La actividad humana y el paisaje determinan el campeo del jabalí

Nuestros colaboradores de Ciencia y Caza han dado a conocer este estudio realizado en Suiza, que demuestra que la actividad humana y el paisaje son factores más importantes que la caza a la hora de determinar el área de campeo del jabalí.

Cada vez son más habituales los conflictos generados por los daños causados por la fauna silvestre en los cultivos, al igual que ocurre con los accidentes de tráfico o los problemas sanitarios de la ganadería, provocados casi siempre por el incremento imparable de algunas especies como el jabalí.
Cuando se plantean acciones de gestión para tratar de reducir esos conflictos y se incluye a la actividad cinegética como herramienta imprescindible para conseguirlo, no son pocos los que plantean que la propia caza provoca un incremento en los movimientos de los animales, aumentando su dispersión y por tanto contribuyendo al traslado de los daños a otros lugares. Sin embargo no se suele tener en cuenta el efecto de actividades como las labores agrícolas y los cambios en el paisaje como determinantes en estas modificaciones.
Un estudio realizado en Suiza durante seis años, que analizó el área de campeo de 95 jabalíes radiomarcados trató de establecer ese efecto de las actividades “no letales”.
Los autores registraron áreas de campeo medias de en torno a 400 hectáreas por animal, encontrándose hasta el 50% de los animales radiomarcados en rangos incluso menores de 100 hectáreas, rangos muy reducidos, prácticamente los más bajos encontrados en toda Europa.
Se observó además que estas áreas de campeo se incrementaban cuando se trataba de zonas de caza, encontrando diferencias entre zonas en las que la caza era durante el día y otras en las que se utilizaban modalidades nocturnas, probablemente debido al menor impacto de un aguardo o una espera sobre el total de la población que otras modalidades que puedan emplear perros o un mayor número de cazadores por jornada.
Por otro lado, los autores se dieron cuenta, al analizar diferentes variables de paisaje, fundamentalmente asociadas a la actividad humana en entornos agrícolas, que éstas eran mucho más determinantes en el área de campeo de la especie, muy por encima de la propia actividad cinegética.
Por todo ello concluyen que a la hora de planificar estrategias para la gestión de los daños se tenga también muy en cuenta el efecto de la configuración del paisaje y las fuentes de molestias no letales, como la actividad agraria más que la propia actividad cinegética.

Referencia del artículo:
Fattebert, J., Baubet, E., Slotow, R., & Fischer, C. (2017). Landscape effects on wild boar home range size under contrasting harvest regimes in a human-dominated agro-ecosystem. European Journal of Wildlife Research, 63(2), 32.

 

 

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