¡Que llueva, que llueva!

Agosto y media veda, son palabras que van de la mano. Ya a estas alturas, ha quedado más que patente la escasez de codornices y, en algunos puntos de nuestra geografía, la de palomas. Podemos empeñarnos en echar exclusivamente la culpa al cambio climático, a la sequía y a las altas temperaturas que soportamos estos días, pero se nos olvida el factor humano.

Como en todo cambio relacionado con la naturaleza, la acción del hombre tiene siempre mucho que ver. No nos damos cuenta –o no queremos darnos cuenta– de que cada vez se siembra menos y se cosecha antes, obstaculizando de esta forma que las migratorias puedan encontrarse con un hábitat temporal lo suficientemente cómodo como para quedarse en nuestro país hasta finales de agosto. Que todo tiempo pasado fue mejor, sí, es cierto; pero si teniendo el factor climático jugando en contra, en vez de espabilar y mejorar lo que está en nuestra mano, la liamos aun más… apaga y vámonos.

Y todo esto no afecta solo a los fanáticos de la media veda, pues los monteros y recechistas van a verse igualmente afectados. No llueve, las tormentas de agosto parece que no se deciden a hacer su aparición, y cabe augurar una berrea tardía, corta y  prácticamente silenciosa si la cosa no cambia radicalmente de aquí a unos días. Lo mismo pasara con la temporada de monterías (ya prácticamente a la vuelta de la esquina). Aquí la escasez de agua que han sufrido los animales durante la primavera y el verano va a hacerse patente en la calidad de los trofeos; por otro lado, el terreno seco y duro solo puede entorpecer el trabajo de los perros a la hora de levantar las reses. Los rastros no se fijan y el trabajo se multiplica por mil.

Y todo esto, ¿por qué? Pues señores míos, ¡porque no llueve! Llámenlo calentamiento global, acción humana, escacharramiento de la biosfera, la estratosfera o la capa de ozono, pero la cosa está regular tirando a mal. Hay que concienciarse un poquito más, ponerse manos a la obra con esto del sostenimiento del planeta y hacernos cargo de que como esto siga así se nos acaba el chollo.

Para que luego vayan por ahí diciendo que los cazadores no somos los mayores ecologistas…

Deja un comentario