La ACCA denuncia que la Diputación “pretende llenar Álava de corcinos huérfanos”


La Asociación de Cotos de Caza de Álava ha mostrado su oposición a la normativa que el Servicio de Montes de la Diputación Foral de Álava presentó el pasado 28 de marzo para la presente campaña de caza de corzo en la provincia alavesa.

La normativa, recogida en la Orden Foral 152/2012 -pendiente aún de publicación-, alberga entre otros puntos el cambio de fechas en la caza de las hembras de corzo, pasando su período principal de aprovechamiento a los meses de Septiembre y Octubre, es decir, en pleno período de cría de la especie, y mezclado con la caza de los machos.
Desde la Asociación de Cotos de Caza de Álava se viene reclamado una coordinación autonómica en materia de fechas para la caza del corzo, en un intento de respetar al máximo la bioecología de la especie, único garante de la sostenibilidad del recurso cinegético. En este sentido, el territorio alavés fue pionero en adoptar un calendario de caza adaptado a los ciclos naturales del corzo, iniciando un aprovechamiento de las hembras –necesario para el equilibrio demográfico de la especie-, en la época invernal, cuando las crías del año ya están en condiciones de sobrevivir sin sus progenitoras.
“Desconocemos las razones por las cuales ahora, el Departamento de Medio Ambiente ha decidido ir a la contra de la mayoría de las Comunidades Autónomas, y trasladar las fechas de caza de las corzas a los meses de Septiembre y Octubre, cuando los corcinos apenas tienen tres meses de vida, y muchos de ellos aún permanecen ocultos en la vegetación”, asegura Teófilo Ruiz de Viñaspre, presidente de la ACCA. Y es que la captura de la madre supondría dejar a sus dos crías condenadas a morir se hambre y sed, quedar a merced de los predadores, o vagar sin rumbo hasta morir atropellados en alguna carretera.
“Parece mentira que en los tiempos de la Green Capital, y a pesar de los esfuerzos de todos los alaveses por conservar y rentabilizar los recursos naturales de Álava, unos responsables políticos, asesorados por unos técnicos forales retrógrados y faltos de ideas, decidan optar por un aprovechamiento carente de ética y tan alejado de la sostenibilidad, y lo que es aun peor, intentando que sean los cazadores los que ejecuten tan despiadada iniciativa”, dice Ruiz de Viñaspre, quien asegura que va a recomendar a sus asociados que rehúsen este aprovechamiento otoñal de las corzas. “Cazar sí, pero respetando las normas básicas de la ética y de la racionalidad”, recalca. 

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