
«Lo importante no es volver a Ítaca; lo que vale la pena es el viaje en sí mismo».
Han sido 12.537 kilómetros de odisea. Muy probablemente, el héroe griego Ulises no recorrió tanta distancia en los diez años que tardó en regresar de Troya a Ítaca. Eran otros tiempos.
Si hubiera recurrido al avión, todo habría resultado más fácil. También se consiguen bongos en Texas, EE. UU., sin necesidad de acudir a la foresta, a la pluviselva africana. Pero no es lo mismo.
La furgoneta descansa en el taller mecánico, el hospital de nuestros vehículos. Allí sanará, en sentido figurado, de todas las heridas sufridas, que han sido muchas.

Odisea
Cruzar desde las orillas del océano Índico, con primera estancia en el delta del Okavango; conducir por media Namibia para subir a Etosha y, desde allí, recorrer la costa hasta Walvis Bay; hacer de un tirón 500 kilómetros por el desierto del Namib y enlazar con el Kalahari; superar las inundaciones de North West Province por caminos imposibles, donde los vehículos morían atrapados en el barro; llegar a tiempo a Johannesburgo para decir adiós a viejos amigos y hola a los nuevos; remontar varias veces el río Orange, cazar, disfrutar de una gloriosa tirada de gansos y de otra de tórtolas, tan fallida como la de rock pigeon; y llegar a nuestra Ítaca, Paoland…

No poder cruzar el río de los bosquimanos porque 130 litros de lluvia en apenas 24 horas habían anegado el estrecho Bushmen Valley tras el desbordamiento de la presa; y, como Ulises, «fecundo en ardides», inventar Governor’s y quedarnos allí para, una vez más, llegar a tiempo a la salida del avión de amigos para siempre.
Una película que no podrá repetirse
El guión es bueno, pero la película no podrá repetirse. Quizá mañana Penélope me reconozca en Paoland a pesar del dedo meñique ennegrecido, atrapado por la puerta de la furgoneta, que tal vez quiso vengarse; de una rodilla tumefacta por un gran bache imprevisto; y de un hombro abierto y maltrecho por el retroceso de los 34 gramos de plomo del tres.
¡Los héroes homéricos no eran dioses inmortales; eran, simplemente, héroes!
Odisea; por José García Escorial. Viajero en África
Abril, mayo y junio de 2026

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Safari Headlands – José García Escorial
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