«Cazar con arco supone regresar a las sensaciones verdaderamente intensas»

Gonzalo Pérez, un arquero con once años de experiencia.
La caza con arco es una modalidad que cada día tiene más adeptos en nuestro país, fundamentalmente en la caza mayor, si bien el arco es apto igualmente para ir tras perdices, conejos o codornices. Todo depende de contar con una buena técnica y un equipo acorde a la modalidad, como nos explica en esta entrevista Gonzalo Pérez, administrador adjunto del portal web Comunidad Arquera Hispánica, quien nos asegura que la venatoria con arco y flechas es vivir la caza con una enorme intensidad, igual que en los comienzos de todos en la caza.


La caza con arco, ¿una emergente forma de cazar? 


Podría decirse que sí. Es indudable que Internet ha sido una herramienta vital de difusión que nosotros mismos hemos aprovechado a través de nuestro portal para tratar de promocionar tanto la caza como el tiro con arco, siempre desde la humildad y el respeto hacia los que se sienten interesados por este mundo, que cada vez son más. Las visitas que recibimos así lo corroboran. 


Pero no por eso hay que olvidar que hace ya muchos años un buen número de cazadores arqueros comenzaron a romper el hielo y a mostrarse al resto del colectivo de cazadores, ellos fueron los primeros en ver las caras de espanto que ponían los escépticos y aguantar las risas que propiciaban sus trajes de tirajos y las pinturas de sus caras. Ahora todo esta algo más normalizado y la gente no se extraña tanto aunque aún hay de todo.



¿Para qué situaciones está más y mejor indicado el arco como arma de caza? 


El arco tiene un amplio abanico de posibilidades en el mundo cinegético, no olvidemos que hay arcos tradicionales que facilitan un tiro rápido y dinámico y pueden ser utilizados en modalidades que el neófito ni se imaginaría; eso sí, éste es un arco que precisa de mucho entrenamiento y, aún así, los resultados no están garantizados por la complejidad de tirar una flecha a animales en carrera o incluso al vuelo.


Los arcos de poleas son… algo más. Hoy día hay arcos que te permiten abatir con precisión y a cierta distancia animales tan duros como un gran jabalí y poder cobrarlos muy cerca de la plaza, por lo que con estos arcos puedes practicar cualquier modalidad más o menos estática como aguardos y recechos, siempre respetando el sentido común y obrando en consecuencia con las posibilidades que te permita tu técnica y tu equipo. 
Por lo general cada arquero sabe cuáles son las limitaciones propias y del equipo y por suerte la mayoría hace buena gestión de este asunto.



¿Qué animales de nuestros montes son los más susceptibles de ser cazados con arco?


Cualquier pieza puede cazarse, desde una codorniz hasta un jabalí. Todo estriba en hacerlo con el equipo adecuado en cada caso y, como en cualquier caza, la experiencia y la suerte juegan también un papel importante. No obstante, pienso que no hay un animal predilecto ni otro que sea imposible. Por ejemplo, hay compañeros que se manejan fantásticamente en alta montaña y disfrutan con éxito de lances con animales tan difíciles como puedan ser los sarrios o las cabras hispánicas; otros disfrutan de recechos a corzos hasta ponerte a poco más de una decena de metros de ellos; eso, por no hablar de la caza del jabalí a la espera, que es una ‘religión’. Por eso considero que cualquier animal, siempre que el terreno te lo permita, puede ser cazado con arco y de diferentes formas.

Hablando de diferentes formas de cazar con arco ¿podrías decirnos cuáles son las que más se practican?



La modalidad reina para el arco es el aguardo por las propias limitaciones que ofrece nuestra arma en cuanto a tiros a partir de cierta distancia, tanto a jabalíes como a ungulados; pero como antes decía los recechos son muy comunes, cada vez más, ya que los nuevos equipos que van saliendo permiten al arquero con experiencia hacer tiros eficaces a distancias algo más largas y nos valemos de ello para progresar.

Bien es cierto que la caza menor también da mucho juego, ya que puedes también elegir qué modalidad vas a practicar y dependiendo de ella el arco a utilizar también será diferente, por ejemplo los conejos y las codornices se suelen cazar con tradicional, arcos rápidos en el tiro porque se tira al animal en movimiento y se suelen llevar perros de muestra que la aguanten bien. Las esperas a conejos se disfrutan mucho con los de poleas, aunque cualquier modalidad puede tratar de hacerse con cualquier tipo de arco, otra cosa es que cada arco arroje buenos resultados en cada una de las situaciones de caza. Si manejas los dos tipos de arco bien puedes hacerlo con cualquiera de ellos, siempre con la potencia adecuada a cada caso. 



¿Cualquier cazador que desee probar este arma de caza podría hacerlo? 


Evidentemente, está claro que a nadie le aconsejaría que compre un arco y a los dos días este intentando cazar con él, sería irresponsable por mi parte y también por parte de quien así lo haga.


La caza con arco ofrece unas limitaciones con respecto a la caza con armas de fuego evidentes y no porque un cazador tenga una dilatada experiencia con sus armas de fuego puede pensar que con el arco también lo va a ser ya de entrada, hay que saber manejar el arco para poder ser un cazador responsable en el campo.


Las limitaciones de nuestra arma hay que saberlas gestionar y no hay mejor forma de aprender que el entrenamiento y el asesoramiento de compañeros que tengan experiencia con el arco, tanto en las técnicas de tiro como en las de ajuste y elección del material, como puedan ser potencias de arco, pesos de flechas y tipos de puntas a emplear. Se trata de cosas que, si no se tienen en cuenta, un arma plenamente eficaz para la caza como es el arco se convierte en motivo de críticas de quien no conoce nuestra forma de cazar.


Son críticas que, sin embargo, asumimos todos cuando quienes las hacen no son cazadores arqueros, si no irresponsables que les ha dado por ahí. La ética del cazador arquero está muy marcada, es muy raro que un arquero suelte una flecha si no está prácticamente seguro de cobrar al animal.


En definitiva, y volviendo a la pregunta, pienso que sí, que con un poco de dedicación en relativamente poco tiempo cualquier cazador puede formarse como arquero y emplear su experiencia en la caza con un arco y recoger sus primeros frutos. Las esperas son lo primero en lo que deberían centrarse, y a medida que su experiencia le permita probar otras modalidades ir haciéndolo. 



¿El clásico cazador que usa las armas de fuego se parece al cazador arquero? 


Por supuesto, yo cazo con armas de fuego también, y no dejo de ser el mismo cazador. La única diferencia es que usamos un arma diferente pero en ambos casos somos lo mismo, un cazador que persigue el mismo propósito, abatir un animal con la mayor precisión para que el animal tenga la muerte menos traumática posible.


No estoy de acuerdo con esa latente manía de alguna gente en diferenciarnos del resto de cazadores, sinceramente creo que nos perjudica más que nos beneficia. Cuando perteneces a un colectivo tan amplio como el de los cazadores no creo que sea bueno el diferenciarse por el simple hecho de usar otra arma, el «divide y vencerás». A nosotros los cazadores nos hace falta toda la unidad que tienen en otros países, y no que nosotros mismos nos dediquemos a dividirnos. 



¿Por qué usas tú el arco para cazar?


La caza con arco me ha supuesto el regreso a las sensaciones verdaderamente intensas en la caza. Son las sensaciones, la intensidad, el poder paladear el lance, el verle las garrapatas a los animales gracias a la corta distancia, el sentir su respiración.

Es todo ese cúmulo de sensaciones que se siente en la caza con arco y que sentía cuando empezaba a cazar con armas de fuego y que poco a poco se fueron perdiendo a medida que adquiría experiencia. Con el arco siento aquellas mismas sensaciones de mis comienzos, pero magnificadas por la complejidad de poder meterte en la distancia, por lo emocionante de oír la respiración del animal, por la emoción de ver que has podido abrir el arco a diez metros de una pieza y que ésta no te ha detectado, y del placer de ver cómo la flecha pega en el sitio.


Es todo, de la caza con arco me gusta todo. Es caza, pero las sensaciones las vivo más intensamente, y lo mejor de todo que esa emoción no la pierdo a medida que cojo experiencia. Hace once años que cazo con arco y sigo sintiendo las sensaciones con la misma intensidad. 




Para finalizar, ¿qué piensas sobre el futuro de la caza con arco en España? Y personalmente, ¿qué crees que sería bueno para ésta ya cada vez más amplia minoría del colectivo de cazadores?


Como decía antes, no caer en el error de querer diferenciarse del resto de cazadores. Tengo que decir que me siento plenamente identificado con el proyecto que la Federación Andaluza de Caza ha puesto en marcha para crear un registro de arqueros cazadores andaluces. Pienso que el cazador social es la parte más numerosa e importante del colectivo y, por desgracia, la más vulnerable por la falta de recursos y la carencia de terrenos para gestionar a partir del interés general. El interés general es trabajar para la mayoría, esos que no pueden pisar en los prohibitivos cotos privados. 


También hay una vertiente del colectivo que veo que está queriendo trasladar el asunto a las élites, enfocando la caza con arco al coto privado, y como no podía ser de otra manera están tratando de sacar tajada. Pero no nos engañemos, el cazador arquero en su mayoría es gente que, practicando en su club el 3D (caza simulada), ha dado el salto a la caza real, o cazadores de toda la vida que con mil fatigas se han comprado un equipo y disfrutan en el monte con él. La mayoría somos gente muy humilde y el alinear esta forma de cazar a las clases altas nos va a perjudicar al 95% de cazadores arqueros, aunque eso, al otro 5%, no les importa nada, todo lo contrario, aquí hay intereses igual que en todos sitios. 


Solo deseo seguir cazando con arco, promocionarla, que la caza con arco se extienda y que se haga asequible para que todo cazador pueda gozarla como yo lo hago. Un saludo y suerte en el monte.





Los arcos tradicionales facilitan un tiro rápido y dinámico, pero precisa de mucho entrenamiento.
Las esperas a conejos se disfrutan mucho con los de poleas, aunque cualquier modalidad de caza menor puede tratar de hacerse con cualquier tipo de arco.
La caza con arco es caza, pero las sensaciones las vivo más intensamente, y lo mejor de todo que esa emoción no la pierdo a medida que cojo experiencia.

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