Panorama montero

Llenazo de jabalíes en Los Barrancones, Samuel Diaz y Caza Las Castillas lo bordan

y Caza Las Castillas jabalíes
Llenazo de jabalíes en Los Barrancones, Samuel Diaz y Caza Las Castillas lo bordan.
Fotografía: Caza Las Castillas

y Caza Las Castillas jabalíes
‘Llenazo de jabalíes en Los Barrancones, Samuel Diaz y Caza Las Castillas lo bordan’ también en redes sociales.
Fotografía: Caza Las Castillas

Majadavieja con Riquelme

CRÓNICA DE LOS BARRANCONES

CAZA LAS CASTILLAS

Majadavieja con Riquelme

Es diferente, es peculiar, peculiar para bien.

Samuel Diaz, máximo responsable de Caza Las Castillas, cuenta con un equipo sensacional, los ‘sármatas’, «el mejor equipo que ha tenido hasta ahora Caza Las Castillas», comenta orgulloso y sin dudar.

«Los sármatas, postores de orden»: A. Montero, Kiko, D. León, Chechu, Mani, Luis, Óscar, J. Vicente, Borja… Mucho más que postores.

Los sármatas.
Fotografía: Caza Las Castillas

Disciplina militar

Samuel impone al transcurso de la jornada de montería, hasta donde se puede, una disciplina militar: sorteo, almuerzo, normas y salida ordenada y coordinada de las armadas.

A partir de ahí, se ajusta lo máximo posible al horario previsto para cada mancha: cierre, suelta, recogida de puestos, de perros y de lo cazado, formación del plantel…

Son muchos los factores que influyen en estas labores, por lo que es muy difícil, por no decir imposible, imponer un horario, pero sí se puede imponer la disciplina militar antes comentada hasta la salida de las armadas, y eso, sin duda, redundará en que el resto de la montería vaya sobre ruedas.

y Caza Las Castillas jabalíes

Antes de la montería

Lo primero, antes de la montería, es el cuidado de la mancha durante meses, póngale 12.

Vigilancia, cebado, reparación de caminos y pasos, revisión de puestos, querencias, preparación de nuevas estrategias…

Para que durante todo el año los jabalíes tengan alimento, agua y tranquilidad.

Y sin pegar un tiro a las especies propias de la montería, normalmente jabalí y en algunas manchas también ciervo.

Donde montea Caza Las Castillas no se hacen esperas y se recechan únicamente corzos, si es que hubiera esa posibilidad.

Con suficiente antelación, Samuel comunica el lugar exacto del sorteo y del almuerzo, los horarios, los tipos de puestos disponibles según lo que pueda andar cada cual y un recordatorio de las normas.

No eran aún las 8:00

Sortear en la plaza de Ayllón es algo grandioso, por mucho que el termómetro chivase -4 °C.

No eran aún las 8:00, y ya estaba Samuel con los sármatas en la mesa del sorteo. Fila de monteros ilusionados para escoger sus emplazamientos.

He de reconocer que mi etapa en Trofeo me marcó para bien, aprendí y disfruté mucho, muchísimo.

Coincidí con enormes profesionales a la vez que gente buena, entre ellos mi apreciado Rafa González, tranquilo y agradable, además de ser un gran cazador.

Como sabía que suele cazar con Samu, le llamé para saber si tenía intención de ir a Los Barrancones, me dijo que sí, le pregunté entonces si me podría acoplar a su grupo para ir con ellos a la misma armada. «Por supuesto que sí», me contestó.

Es que con Caza Las Castillas los grupos pueden ir juntos a la misma armada, lo que facilita mucho la logística para el cierre de la mancha.

Rafa iba con su amigo Pascual Hernangómez, ambos viven cerca de Villacastín, de allí era el resto de la peña.

Los villacastinenses me acogieron como si me conocieran de toda la vida, sortearon y nos tocó a la traviesa de Carboneros.

Curiosamente el cronista al 4, Pascual al 5 y Rafa al 6.

El almuerzo con Caza Las Castillas lo disfrutan los monteros nada más sortear, no suelen ser las migas al uso.

Pincho de tortilla, con torreznos y chorizo en el restaurante Kexua… ¡Qué rico, por favor!, la mañana no podía ir mejor.

Seguridad, seguridad y más seguridad

Con el personal bien almorzado y con ganas ya de salir al monte, antes de las 9:30 Samuel tomó la palabra.

Insistió en la seguridad, una y otra vez, con las normas que, no por muy conocidas, era necesario recalcar: no tirar al viso, no moverse de donde el puesto esté señalizado…

Se pone muy serio y es contundente en este aspecto.

Tras lo cual, comenzó a llamar a los postores de las distintas armadas por orden de salida, eran las 9:30.

Cada postor decía el vehículo que llevaba, reunía y pasaba lista de los monteros de su armada.

Una vez reunidos todos lo componentes de las armadas, comenzaron a salir ordenadamente primero los cierres y después las traviesas.

La armada de los Carboneros era la décima y última en salir. Nuestro postor Luis Pereanton.

Nos comentó Luis las características de esta: «Son tres kilómetros de camino, los puestos están muy separados, hay que andar un poco antes de llegar al primero, pero es llano, son cerrados, aunque hay ‘huecos’ a los lados del camino para poder tirar…».

Los Barrancones

Esta mancha de Los Barrancones, bueno, más bien manchón o fincón de más de 1.500 hectáreas, está marcada por los profundos barrancos que le dan nombre y que son las zonas más escarpadas con diferencia.

Es una isla, junto a su ‘hermana pequeña’ Las Tres Leguas (que monteará Caza Las Castillas el próximo 10 de enero), un montarral con carrasca, sabina y estepar preponderantes, acompañados de jara y aliaga, además de algo de tierras de labor sobre todo al oeste, y piedras por castigo.

Estupendo hotel para jabalíes y corzos, templo más que hotel, que también visitan algunos ciervos.

Tiene muchos puestos naturales, otros tantos en testeros en los barrancos, y otros cerrados, muy cochineros.

Cochinos levanticos, de culo inquieto

Andando hacía los puestos ya escuchábamos a los compañeros de los cierres tirar, y no poco.

Magnífica señal que los cochinos se movieran sin perros en la mancha en un monte tan apretado.

Y es que Caza Las Castillas bordó el cierre.

Según se quedaban los monteros anteriores al 4, se cumplía al cien por cien las palabras de Luis, los puestos estaban colocados a mucha distancia y con mucha seguridad.

El 4 era bastante cerrado, pero tenía sus puntos para poder tirar sin peligro alguno para los compañeros del 3 y del 5, y eso da mucha confianza.

El aire revocaba de vez en cuando, lo normal es que soplara de levante, y aunque no era para nada molesto, sí lo suficiente para que los cochinos al ‘otro lado’ tomaran sus precauciones para romper o no rompieran, como así ocurrió.

El día, en todo caso, era excelente para montear, la temperatura de primera hora subió y se estaba tan ricamente al solecito, aunque a última hora se encapotó bastante pero sin llegar a llover en ningún momento.

El grupo de Villacastín.

¡¡¡120 tiros antes de soltar en abierto y a cochinos!!!

Esta vez confié en la potencia del 9,3 x 74 R, sin visor, para qué en ese puesto.

Siempre me guardo cuatro o seis balas en el chaleco, pero vistas las características de la postura, podría tirar como mucho un tiro a lo sumo dos, las dejé a mano pero en la canana. Craso error…

Aquello era un no parar de tiros aún sin soltar, ese goteo incesante cuando se trata de cochinos…

¡¡¡La organización contó 120 detonaciones antes de soltar, 120!!!

Jabalíes levantiscos, de culo inquieto, que tenían el suelo arado con sus hozaduras.

Refriega

El caso es que con el buen día que hacía para cazar, Samu y su equipo pudieron llevar la disciplina militar hasta la suelta, y más allá…

A las 11:45, 16 rehalas selectas en la caza del jabalí abrieron portones en cuatro sueltas, cazarían al choque.

Aquello pasó a ser una auténtica refriega, una montería emocionante e intensa.

Se tiraba por toda la mancha.

y Caza Las Castillas jabalíes
Samuel organizando la salida de las armadas.

Estrépito: un lance de los que hacen afición

Como a la media hora de soltar, un estrépito se me vino encima, cuando las ladras eran aún un rumor en el 4 de Carboneros.

El cochino, sin duda, ponía pezuñas en polvorosa antes de que aquel runrún se convirtiera para él en tener las rehalas pegadas a sus cuartos traseros.

Era muy grande e iba a toda mecha.

Tenía una posibilidad en un hueco entre los chaparros al otro lado del camino.

Corrí la mano y aquella mole acusó claramente el impacto, pero no sólo no cayó sino que apretó ijares y se impulsó con más fuerza.

El segundo tiro fue casi por la frustración de no verle caer.

Estaba aún boquiabierto, cuando escuché más tropeles, en plural.

Intenté coger la munición de la canana y cargar, ya era imposible…

‘Desarmado’ y con cara de tonto, vi cómo dos cochinos de menor entidad que el primero cruzaban mucho más tranquilos el camino.

Inmediatamente pasaron otros dos un poco más largos, que no hubiera podido tirar en ningún caso.

Luis, a la derecha, explicando a los monteros las características de Carboneros.

Mucho zorro para poco cronista

Tiros y más tiros, ladras, carreras, por el 4 dos corzas por la misma que los cochinos.

Cuando, en un revoque del aire, dejó de soplar de levante, un zorro con cabeza de león asomó del lado de poniente, intuitivamente rifle a la cara y tornillazo zorruno.

Mucho zorro para poco cronista. Me quedé con las ganas, considero al raposo una pieza más de la montería.

Por entonces perros de divisa ‘T’ y algunos ‘SV’ bordaban la caza alrededor del 4 de Carboneros.

En Los Barrancones también hay muchos corzos, ladras huérfanas de tiros.

Monte bravo, perros bravos, ¡bravo por los rehaleros y sus rehalas!

Monte bravo, antiquísimo, viejo, como esa vieja Castilla donde se asienta, Castilla sobria, austera…

Y una organización que se llama Caza Las Castillas dice «al pan, pan y al vino, vino», y para cazar jabalíes en tales montes, tales rehalas…

Monteando con Samuel todas las rehalas son pagadas, no de intercambio por puesto, han de llevar 20 perros cazando y máximo uno de agarre.

Todos tienen claro que los cochinos son para que los cacen los monteros.

En Los Barrancones cazaron «16 rehalas de orden», y lo hicieron tan bien que hay que reconocer su labor, fueron:

Rehala Tali (Iván y Ramón), SV (Carlos e hijos), La Llave (David y sus ‘teleñecos’), DP (David y la Rubia), Robles (Abel), Gil (familia Gil), Luismi, Vitín, Lavilla (Rubén y su sobrino), Tarzán, y Rehala Duero (Epi y hermanos).

Iván de Tali es la mano derecha de Samuel preparando la estrategia en las sueltas en las distintas manchas, estrategia de la que también es copartícipe Carlos de SV.

y Caza Las Castillas jabalíes

¡Al agarre!

Pasadas las 13:00 se organizó un gran tumulto correspondiente a un agarre no lejos de mi posición.

Muy posiblemente era la cochina grande que había tirado, digo cochina porque al ir en piara con jabalíes más pequeños es lo más normal y porque, a pesar de ir como un cohete, a la distancia que pasó le debía haber adivinado las defensas, aunque fuera un macho joven albar.

Tengo carencias cinegéticas, pero ante un agarre acudo presto y veloz al grito de «¡entro al agarre!».

Pero estaba escuchando al rehalero que acudía él al remate, y lo suyo es que remate él y el montero permanezca en el puesto.

Enseguida llegó a mi vera Ramón de Tali, le expliqué la situación y allá que fue sin más dilación.

No tardó en volver hasta mi posición con el marranchón recién rematado, y los maravillosos paterninos de Tali protagonistas del agarre, que ya marchaban por delante de él para seguir cazando.

Al no haber casi perros de agarre, normalmente los agarres en las monterías de Caza Las Castillas se dan con ejemplares heridos o con primalones, como era el caso.

De todas las formas estaba convencido que la del agarre era la cochina que tiré, pero no, tocaba pistear…

Me despedí de Ramón, que me causó muy grata impresión, ya que tenía que seguir sin más tiempo que perder con su mano.

Ramón poco antes de seguir con su mano.

No es la flecha, es el indio

Al finalizar la montería, fui a pistear, y nada, ni sangre ni por supuesto cochino.

El rastro se veía claramente, y muy acentuado donde el cochino apretó los ijares.

Seguí el rastro un trecho, porque, aunque parezca mentira ya me ha pasado con el 9,3 x 74, tirar un guarro no dar ni gota de sangre y cobrarle como a los cien metros, pero eso, sin duda, es por el tipo de punta que utilizo (en este calibre antepongo la velocidad del proyectil, potencia tienen todas las puntas).

Además, con los calibres potentes también hay que colocar bien los tiros.

Tenía unas molestias en el pie y no pude registrar como me hubiera gustado.

Ojalá la supuesta cochina no se hubiera quedado muerta en el monte y, herida o no, le hubiera entrado a otro compañero que aprovechara el lance.

Dicho lo cual, el campo dictaminó que de nuevo fue el indio, no la flecha.

El pinzón en la sabina.

El que nace lechón, muere cochino

Como a las 13:30 comenzó a disminuir la pirotecnia, incluso de manera drástica me atrevería a decir, también podía ser que en tan vasta mancha seguro que no escuchaba desde mi posición todos los disparos.

Ladras y carreras seguía habiendo, y no pocas, pero casi todas huérfanas de tiros, éstos se espaciaron bastante en el tiempo.

Aunque me prometí a mí mismo que estando de montería no dedicarme a otros menesteres que no fueran los propios de la caza, no pude evitar fotografiar a los pinzones encaramados en las sabinas.

Andaban picados con los pocos restos de maíz que habían dejado los jabalíes, y había muchos.

El que nace lechón, muere cochino.

El marranchón que agarraron los perros de Tali y rematado por Ramón al pie de la sabina, la cinta del 4 cantando desde donde sopló el aire casi toda la montería…

Ladra postrera

Incluso las ladras y carreras ya iban también declinando, cuando una llamó mi atención, venía directa al 4.

Cómo sería que tuve que dejar la fotografía pajaril y todo.

Esperaba al causante de esta carrera postrera con el 9,3 encarado.

Un cochino de buena alzada cruzó como un misil con la rehala pisándole los talones, y exactamente por el mismo lugar por donde lo hicieron los dos últimos de la piara.

Imposible tirar, primero por la cercanía de los perros, y por donde cruzó y a la velocidad que lo hizo, dio tiempo a verle y gracias.

Curiosamente, la ladra que era larga y profunda, se fue perdiendo sin tener respuesta en algún tiro de compañeros de otra armada, como sí pasó con la piara.

Eran las 14:30 pasadas.

Algunos tiros esporádicos.

Ajustándose a la disciplina militar, a las 15:00 se dio la orden de recogida. Una hora excelente.

Hasta entonces se habían escuchado 311 detonaciones, que son muchísimas en un monte en el que no pocos lances son de uno o dos tiros.

Fotografía: Caza Las Castillas

 

Tiempo para los sármatas

Llegaba el tiempo de los sármatas, del fabuloso equipo de Caza Las Castillas, que en Los Barrancones fueron 12 postores, con ocho todoterrenos con remolque y cuatro quads. Más Samuel.

Pero antes, claro, tenían que quitar a los monteros de sus respectivas armadas…

Después, es muy costoso sacar los cochinos de barrancos tan pronunciados y de tanto monte.

Y eso que de muchos los abatidos se envían las ubicaciones para para poderlos sacar más fácilmente.

Además, hay que significar lo pronto que anochece en estas fechas. A las 18:00 ya no se ve.

Pascual y Rafa con Samu.

CAZADORES

Llegó Luis y el resto de compañeros de armada recogiendo ésta.

Comenté mis cuitas con postor y monteros, pero al no haber sangre…

Rafa y Pascual venían tan contentos, y eso que eran de los pocos que no habían tirado, pero habían disfrutado mucho, son ante todo CAZADORES y saben apreciar lo que fue un festival de montería aunque ellos no tuvieran suerte.

Luis nos comentó por la mañana que Carboneros era lo mejor para el cervuno. Aunque en esta ocasión los venados no dieron la cara, al montero del 3, por ejemplo, le entró una cierva.

y Caza Las Castillas jabalíes

Una montería de película

De nuevo un esfuerzo ímprobo del ‘dream team’ de Caza Las Castillas, hizo posible que poco después de las 18:15 se comenzara a conformar el plantel en la junta de carnes.

Son titanes, no paran, y están coordinados.

Hasta 45 cochinos se pudieron llevar a la lona, se echó la noche encima y hubo que dejar casi una docena en el monte.

Había ocho navajeros, uno de los cuales por el grosor de sus navajas a nada que acompañe la longitud se meterá en bronce.

Como curiosidad, tres monteros optaron por no llevarse las defensas de cochinos que cazaron y que tenían una buena tablilla.

y Caza Las Castillas jabalíes
Los monteros muy satisfechos, siempre es una gran satisfacción cazar un buen cochino en abierto.
Saray con el cochino que cobró.
Fotografía: Saray Blanco

Saray Blanco (@saray_blanco) no puede ser más maja, y sincera, reconoció que pegó siete tiros para cobrar un cochino, después edita los vídeos del plantel y los musicaliza muy bonito.

Como Ángel García, al que le dio tiempo a aprovechar un puesto difícil, cobrando cuatro jabalíes, y a hacer la película de esta montería de película, a las 19:00 entrevistaba a un Samuel exultante, siempre lo está cuando su trabajo y el de su gente se ve reflejado en la junta de carnes.

Noche oscura, cerrada, frío.

Los sármatas le esperaban para ir a COMER.

Entrevista con Ángel: una montería de película.

«El jabalí es pasión, más difícil, menos rentable, pero es lo nuestro», Samuel Diaz dixit

Una de las reflexiones que Samuel hacía a las cámaras, no podía ser más sincera: «El jabalí es pasión, más difícil, menos rentable, pero es lo nuestro»

El jabalí en abierto, añado yo.

De ahí la euforia cuando las cosas salen bien, hay muchísimo trabajo puesto encima de la mesa, y son infinidad los condicionantes que pueden echar al traste un montería de jabalíes en abierto.

Fíjense lo que voy a comentar y espero explicarme bien, para lo que yo viví, 56 jabalíes cobrados me parecen pocos.

Se cerró perfectamente la mancha, algo dificilísimo, las rehalas trabajaron de maravilla, hizo buen día de montería y Los Barrancones estaban sopados de cochinos, había muchísimos, pero que muchísimos.

Me pongo de ejemplo, sin haber hecho nada del otro mundo, tenía que haber cobrado tres, y dejé el casillero a cero.

y Caza Las Castillas jabalíes

El trabajo bien hecho

Con todo, la satisfacción era completa, hay que reconocer el trabajo bien hecho y por ello felicitar de corazón a Samuel Diaz y reconocer su labor.

Felicitación extensible al equipo de Caza Las Castillas, a los sármatas, y a esos rehaleros comprometidos y sus rehalas…

¡Y qué decir de los monteros, los monteros de orden! Felicitación efusiva para ellos.

Hay una cosa clara y meridiana, lo que es seguro es que sin monteros no hay montería.

Disfruté tanto que espero no perderme la cita el próximo 10 de enero en la hermana pequeña de Los Barrancones, Las Tres Lenguas.

Sé que con Caza Las Castillas tengo tres garantías aseguradas: trabajo, seguridad y transparencia.

Crónica y fotografías (excepto las que se indican): Adolfo Sanz Rueda /

Vídeos: Caza Las Castillas y Saray Blanco

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DATOS DE LA MONTERÍA

y Caza Las Castillas

Organización: Caza Las Castillas

Fecha: 29 de noviembre de 2025

Finca: Los Barrancones / Finca abierta

Hectáreas monteadas: Más de 1.500

Localidad: Torremocha de Ayllón (municipio de San Esteban de Gormaz), Soria

Puestos: 73 / Sin cupo de jabalíes (se podían abatir 5 venados en el cómputo total de la montería) / Rehalas: 16

Jabalíes: 56 (8 navajeros, 1 posiblemente medallable)

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