La caza apoya a las personas y la vida silvestre en África

cazador elefante áfrica

Expertos y representantes de diversos gobiernos africanos han defendido en Bruselas la continuidad de la actividad cinegética en África como herramienta imprescindible tanto para sostener las economías como para garantizar la conservación de los ecosistemas y de las especies salvajes que actualmente hay en ese continente.

Así lo han argumentado en la jornada ‘Vida salvaje, ¿utilizarla o perderla?’ celebrada en Bruselas el pasado 26 de enero, en el Parlamento Europeo, como foro  de debate previo a la celebración de la reunión CITES CoP17 que tendrá lugar en Sudáfrica en el mes de septiembre.
En este sentido, la Oficina Nacional de la Caza, la Conservación y el Desarrollo Rural (ONC), única entidad cinegética española presente en Europa a través de la FACE (Federación Europea de Asociaciones de Caza y Conservación), respalda estas conclusiones, que avanzan en la línea de lo defendido por la propia ONC a lo largo de los últimos años.
Esta jornada de trabajo ha estado organizada por eurodiputada Renata Briano y tenía entre sus objetivos analizar si la UE debe prohibir las importaciones de trofeos de caza procedentes de países en desarrollo.
images_wonke_internacional_africa_antilopes_destinos_impala_caranegra_namibiaEl ministro de Medio Ambiente y Turismo de Namibia, Hon Pohamba Shifeta, fue contundente al respecto: “La caza de trofeos es un motor económico importante para nuestro país”. Según explicó el ministro namibio, en ese país se ha implantado un modelo que potencia la gestión sostenible de la fauna con incentivos económicos que llegan, precisamente, a través del sector cinegético. Por eso, considera que “las iniciativas para prohibir la caza de trofeos no sólo representan una forma moderna inaceptable de colonialismo moral, sino que tendrán efectos perjudiciales en nuestras comunidades locales y en nuestra fauna”. Todo ello acompañado, añadió, de una proliferación de la caza furtiva. Por eso, lanzó un llamamiento: “Apoyemos el uso sostenible en lugar de prohibirlo”.
Los diferentes ponentes coincidieron en que el uso sostenible de la vida silvestre debe ser considerado como una herramienta para la conservación, el desarrollo económico y una política de lucha contra el furtivismo, reconociendo plenamente el papel de las comunidades locales y el mercado internacional. “Puede parecer contradictorio para muchos de nosotros, pero la caza bien regulada permite una mejor gestión de la vida silvestre. Cuando la caza de trofeos contribuye a la conservación, que contrarresta eficazmente la delincuencia sobre la vida silvestre, los responsables políticos tienen la obligación de tener en cuenta que entre las opciones políticas disponibles”, señaló Renata Briano358 - Antilopes (2) blesbok
Anna Seidman, del Safari Club Internacional, rebatió con cifras el argumento de los sectores anticaza basado en que la caza, aún aplicada con criterios sostenibles, conduce a la extinción de algunas especies. “La caza sostenible no conduce hacia la extinción de especies como a muchos grupos anticaza le gustaría que el mundo crea. Por el contrario, la caza sostenible ofrece incentivos económicos para la conservación de la vida silvestre”, señaló Seidman, que puso dos ejemplos concretos. En el caso del blesbok en Sudáfrica, la gestión cinegética permitió pasar de menos de 2.000 ejemplares a principios del siglo XX a más de 250.000 hoy en día. Y si analizamos el caso del rinoceronte blanco, que estaba al borde de la extinción en 1900, hoy, gracias a la caza legal y sostenible, contamos con más de 20.000 ejemplares.images_Reportajes_Africa_Luis_rinocerontes
En el extremo contrario está lo ocurrido en Botswana, país que fue pionero de la conservación basada en la comunidad y la economía local hasta que en 2014 su gobierno prohibió la caza. Seidman explicó que desde entonces la economía local se ha desplomado y la actitud de las comunidades locales hacia su biodiversidad ha cambiado radicalmente.
El eurodiputado Karl-Heinz Florenz, presidente del Intergrupo de la Biodiversidad, Caza, y Campo concluyó diciendo que de esta jornada debe sacarse un aprendizaje: “Existen factores culturales y económicos que deben tenerse en cuenta, así como los requisitos de las comunidades locales sin perder de vista el principio de uso sostenible”. Por ello, instó a la Comisión Europea “a preparar un buen informe reconociendo las complejidades que se destacaron en esta jornada antes de presentarlo en la Comisión ENVI”.hipopótamo la carne se la llevan los nativos y se la comen
En opinión de la ONC, CITES proporciona una base legal para la caza de trofeos, y el reconocimiento de la distinción entre el uso sostenible y la explotación ilegal de la vida silvestre. Además, la experiencia demuestra que donde se ha prohibido la caza, las especies cinegéticas han visto reducida su población. Por ejemplo, en Kenia, a causa de la prohibición de la caza en vigor desde 1977, el país ha perdido entre el 60 y el 70 por ciento de sus grandes animales salvajes. Esto ha provocado un enorme mercado ilegal, y los datos apuntan a que algo similar está ocurriendo ya en Botswana.

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