«Recién horneado», en la tarde del pasado 22 de abril, se presentó Los corzos de Entre Ambas Aguas.
En menos de quince días se agotó la primera edición. ¡Tranquilos!, la segunda ya está en marcha.
Si hubiera tardado un poco más, habría escrito esta crónica coincidiendo con la edición centenaria del libro… cosas de este cronista «reposado».
La presentación tuvo lugar en Entre Ambas Aguas –zona urbana–, restaurante Amarre42, en la urbanización Ciudad de Santo Domingo (Algete, Madrid).
¡Aforo completo! No pocas personas tuvieron que seguir el acto de pie… ¡¡¡Emoción!!! ¿Emoción en la presentación de un libro? Sí, todo llegará a su debido tiempo.
Entre Ambas Aguas
Pero ¿qué es Entre Ambas Aguas?
Básicamente, la zona comprendida entre el río Jarama y el río Guadalix, allí donde este último entrega sus aguas al primero, en el término municipal de Algete.
Un soto, un cantón peculiar, cargado de historia y con una vegetación singular, parte fruto de una forestación relativamente moderna, en la que incluso algunas especies exóticas se han adaptado perfectamente al medio.
Espacio, por otro lado, inter lagunar, con bosques caducifolios –parte de aquella forestación antes referida–, vegetación de ribera, pastizales y tierras de labor.
Y aún guarda otra particularidad: cuando los aguaceros son intensos y persistentes, ambos ríos se desbordan y, entonces, gran parte de Entre Ambas Aguas se convierte, literalmente, en eso… agua.
Vicente Amat Lanzarote describe la historia y la singularidad vegetal de este cantón con delicada precisión en la obra.
Pocas veces se dará una circunstancia así: que un libro sea presentado en el mismo lugar donde fue escrito y en el que, además, se desarrolla la acción.
Vicente Amat Lanzarote y los corzos
A estas alturas ya era hora de saber quién es el autor de Los corzos de Entre Ambas Aguas: Vicente Amat Lanzarote.
¿Se trata de su decimotercer libro en diez años? Sí… bueno, no exactamente.
En realidad, tal y como figura en los créditos, este es el Año I: el primer libro tras su renacer.
También iba siendo hora de conocer a los verdaderos protagonistas de la obra: los corzos.
Autor, protagonistas y escenario. Porque Los corzos de Entre Ambas Aguas es el seguimiento que Amat Lanzarote ha realizado, durante un año, de una población de corzos asentada en ese rincón tan singular situado a las puertas de Madrid.
Un seguimiento minucioso que se vio interrumpido bruscamente a finales de noviembre de 2025, cuando Vicente sufrió una gravísima dolencia cardíaca; tan grave que apenas sobrevive un uno por ciento de quienes la padecen.
Pero dotado de una naturaleza y una fortaleza fuera de lo común, con enormes ganas de vivir y atendido por un servicio médico excepcional –el del Hospital Universitario La Paz de Madrid–, Vicente Amat Lanzarote volvió a nacer.
De ahí ese significativo: «Los corzos de Entre Ambas Aguas / Primera edición / 16 de marzo de 2026 / Año I».
Y apenas dos meses después, en enero de este mismo año, ya estaba de nuevo al pie del cañón, en Entre Ambas Aguas, para concluir su decimotercer libro… o quizá, mejor dicho, su «primer» libro.
Ciclo vital
La obra, como ya he comentado, es el seguimiento detallado de una peculiar población de corzos en un entorno igualmente especial. La descripción minuciosa de un ciclo vital.
Pero, además de las referencias históricas y forestales del escenario –ya apuntadas– y de la monitorización corcera, nada escapa al ojo del autor: ni del medio ni de los otros animales que van apareciendo en escena.
Incluso se hace eco de la reivindicación surgida para preservar este espacio donde, por cierto, no se puede cazar. Un lugar en el que un colectivo de vecinos ha logrado que sus demandas sean escuchadas y que el cantón permanezca inalterado.
En Los corzos de Entre Ambas Aguas, Vicente Amat despliega con brillantez dos de sus grandes facetas: la de escritor y la de fotógrafo.
Palabra e imagen se combinan aquí de manera perfecta. El libro resulta muy agradable de ojear y de hojear; invita tanto a una lectura reposada como a la contemplación minuciosa de sus fotografías, ciertamente magníficas.
Es una obra atrayente, de esas a las que se regresa una y otra vez, y que resulta igualmente satisfactoria tanto si se le dedican cinco minutos como un par de horas.
Transmite exactamente la misma sensación grata que produce observar a los corzos. Vicente ha conseguido encerrar dentro del papel, en Entre Ambas Aguas, a esos duendes gruñones.
No soy muy partidario de llamar «duende» al corzo; prefiero decir que el corzo tiene duende –como siempre, me repito, ya lo he contado–. Es un matiz, porque, por ejemplo, pese a su apariencia delicada, el corzo también tiene muy mala leche… pero mucha… Cosas de este cronista «pejiguero».
Una preciosa tarde de abril
Preciosa tarde primaveral la del pasado 22 de abril. Tarde corcera.
Ya en Amarre42, en la zona urbana de Entre Ambas Aguas. Seguro que, en la parte natural, los corzos estarían campeando a sus anchas.
Abarrotado uno de los amplios salones del local, familiares, amigos y vecinos del autor esperaban expectantes…
El propio Vicente hizo las veces de moderador: saludó y dio las gracias a los asistentes.
¡¡¡Emoción!!!
Yo estaba tranquilo, a pesar de tener que comenzar mi disertación tras las palabras de bienvenida del autor.
Por mucho que la lectura que había hecho del libro hubiera sido más ligera de lo que me habría gustado para intervenir en una presentación, con la premura siempre a cuestas; por mucho que el nivel de los otros dos ponentes fuera formidable –además del propio Vicente–, Chema Pérez Castells (Cazaylibros.com), una de las personas que más saben de libros de caza, o la presencia entre el público de mis amigos Koki Mondedeu y Pepe Grado (Editorial Solitario), también muy versados en la materia y editores del primer libro de Amat, Apuntes de caza (2016), los otros doce títulos son ediciones del propio autor bajo el sello de Kalima Ediciones…
Aun así, estaba tranquilo.
Mi intención era, tras hacer un esbozo de la obra, dirigirme directamente al autor, al amigo, y señalar su enorme mérito, su lección vital: «la vida en Entre Ambas Aguas».
Y todo iba perfecto, pero, tras resumir el contenido y dirigirme a Vicente, me rompí: estalló la emoción.
Sé que soy plañidero, pero nunca me avergüenzo de llorar. Además, aquellas lágrimas sinceras eran de alegría.
Era el mejor obsequio que podía hacerle a Vicente Amat Lanzarote.
Y el público se sumó al sentimiento con una cerrada ovación para Vicente, extensible también a uno de los médicos que obraron el milagro y que allí estaba presente.
El cronista, Vicente Amat y Chema Pérez Castells.
Una definición de corzo sencilla y magistral
Y las aguas volvieron a su cauce, nunca mejor dicho.
En su turno, Chema demostró sus tablas y su enorme experiencia en el mundo de los libros cinegéticos.
Hizo referencia, por ejemplo, a Animalario cinegético (2019), el cuarto libro de Amat Lanzarote, que se presentó en uno de sus locales y que supuso el punto de partida para que Chema advirtiera la calidad de una ya irrefrenable obra literaria cinegética y/o natural.
Nombró también, entre otros, Caza menor en África (2022), «un libro único por su temática».
Y, tras ensalzar la calidad de las fotografías, afirmó que no se podía definir mejor lo que era un corzo que como lo hacía Vicente: de manera sencilla y magistral.
«¡Aparece la silueta del corzo! Apenas se mueve. Ramonea. Da dos sigilosos pasos. Desaparece. Ya no hay nada».
Lucía, Vicente y Cristina.
El valor de un equipo
Como era lógico, cerró el turno de intervenciones el autor.
Habló de su trayectoria literaria. Del porqué y del cómo se había fraguado Los corzos de Entre Ambas Aguas.
De un año de gozada en sus continúas visitas al cantón.
De la inevitable interrupción de dos meses… Lo que sintió al despertar… Su estancia en la UCI…
Y dio las gracias, DE CORAZÓN, al extraordinario equipo que le atendió en La Paz; a su familia –su mujer, Cristina Gómez; su hija, Lucía; sus hermanas, Rosa, Carmen y Pilar, sus cuñados César Lucendo y Pedro Pablo San Martín, y sus sobrinos Rosa Lucendo y Pablo San Martín–; y al resto de amigos que le arroparon en momentos tan difíciles y que también le han acompañado en sus incursiones por Entre Ambas Aguas: Miguel Ángel Díaz, Sara Mora, Gerardo Saiz, Lucas Saiz, Benjamín Saiz, Nacho San Miguel y Francis Corthay.
Y se acordó, en un detalle que le honra, de otro gran equipo: el que le acompaña en esta trayectoria literaria.
José Manuel Ibáñez, en la edición de textos; Lola de José, en el diseño y la maquetación; y Francisco Cámara, en la coordinación de la impresión.
Otra vez emoción, aunque esta vez contenida. Porque, si algo no es Vicente Amat Lanzarote, es sensiblero.
Tremenda ovación de reconocimiento antes de la animada tertulia, en un ambiente alegre y festivo. Estupendo el cóctel.
Apenas un kilómetro más allá, unos corzos que se encontraban en un soto singular, entre los ríos Jarama y Guadalix, permanecían alerta, preguntándose qué sería aquel extraño y ensordecedor estruendo.
Una crónica de Adolfo Sanz Rueda
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Características
Tamaño 22 X 27,7 cm. 225 páginas. 481 fotografías en color.
Impresión y cubiertas en color.
Encuadernación tapa dura (cartoné al cromo), cosidos con hilo vegetal, lomo cuadrado.