El elefante de selva, casi masacrado por los furtivos en Gabón

El elefante africano de bosque o elefante de selva africano (Loxodonta cyclotis) no tienen donde esconderse. Incluso las poblaciones de esta especie que viven en las áreas más aisladas en Gabón, en África central, están siendo masacradas por los furtivos, según un estudio científico internacional que publica de la revista Current Biology este mes de febrero, publica lavanguardia.com.

Las estimaciones más recientes indican que entre 2004 y 2014 fueron abatidos 25.000 elefantes del bosque en Gabón, lo que representa el 80% de la población inicial. En toda África central, el número de elefantes de esta especie descendió un 62% entre 2002 y 2013, destacan los autores de este estudio.
Diversos grupos de expertos consideraban que la poblaciones de elefantes de selva africanos podían estar recuperándose de forma natural en las zonas más aisladas del continente africano, donde el acceso de los furtivos es más difícil. Los datos que se presentan ahora desmonta esta hipótesis y sitúa a esta especie en una situación de extrema vulnerabilidad.
“La pérdida de elefantes es más grave de lo que pensábamos”, ha indicado Fiona Maisels, científica de conservación con la Sociedad de Conservación de Vida Silvestre en la ciudad de Nueva York y miembro del equipo que estudio en 2013. Ella no estuvo involucrada con el nuevo trabajo, del cual afirma estar basado en una encuesta “más intensa” dentro de una gran reserva y sus tierras de amortiguación. “Éste es uno de sus últimos baluartes”, agrega George Wittemyer, un conservacionista de elefantes de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins, que no participó en el estudio. “Sus últimos bastiones se están erosionando ahora”.

Ningún lugar es seguro
”Ya no podemos asumir que las grandes y remotas áreas protegidas conservarán a las especies. Los furtivos se desplazarán a cualquier parte donde puedan obtener ganancias. El furtivismo transfronterizo es una gran amenaza para la protección de especies, y los esfuerzos bilaterales y multilaterales son esenciales para la conservación”, indica John Poulsen, investigador de la Universidad de Duke (EE.UU.) y coautor del estudio.
Los investigadores explican que no se sorprendieron al descubrir que el número de estos elefantes había disminuido. Pero sí se asombraron al ver la rapidez y la gran pérdida sufrida en tan sólo diez años.
El paso más importante para salvar a los elefantes de bosque es reducir la demanda de marfil. “Hay que crear nuevas áreas multinacionales protegidas y coordinar la aplicación de la ley internacional para garantizar el procesamiento de aquellos ciudadanos extranjeros que cometan o fomenten los crímenes sobre la vida silvestre en otros países”, subraya este experto en declaraciones recogidas por la agencia Sinc.
La prohibición anunciada recientemente por China del comercio interno de marfil ayudará si se implementa efectivamente. “La comunidad internacional necesita presionar a todas las naciones restantes que permitan este negocio para que todo el comercio legal se detenga. Necesitamos fondos de conservación y voluntad política para poner fin a la masacre”, enfatiza Poulsen.
Los investigadores también abogan por reconocer a los elefantes de bosque como una especie distinta de los elefantes de la sabana africana. Tal diferenciación está apoyada por evidencias genéticas y morfológicas, y ayudaría a llamar la atención sobre estos elefantes olvidados.
”Los elefantes son ingenieros de los ecosistemas que desempeñan un papel importante en la dispersión de semillas y el ciclo de nutrientes. Tenemos muy poca información sobre cómo va a alterar la composición y estructura de los bosques la ausencia de elefantes en grandes extensiones de África Central y, por lo tanto, de los servicios ecosistémicos que proporcionan los bosques”, apunta.

Artículo científico de referencia:
Poaching empties critical Central African wilderness of forest elephants. John R. Poulsen, Sally E. Koerner, Sarah Moore, Vincent P. Medjibe, Stephen Blake, Connie J. Clark, Mark Ella Akou, Michael Fay, Amelia Meier, Joseph Okouyi, Cooper Rosin, Lee J.T. White. Current Biology. Vol. 27. 20 Feb. 2017 DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2017.01.023

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