La prudencia, la mejor compañera de una jornada de caza

A raíz de los trágicos accidentes de caza que este fin de semana han costado la vida a dos jóvenes en Galicia, la Federación de Caza de Galicia (FCG) ha emitido un llamamiento a la necesidad de extremar las medidas de seguridad durante el ejercicio de la actividad cinegética.

 

La caza, a pesar de ser una actividad en la que la tasa de siniestrabilidad es muy baja, sí que requiere el compromiso de todos los cazadores para que estos traumáticos hechos no se repitan. En concreto, la Federación Gallega de Caza ha promovido varias campañas de seguridad para la práctica de esta actividad, realizando cursos de seguridad, haciendo entrega de chalecos de alta visibilidad, etc., todo encaminado a lograr a que no se produzcan accidentes.

El FGC también quiere recordar lo que en su día quedó reflejado en el Decálogo del cazador seguro, medidas de seguridad necesarias e imprescindibles para una caza segura, donde el sentido común y la prudencia son sus dos pilares fundamentales. Entre las recomendaciones están:

1.- Mantener las armas en buen estado y bien cuidadas, comprobando posibles desajustes, desgastes, limpieza, etcétera. 

2.- Al cargar o descargar el arma hay que dirigirla al suelo o al cielo. Nunca hay que cargar el arma hasta que llegue al puesto de caza.

3.- Asegúrese de descargar las armas antes de manipularlas, al ir de camino al monte, saltar una valla, cruzar un arroyo, cuando se transite por caminos o zonas con riesgo de resbalones y caídas, de camino al puesto de caza y de regreso, en los descansos, al acercarse personas ajenas a nuestra actividad, al finalizar la cacería, etcétera. 

4.- No quitar el seguro del arma hasta que no se divise claramente que se trata de una pieza de caza. Antes de efectuar el disparo hay que asegures que no hay ninguna persona en el campo de acción.

5.- Disparar d forma que, en caso de fallar, la bala o munición se entierre y no salga rebotada.

6.- No dispare sobre las piezas que salen en cambios de rasante, y mantener especial precaución cuando aguardamos a que salga una pieza detrás de un matorral de zarzas, arbusto, etc., pues puede sorprendernos que sea otro cazador, un transeúnte o un perro.

7.- Respetar las normas de seguridad establecidas: las zonas de seguridad, las normas de los jefes de cuadrilla, y prestar especial atención al resto de los compañeros de caza.

8.- Señalizar temporalmente los accesos a la zona de caza, mediante señales con la leyenda “Atención, cacería”. 

9.- Indicar a nuestros compañeros de caza, visualmente o a través de las emisoras, nuestra situación y posición.

10.- Use chalecos o ropa de colores vivos o reflectantes, ya que aumentan la visibilidad. Contrariamente a lo que se cree, los colores brillantes no asustan a los animales, ya que éstas perciben más el movimiento.  

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