


CRÓNICA DE EL JUNCAL Y LA BREÑA
CD MONTEROS DE ENCINASOLA


Con enorme ilusión acudimos mi compadre Marco A. García –que se ofreció a acompañarme en tan largo viaje– y este cronista a la cita con CD Monteros de Encinasola.
Carlos Casilda fue un anfitrión colosal en esta zona maravillosa donde Huelva y Badajoz dan la mano a Portugal.
Por si faltaba algo, nos encontraríamos también con Rubén del Sol, compañero tantas veces de fatigas.
Por fin lograba cazar con los Monteros de Encinasola, a los que siempre he tenido en mucha estima.
Pero dejemos que sea el propio Carlos Casilda el que tome los mandos de la crónica, no en vano estamos prácticamente en su casa y con su gente.
Adolfo Sanz Rueda
MUCHA CAZA EN EL JUNCAL Y LA BREÑA A PESAR DE LOS CONTRATIEMPOS
Amanecía nublado en Encinasola la mañana del 8 de febrero, Paco Berjano había dado cita a sus cazadores en el hotel de dicha localidad con la intención de cazar las manchas de El Juncal y La Breña pertenecientes a El Bravo.

Antiguamente monteadas con el nombre de Valdelosajos, tiene una parte prácticamente cerrada y otra abierta.
La expectación era máxima ya que no se cazaba desde el 2021, habiéndose monteado bajo el mando de Monteros de Encinasola en aquella ocasión.

Había llovido muchísimo el día anterior, y hubo que comprobar si el Múrtiga se podía atravesar
El día anterior a la fecha había llovido muchísimo y por ende la organización había comprobado que se entraba bien a la finca, dado que había que atravesar el cauce del Múrtiga por varios tramos.
Tras el correspondiente desayuno, los asistentes siguieron con atención las indicaciones de Monteros de Encinasola y se procedió al sorteo por armadas, las cuales fueron partiendo al cazadero tal y como se iba sorteando.
El reloj marcaba las once de la mañana cuando salía la última de las armadas, con la sorpresa en el trayecto hacia el cazadero de que algunas armadas se encontraban detenidas en el camino de acceso a la finca.

¡¡¡Vehículos arrastrados por el agua, otros encallados…!!!
Por desgracia al amigo Lorenzo que iba al cierre de Chicote, le había arrastrado el agua su todoterreno y había quedado encallado en los juncos, por lo que se decidió intentar pasar por la pasada de los Nogales un poco más abajo, donde quedaba encallado un todocamino que iba al 4 de la traviesa de los Naranjos.
Se intentó remolcar dicho todocamino con varios vehículos que también quedaron atrapados, por lo que, colapsadas las armadas en dicha entrada, se juntaron con las rehalas que se disponían a entrar a la finca por el mismo sitio.
Al final, se solventó el contratiempo dando un rodeo a la mancha para cruzar el río por encima del puente de los Cabriles y desde ahí acceder a la parte cerrada para montar la finca desde ese punto.

Atestón de caza en las posturas más altas mientras que las reses no llegaban a las más bajas
Como consecuencia se vio afectada la parte abierta de La Breña que se vaciaba por la parte superior no cerrada al transito de los vehículos en sus proximidades, por lo que la caza se concentró en el rincón opuesto de la parte cerrada.
Finalmente, contra viento y marea, se soltaron las rehalas pasada la una de la tarde, con un atestón de caza nada más soltar que abrumó a las posturas más altas, mientras que las más bajas veían con desesperación que las reses no llegaban.
Había caza y mucha, levantando animales de ida y de vuelta.
El choque de las rehalas se produjo sobre las tres y media, ordenando volver rápidamente para que no les cogiera la noche, terminando la montería sobre las cinco menos cuarto.

Monteros afortunados
Hubo monteros afortunados, como el amigo Manuel Rodríguez que compartía puesto con Fran Barrero, quienes consiguieron desquitarse de la falta de puntería de Las Mengachas y Dehesa Pérez, haciéndose en esta ocasión cinco jabalíes y un venado, más otros tres lances fallados.

También afortunado el amigo Rafael que, acompañado de su padre, se hacía con tres venados, entre ellos el segundo mejor del plantel, y tres jabalíes, habiendo tenido un puesto de ensueño.
Salvador Rubio, por su parte, se hizo con el mejor venado de la jornada.

Los jabalíes dieron mucho juego en la parte del eucaliptal, donde Óscar, que viajaba desde Bilbao, se hacía con tres de ellos, dos machitos con boca, en el 1 del cierre que montaba Enrique.
En el 3 de ese mismo cierre Ildefonso Casilda se hacía con otro de los mejores venados del plantel, habiendo visto como un gran jabalí se le daba la vuelta justo antes de saltar al raspadero, y es que siempre hay que tener en cuenta el aire.

Como decíamos, tarde se recogía a los cazadores para llevarlos a la comida donde unos garbanzos con marisco les esperaban para que cada uno expusiera sus impresiones.

Se cobró bastante caza a pesar de todos los contratiempos
Mundos dispares entre las armadas de la parte alta y la parte baja, con monteros con atracones de caza y otros muchos que no habían visto res alguna, aun así se cobró bastante caza a pesar de todos los contratiempos.
Al plantel, ya bien entrada la noche, se sacaron un total de veintinueve venados, destacando cinco de ellos sobre el resto, y treinta y siete jabalíes, con cuatro bocas. Todo esto lo completaban catorce ciervas que se habían abatido como medida de gestión.
Una crónica de Carlos Casilda Sánchez
Fotografías: Carlos Casilda Sánchez y Adolfo Sanz Rueda

DATOS DE LA MONTERÍA
Organización: Club Deportivo Monteros de Encinasola
Fecha: 8 de febrero de 2025
Finca: El Juncal (prácticamente cerrada, en la linde de La Breña con ganadera) y La Breña (abierta)
Hectáreas monteadas: 1.100
Término: Encinasola, Huelva
Puestos: 69 / Sin cupo / Rehalas: 14
Venados: 29 (5 destacables)
Jabalíes: 37 (4 navajeros)
Ciervas: 14





