Conclusiones del congreso sobre Gestión y Conservación del Lobo

El congreso sobre ‘Gestión y Conservación del Lobo en Norteamérica y Europa. Un conflicto sin resolver, celebrado entre el 21 y 23 de abril en Robledo (Zamora) ha hecho ya públicas sus conclusiones.

Las actividades realizadas –ponencias, debates, mesa redonda con periodistas de información ambiental, pósters exposición de medidas preventivas contra el lobo con mastines, burros y carlancas, visita técnica a la Sierra de la Culebra para observación del lobo, sesión de manejo de lobo, concurso de fotografía…– contaron con un aforo completo y la intervención de 250 participantes –180 congresistas, 25 ponentes, 30 miembros del Comité y 15 de Secretaría Técnica– en el primer congreso que se celebra en Europa de estas características, con participantes llegados de once países.

Conclusiones 

-Los diferentes censos realizados sobre el lobo muestran una evolución positiva de la especie en la mayoría de los territorios de Norteamérica y Europa. Gran parte de los problemas del lobo están más relacionados con aspectos simbólicos y conflictos de valores que con el mantenimiento de sus poblaciones.

-El lobo debe de estar protegido en algunos lugares, pero también debe de controlarse en otros y, en algunas ocasiones, es conveniente su reintroducción en determinadas zonas. La actividad cinegética es una herramienta para la gestión del lobo, en dos aspectos: control poblacional de la especie y disminución de los daños que provoca a la ganadería.

-Los daños a las explotaciones de ganado constituyen el principal problema de conservación de lobo. No obstante, actualmente, el principal problema ganadería extensiva son los escasos beneficios (o pérdidas) de su actividad. Los daños no se producen únicamente por falta de suficientes presas silvestres, sino también por la propia vulnerabilidad del ganado.

-A pesar de la existencia de numerosos datos sobre daños provocados por el lobo, no se dispone de un conocimiento global y preciso de las pérdidas generadas por la especie, aunque se estima que supone menos del 1 % anual de la cabaña ganadera explotada en sistemas extensivos.

-Para la convivencia entre lobos y ganado no hay soluciones mágicas. Tradicionalmente, los ganaderos se han protegido frente al lobo empleando diferentes métodos, siendo los más efectivos, especialmente en el ganado ovino, la reclusión (vallado o estabulación) del ganado durante la noche y el empleo de perros de guarda, como los mastines. Existen también algunas experiencia de empleo de asnos para ahuyentar a los lobos y que tienen como principal ventaja que, al ser herbívoros, no dependen, como sucede con los perros, del aporte de alimento.

-Cuando los diferentes métodos de prevención frente al lobo no dan resultado las administraciones públicas pueden establecer mecanismos de compensación de las pérdidas sufridas por el ganado. Los países o sus divisiones administrativas tienen diferentes modelos de compensación, en función de las características de la zona, de las explotaciones ganaderas y del estatus legal del lobo.

-Una de las estrategias más importantes para la conservación de una especie como el lobo es su valorización económica y ambiental, así como de los de los territorios en los que se localiza. La valorización económica del lobo está relacionada con aspectos como: la actividad cinegética, el turismo de observación de la naturaleza, así como la diferenciación positiva de una serie de productos y servicios asociados a su imagen. Además, la valorización ambiental está vinculada con las funciones ecológicas del lobo como predador de ungulados.

-Entre los territorios donde se desarrollan actividades de turismo relacionado con el lobo, destacan la Sierra de la Culebra, en la provincia de Zamora, que alberga una importante población de lobos y presenta unas condiciones naturales que favorecen su observación. Esta emblemática zona presenta una elevada y creciente afluencia de visitantes que ha favorecido su desarrollo turístico, permitiendo que el sector de la hostelería y restauración se haya convertido en un importante motor de desarrollo local. En la Culebra se ha pasado de ver mayoritariamente al lobo como un enemigo del desarrollo a tenerlo como un fuerte activo económico para toda la comarca. A todo ello ha contribuido, desde su apertura en diciembre de 2015, el Centro Temático del Lobo Ibérico de Castilla y León, ubicado en la localidad de Robledo del ayuntamiento de Puebla de Sanabria.

-La mayor parte de los problemas del lobo en España están más relacionados con aspectos simbólicos y conflictos de valores que con el mantenimiento de sus poblaciones. Las percepciones negativas del lobo dificultan el hallar un compromiso entre los intereses humanos y la conservación de la especie. No obstante, es posible compatibilizar la conservación del lobo con ese otro patrimonio económico, cultural y también natural que es la ganadería extensiva, o expresado en otras palabras, lograr la coexistencia entre lobos, hombres y ganado.

-A pesar de todas las dificultades, España está llena de profesionales competentes, de ganaderos generosos y de ecologistas flexibles y comprensivos. Si entre todos hemos hecho posible la recuperación parcial del lobo en las últimas décadas, también deberíamos de ser capaces de encontrar la mejor manera de convivir con él.

-Nuestros antepasados sufrieron la inteligencia y astucia del lobo, pero también supieron encontrar, dentro del implacable depredador, al mejor amigo del hombre.

-El lobo tiene derecho a existir y compatibilizarlo con la ganadería extensiva es complicado.

-El símbolo de la conservación del patrimonio natural en España no es lobo, sino la convivencia entre lobos, ganaderos, pastores y su rico legado cultural.

-Con un pequeño número de lobos que habían sido criados exclusivamente en cautividad es posible realizar reintroducciones exitosas de la especie, como se ha demostrado en el lobo mexicano.

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