamente y con gran detalle tanto los bosques y montes hispanos de la época del rey Alfonso XI (siglo XIV), su riqueza arbórea y su abundancia en animales que fueran idóneos para la caza o montería, la cual era uno de los pasatiempos predilectos de la nobleza.

Este libro manuscrito se encuentra en El Escorial y consta en sí de tres libros, el primero sobre la técnica de la caza mayor; el segundo, la cirugía canina y materia médica; y el tercero, unos 9000 montes o lugares de caza en España.

El Tratado de montería del siglo XV, manuscrito de origen español, con dudas sobre su autor, si bien existen bastantes indicios para la teoría que apoya como autor Fernando de Iranzo.

Este libro se encuentra en el Museo Británico y desarrolla una rica literatura cinegética para recoger ampliamente descrito cada uno de sus aspectos y artes, constituyendo una valiosa obra.

Fotografía: Adolfo ‘Cantoblanco’ Sanz de Andrés.

La montería española actual

La montería española actual tiene su origen a partir de la segunda mitad del siglo XX, en esencia se trataba de la puesta en valor de unos intereses colectivos de todos y cada uno de los participantes para la caza de especies de caza mayor en una época en la que la mayoría de los terrenos eran abiertos y libres de restricciones, y donde predominaba la escasez de animales.

Inicialmente, con los medios que se contaba y los difíciles accesos a las zonas de caza, no solían desarrollarse en una sola jornada cinegética, sino de varias, llegando a durar en algunos casos hasta varias semanas.

La montería española nunca fue, ni debe de ser una cuestión de individualidades, sino de la puesta en valor de acciones colectivas en defensa de las pretensiones comunes.

Crónica de la montería del Cerro del Toro publicada en el Diario As el 14 de noviembre de 1970.
Fotografía: Antonio Gibaja Rodríguez

El abandono de sus aspectos fundamentales no serían una evolución de la montería española

La montería así concebida, no representaba intereses comerciales, sino necesidades sociales, e incluso en sus principios como medio de la propia supervivencia, que llegan a conformar parte de nuestra cultura.

Habiendo derivado en: monterías sociales (más consecuentes con sus orígenes); comerciales, donde la organización de la misma tiene unas pretensiones añadidas, las económicas.

Parada especial debemos hacer en este aspecto, pues para seguir bajo la denominación de montería española no debe de perder sus principios, valores y concepción de la misma.

Siendo lo económico o comercial un aspecto más, pero nunca excluyente del resto de su esencia.

En caso contrario, el abandono de sus aspectos fundamentales no serían una evolución de la montería española, sino otro tipo de modalidad cinegética, perfectamente válida, pero bajo otra denominación, serían monterías de caza, pero no monterías españolas.

La montería se ha constituido como una herramienta primordial para nuestro medio ambiente

La montería como propia esencia humana en su aspecto más social, es la principal valedora de nuestros montes, habiéndose constituido como una herramienta primordial para nuestro medio ambiente.

Vertebradora de un aprovechamiento más sostenible, cohesionando los sectores agrícolas y forestales para su mantenimiento, equilibrando su flora y su fauna, ubicando a los cazadores como los principales defensores de nuestro medio natural.

La montería está llena de preceptos y normas no escritas sobre su práctica, que abarcan aspectos medioambientales, éticos, culturales y turísticos; sirviendo de un importante elemento transmisor de estas prácticas y valores a través de los tiempos.

Las monterías más allá de ser una modalidad de caza desarrollan y combinan sentimientos, sentidos, responsabilidades y compromisos bajo un prisma social, por encima de las individualidades.

Y en la montería española es donde alcanza su máxima expresión.

2.- INTEGRANTES DE LA MONTERÍA ESPAÑOLA

2.1.- NUESTROS MONTES

Desde nuestras sierras; entre jarales, aulagas, jaguarzos, zarzas…, sobre dehesas o en nuestros pinares y eucaliptos.

En terrenos más menos ondulados, o en grandes montañas; con tierras arcillosas o llenas de pizarras y piedras… Esas son nuestras manchas monteras.

Algunas con cientos de años de ladras y agarres, y otras gracias a esfuerzos y empeños se han ido incorporando a nuestro hacer montero.

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Seguro que todos tenemos vivencias que contar en muchas de ellas y seguro que en muchas hemos coincidido o coincidiremos muchos de nosotros en este imparable hacer montero.

Éstas son el punto de partida de nuestras monterías y también el punto al que nos gusta retornar una y otra vez.

2.2.- LAS ARMADAS

«Cerrar» la mancha a montear debe hacerse cuidadosamente a través de la colocación de las armadas de «cierre» o «huida» por su perímetro.

Cercada la mancha, se colocarán las deseadas «traviesas» en su «corazón».

En todas ellas se ubican las distintas posturas que se disponen en armadas.

Desde las de «cuerda», de «sopié», de «linde» o de «frontera», o las siempre sorpresivas de «la suelta».

Estas líneas imaginarias y las propias posturas requieren mucha «experiencia de monte».

Siendo fundamental criterios como acceso de los monteros, querencias o visibilidad, pero más fundamental tres cuestiones importantes:

1.- Seguridad. Para todos y cada uno de los participantes en la montería.

2.- Empatía y rigor. Se requiere estudiar cada postura con la exigencia de considerar que uno mismo es el que va a ocupar ese puesto. Cómo le gustaría a uno la ubicación, de ser él, el montero que la va a ocupar.

3.- Montería como acción colectiva, buscando repartir la caza entre las distintas armadas y posturas lo más equitativamente posible.

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2.3.- PLANIFICACIÓN MONTERA

Ni que decir cabe que el resultado de la montería depende en gran medida en un riguroso estudio de todos los factores de la misma.

Mandamiento que determinará la planificación exacta de su posterior desarrollo.

A las ya mencionadas armadas y posturas se deben añadir muchos otros factores: morfología del terreno, tamaño de la mancha, recorridos, huidas, lugares de «sueltas» de rehalas, las propias características de éstas y distancias de las manos, cronología de la montería, selección de postores y guías…

Decisiones que afectarán al desarrollo y que deberán de conocer los monteros participantes. Hablando de cazar «al tope» o «choque», «dando la vuelta», «a la mano», «de ida y vuelta»…

En el desarrollo de la montería más actual se han incorporado elementos más tecnológicos, como emisoras, drones… que además de aumentar la efectividad de la acción cinegética, dotan de una mayor seguridad a todos los participantes en la misma, al tiempo que permiten que el capitán de montería tenga una mayor información sobre su desarrollo, otorgándole mayor tomar mejores decisiones durante su desarrollo.

2.4.- LAS REHALAS

«Las rehalas, o conjunto de 20-30 perros dirigidos por un rehalero, tienen el cometido de buscar de la caza, encontrarla, levantarla y acosarla latiéndola para marcar su trayectoria y por tanto huida para que llegue a las posturas» (Pedro González de Castejón).

Son, por tanto, una parte esencial de nuestra montería española. Y así es reconocido por todos los participantes.

La afortunada variedad de nuestras manchas, la variedad de especies cinegéticas y su abundancia, y la gran variedad de flora, nos hacen indicar que no existe una raza de perros o tipología mejor para las mismas, sino que su selección deberá ser también objeto de análisis para adecuarlas lo más posible a la mancha a montear. Determinando al mismo tiempo el número de rehalas y sueltas necesario para la misma.

Siendo además necesario en la mayoría de los casos que se incorporen rehalas morfológicamente distintas o incluso rehalas que tienen perros de distintas razas, en función de las necesidades de perros de rastro, de agarre, que cazan más corto o largo, o que son más ideales para cazar una especie u otra.

Igual valor y capacidad tienen todas ellas indistintamente que su asistencia sea remunerada o no, sea por invitación o a cambio de puestos. Circunstancias que sólo dependerá de la elección del organizador, y que debe de ser conocida por todos.

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El autor considera que el capitán de montería ha de ser el propio organizador de la montería, en el caso de Hunters Hispania es Luis Miguel Menguiano.
Luis Miguel, en condición de organizador y capitán de montería, se tiene que cambiar varias veces de indumentaria durante ésta.

2.5.- CAPITÁN DE MONTERÍA vs ORGANIZADOR DE MONTERÍA

Si bien el capitán de montería es entendido como el máximo responsable en la ejecución de la montería, dotado de conocimientos cinegéticos, normativos y experiencia montera.

En la montería española debería de corresponderse con el organizador de montería, que se ha encargado en el diseño de la jornada montera, siendo perfecto conocedor no sólo de su ejecución sino también de su estudio anterior y de las situaciones posteriores, así como, el que ha gestionado con todos y cada uno de los que participan en la misma.

Los organizadores de monterías no son comerciales, pero deben de tener buenas dotes comerciales; pero lo que no son o no deben de ser es «loteros» o «trileros», siendo éste uno de los principales retos de la actual montería.

El éxito y continuidad de la montería debe de estar en sus valores y en la obtención de sus logros, y debe de promoverse la consecución de los mismos.

Hemos comentado la importancia de la planificación, la experiencia, la profesionalidad y la vinculación con los monteros que debe de tener un organizador de monterías. Palabras que saltan por los aires en este tipo de negocios del azar, dignos, pero no para el responsable de una montería, si bien se puede ejercer legalmente al margen de la propia actividad cinegética.

2.6.- MONTEROS

Parte esencial de la montería, son los monteros. Monteros responsables y ejemplares.

La montería no sólo es noble, sino también un arte (reconocida como BIC), que tenemos todos la obligación de seguir preservando y promoviendo como tal.

La denominación de montero como participante de la montería española debe de ser distinta del participante en una acción cinegética de caza mayor.

No todo cazador con rifle o un arco en una montería se ciñe al perfil de montero por incumplir en sus comportamientos venatorios algunos de estos aspectos descritos en sus comportamientos o quehaceres.

Igualmente, no todo montero tiene que ser necesariamente un cazador con un arma (rifle o arco), al ser el término mucho más amplio y superior que a la acción de disparo.

La caza no es matar, y al igual el montero no es un matador.

Pero para la continuidad de esta práctica cinegética y cultural sí que requiere que entre todos vayamos defendiendo y respetando los valores inseparables de la montería española en todos sus aspectos.

2.7.- MÁS IMPORTANTES AÚN

Esta acción cinegética social, requiere de profesionalidad, formación y experiencia; de ética y de valores; a otras figuras más importantes, postores, secretarios, guías, perreros, arrieros/recogedores de reses…

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3.- VISIÓN DE LA MONTERÍA ESPAÑOLA SEGÚN HUNTERS HISPANIA

La montería española es, a nuestro entender, aquella en la que el organizador de montería se corresponde con el capitán de montería, uniendo conocimiento previo, planificación, interacción con todos y cada uno de los intervinientes y comandando su ejecución llevando el control en todos y cada uno de los que la integran, siendo así el nexo vital entre ellos, garantizando la mejor evolución y desarrollo de la misma.

En todos estos sentidos, entonces, ¿cuál es el éxito de una montería? El sentimiento, la montería hay que sentirla y vivirla. Sentirla antes, durante y después. Cada momento antes de su celebración.

Las ilusiones monteras; cada momento durante la jornada montera (dudas, incertidumbres, deseos, esperanzas…).

Las vivencias monteras (esos cosquilleos y palpitaciones cuando te vas acercando por el carril a la mancha, las migas, las palabras del organizador, el sorteo, los nervios, las preguntas al postor, la siempre urgente y ansiosa llegada al puesto, las primeras reses, las ondulaciones, las trochas, los tonos del monte, los olores, los sonidos, los fallos, los aciertos…).

Y cada momento después de su celebración, las experiencias monteras (los recuerdos, las reflexiones… conformando parte de nuestra esencia y reproduciendo una y otra vez en nuestra memoria y con nuestra gente esos días de bendita montería).

Es importante que estas características y valores de la montería permanezcan indistintamente de su valor económico que para nada debe de influir en la propia esencia de la misma, sino sólo sobre los resultados del plantel que deben de ser siempre proporcionales a expectativas y valor.

3.1.- ASPECTOS NECESARIOS

La montería española está reconocida como Bien de Interés Cultural en Andalucía y en Extremadura por sus valores no sólo culturales, sino también medioambientales y contribución al desarrollo y mantenimiento del mundo rural.

No sólo es una modalidad cinegética colectiva que forma parte de nuestra cultura y sociedad, caracterizada por una ubicación de posturas en armadas que cierran la mancha a cazar y unas rehalas (BIC también) que se disponen para dirigir las reses hacia las posturas.

La montería española requiere intrínsecamente de:

1.- La propia definición de la acción cinegética.

2.- Valores, en todos y cada uno de los participantes en la misma.

3.- Dificultad versus posibilidad. Los lances siempre deben de dar oportunidad a las especies cinegéticas en su instinto de defensa y el montero debe de disfrutar de lances emocionantes llenos de adrenalina que aumentan con el nivel de dificultad de los mismos.

4.- Incertidumbre. Intrínseca al espíritu montero, anexo a la dificultad montera, que da un mayor valor a los abates, e incluso a los lances menos afortunados.

5.- Agradecimiento. Por la dificultad y los esfuerzos de todos los intervinientes en el desarrollo de la montería que permiten que tanto unos como otros sean parte indispensable de la misma.

La ilusión es primordial antes de comenzar la montería.

3.2.- LA MONTERÍA vs LOS MONTEROS

En función de los aspectos o cuestiones que priorizan los cazadores de monterías en su sentido más amplio, podemos encontrar una rama de monterías muy dispersas, con más o menos posibilidad de abate, de dificultad, de incertidumbre, de exigencias…

Son los monteros (o los cazadores, en sentido más amplio) los que, en función de sus pretensiones, eligen más de una o de otra. Siendo muy amplia la variedad de las mismas.

Pero, somos todos y cada uno de los agentes implicados quienes debemos promover y defender la montería española por sus valores demostrados y reconocidos; valores medioambientales, culturales, económicos, integradores, defensores del mundo rural, socializadores…

3.3.- ESPECIALIDADES MONTERAS

La variedad de pretensiones de los monteros lleva necesariamente al desarrollo de distintas monterías para la adecuación a los mismos, debiéndose de conformar grupos más o menos homogéneos en este sentido de monteros en cada una de ellas.

Esa consiguiente variedad está llevando necesariamente a una especialización dentro de las organizaciones de monterías.

Existen organizaciones más especializadas en cada una de ellas, con lo que los monteros tienen más fácil de identificar las monterías en función de la organización que las desarrolla.

Sociedades de cazadores y peñas monteras en su gran labor social, tienen y seguirán teniendo un papel esencial en la defensa de la caza, de las monterías y de nuestros montes en general, y se expanden por toda nuestra geografía española, por toda Huelva, y por cada uno de nuestros pueblos.

Monterías de Invitación, por propietarios básicamente, siendo éste aspecto fundamental.

Monterías Comerciales.

Cerrado vs abierto.

Cantidad vs calidad.

Grandes manchas vs «cercones».

Animales salvajes vs animales «de granja».

Cazadores nacionales vs extranjeros.

4.- FUTURO DE LAS MONTERÍAS

4.1.- RESPONSABILIDAD GLOBAL

El futuro y la evolución de las monterías depende de nosotros mismos, de todos y cada uno de los participantes.

Es indudable que la caza mayor en general, y en particular la montería, tendrá un futuro prometedor si cada uno de nosotros y sin complejos seguimos promoviendo, defendiendo y sobre todo practicando dignamente la misma con los valores que representa.

También es obvio que la caza y la montería irán evolucionando con el paso del tiempo a una mayor especialización, en la que sin duda es nuestra responsabilidad que el papel preponderante siga teniéndolo la montería española con la esencia descrita.

El correcto desarrollo y su evolución dependerá también de las administraciones públicas que deberán de seguir promoviéndola y defendiéndola, como la declaración de la montería española y la rehala como Bien de Interés Cultural de la Junta de Andalucía y de la Junta de Extremadura.

Pero sobre todo se debería seguir caminando hacia una mayor responsabilidad y profesionalidad del sector comercial, regulando las prácticas que se están desarrollando últimamente y que tanto están desvirtuando el sector.

4.2.- LAS REDES SOCIALES, LOS CANALES DE COMUNICACIÓN ESPECIALIZADOS Y LA MONTERÍA

Se ha comentado que dentro de las dotes de todo buen organizador de montería comercial deben de estar las propiamente comerciales.

Y es evidente que se ha evolucionado de una comercialización tradicional a una comercialización más digital a través de las distintas redes sociales y canales de comunicación, existiendo en este sector como en muchos de la actividad económica, influencers propios o específicos.

La continua proliferación de organizaciones de montería, la aparición y desaparición y su corta vida en algunos de los casos, es una nota característica de la montería comercial.

La hiperinflación de precios que está aparejando puede llevar a muchos monteros a retirarse de esta práctica por el desequilibrio que se está produciendo entre valor de venta y satisfacciones de los monteros.

Igualmente, lleva parejo un cambio continuo en la elección de las organizaciones monteras, buscando un mayor equilibrio en dicha balanza.

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Aspectos positivos de las redes sociales y los canales de comunicación específicos

Las redes sociales y los canales de comunicación específicos nos han acercado mucho más al sector y están contribuyendo fuertemente a su consolidación y expansión y a la difusión y defensa frente a la sociedad en general, mostrando las verdades y bondades de las mismas y humanizando aún más la práctica de la caza en general.

Se han abierto nuevas formas y canales de comercialización, facilitando el acceso a la información de nuestro sector a cualquier ámbito geográfico de nuestro país e incluso la atracción de clientes extranjeros.

En este sector las falsas promesas tienen patas cortas

Verdaderamente ofrecemos hacer realidad sueños monteros, pero todo organizador debe de mostrar un respeto a esos sueños y transmitir la realidad más allá de meras promesas infundadas, insostenibles y con una fecha de caducidad: el día de la montería donde se evidenciará la realidad de la misma. Debiendo mostrar por tanto una corresponsabilidad con esos sueños.

Siempre en este sector las falsas promesas tienen patas cortas y querer transmitir una realidad distinta a lo que acontece en la montería, tiene también una fecha final, aquella en la que el montero asiste a esa montería y constata la falsedad.

Así, a medio plazo y sobre todo a largo plazo, de nada va a servir querer tomar nuevamente «el pelo» a los monteros que han vivido en sus carnes esa montería, pensando que no tienen ojos para ver, dedos para contar o boca para hablar.

Por otro lado, los famosos «sorteos» (promovidos fuertemente por las nuevas redes sociales) han introducido una variable que desde este punto de vista hace más difícil el acceso de los monteros a la montería comercial, si bien a largo plazo esta práctica se reconducirá por el propio mercado o por las administraciones.

Al final el número de monteros es limitado

Téngase en cuenta que al final el número de monteros es limitado y con el tiempo terminan monteando con todas las organizaciones, y con ello teniendo experiencias reales donde contrastar el equilibrio entre montería y contraprestación. Circunstancia que se trasladará al mercado mediante el tradicional boca a boca tan habitual entre monteros.

No se trata de vender monterías, sino de conseguir la máxima satisfacción de todos los participantes y al menor precio posible

Debemos los organizadores de monterías comerciales tener siempre muy presente el necesario equilibrio, pero sin perder la esencia y valores de la montería.

No se trata de vender monterías, sino de conseguir la máxima satisfacción de todos los participantes y al menor precio posible, evitando las desagradables sin sabores y desencuentros que se pueden provocar al final de cada montería al comprobar que los «sueños» monteros eran sólo ilusiones distantes de una «fría» realidad.

La montería seguirá siendo muy parecida a como la conocemos en la medida que sigamos ofreciendo y preocupándonos ante todo de la satisfacción de los monteros, de hacer monterías para ellos ni más ni menos que como las hemos prometido, claro que debe de haber un beneficio económico/comercial, pero no a toda costa y a cualquier precio.

Seguirá así mientras las organizaciones de monterías pongamos por encima el respeto a nuestros monteros y a sus pretensiones y «hagamos caza» en consecuencia.

El resto con los preceptos descritos llegará, incluso en el marco correcto, llegarán los logros económicos, y más aún la continuidad de la propia organización de montería, evidenciando que los atajos y la cultura del «pelotazo» o el «ego desmedido» al final tendrá los días contados, y más aún para los propietarios que sólo buscan rentabilidades al margen del respeto a los monteros.

…Y hay que continuar «Haciendo Caza», pero por y para los monteros

Hay que buscar la excelencia, pero la excelencia no es otra que los sentimientos satisfactorios de los monteros.

Hay que buscar el reconocimiento, pero el reconocimiento no es otro que el de los monteros.

Y hay que continuar «Haciendo Caza», pero por y para los monteros.

La montería española por excelencia debe de ser aquella que todos y cada uno de los agentes implicados se encuentran satisfechos con la misma. Desde la propiedad, a los monteros y al organizador, e incluso al resto de componentes que ya he nombrado.

Si se ponen en evidencia desequilibrios entre las partes, nunca un organizador debe de decir que ha sido una gran montería, indistintamente del resultado de la misma. Y nunca será grande porque uno o algunos lo digan, sino porque todos lo sientan.

Y hablando de un concepto subjetivo como la satisfacción, es claramente difícil, pero os aseguro que se produce en muchos casos (menos de los que todos querríamos), y con muchas organizaciones de monterías, alguna de las cuales no están tanto en redes sociales y medios.

Así continuarán las monterías, seguirán los organizadores comerciales, aparecerán unos, desaparecerán otros.

Así, todo esto irá marcando la evolución de la montería comercial a pesar de las incertidumbres que planean sobre las monterías, estoy muy seguro de que en sus distintas tipologías seguirán existiendo por el bien de todos.

Monteando en Huelva.

4.3.- LAS MONTERÍAS EN HUELVA

Entre todos, y con el tiempo, hemos creado una gran Huelva montera.

Sociedades y peñas de cazadores, con una grandísima implantación en nuestra provincia, existiendo muy pocas localidades donde no haya al menos una de ellas.

Con un número importante de monteros socios de las mismas.

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Sobre estas líneas, entrega de los Premios Caracola correspondientes a la temporada 2022-2023.
Abajo, entrega de los Premios Caracola correspondientes a la temporada 2023-2024, en la gala celebrada en Cortegana.
Fotografías Premios Caracola: Cesáreo Martín

Huelva es en la actualidad posiblemente una de las provincias a nivel nacional con mayor número de organizaciones de monterías

Organizaciones comerciales, siendo nuestra provincia en la actualidad posiblemente una de las provincias a nivel nacional con mayor número de organizaciones, tanto en cantidad como en el nivel profesional de las mismas.

Siendo, además, la provincia con mayor número de organizadores comerciales de primer nivel a nivel nacional, donde monteros de todo nuestro país o extranjeros disfrutan haciendo más grande aún la montería española por todo el territorio nacional.

Claro ejemplo de ello fue el reconocimiento del sector a nuestra provincia, donde gracias a la Diputación Provincial de Huelva, fue la sede de los Premios Caracola de las temporadas 2022/2023 y 2023/2024.

Así concluyo diciendo que pronóstico un largo y buen futuro de las monterías y más en nuestra provincia, que no sin algún sinsabor imposible de evitar al cien por cien por mucho esfuerzo que se ponga, continuará dando muchas alegrías a nuestros monteros y organizaciones.

¡Viva la montería española y viva España!

Una ponencia de Antonio Menguiano

Fotografías: Adolfo Sanz Rueda (excepto las que se indican)
El autor ante su Cortegana natal, en el corazón de la sierra de Huelva.

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