Felidae. El león

360 - Felidae el leon

El león es una de las especies soñadas para todo safarista ya iniciado, y su caza siempre estará envuelta, de forma simultánea, en una aura de aventura, miedo y respeto. En su caza, a menudo es el león el que le da la vuelta a la situación y pasa a ser el que, a la vez, está acechando al cazador, por lo que no son infrecuentes emocionantes emboscadas inversas, en las que las descargas de adrenalina pueden olerse y hasta casi masticarse.

Taxonomía

Se trata de un mamífero carnívoro, de la familia de los félidos, y del género de las panteras, según el Sistema Natural de Linneo y Gronovius (1758), punto de partida para la nomenclatura zoológica moderna al dividir el sistema natural en tres reinos de la naturaleza, según clases, órdenes, géneros y especies, con características, diferencias, sinónimos y lugares.

Pueden alcanzar hasta los 12/14 años de edad en el medio natural, si no han sido nunca gravemente atacados por otros congéneres, cosa bastante frecuente, presentando los machos un peso adulto medio de 200/225 kilos, así como un promedio de alzada de 1,20 metros y una longitud media corporal de 2,5 metros. Las hembras suelen parir una única camada cada 18/24 meses, con un periodo de gestación de cuatro, de una a cuatro crías, y con un índice de supervivencia llamativamente bajo (20%), fruto de la acción de otros depredadores (pitones, chacales, águilas, leopardos…), enemigos (búfalos, hienas), o de incluso otros leones, que no dudarán en matar a los cachorros de cualquier otro macho dominante derrocado, a fin de poder transmitir cuanto antes su impronta genética a una nueva camada propia.

El matriarcado es la estructura organizativa social más común, agrupándose en manadas de 4 a 30 individuos, aunque también se encuentran frecuentemente estructuras más cortas de machos emparentados agrupados, así como machos solitarios.

A menudo, los leones machos jóvenes pasan a llevar una vida errática durante un tiempo y, cuando alcanzan la edad adulta, comenzarán a enfrentarse con los machos dominantes de una manada para ocupar su puesto. Pueden llegar a devorar hasta 40 kilos de carne de una sola ingesta, pudiendo estar más de una semana sin volver a comer.

Situación actual general

360 - Felidae el leon (2)Recientemente de nuevo ratificado el rechazo a la propuesta de incluirlo en la lista de especies en peligro de extinción por el FWS (Fish and Wildlife Service) americano, aunque sí permanece en la lista de especies amenazadas, el león goza en la actualidad de una saneada población sostenible con fines cinegéticos en el sur del continente africano, Sudáfrica y Namibia, estimándose un total de cerca de 24.000 ejemplares en los llamados stronholds, áreas legalmente protegidas como hábitat de los leones o zonas donde se gestiona la caza y donde se encuentran los requisitos necesarios para la viabilidad, a largo plazo, de las poblaciones que viven allí. Hay por lo menos diez de estos strongholds que cubren un área casi tan grande como los Estados Unidos al este del río Mississippi.

En cuanto al león en el resto de África subsahariana, central y del este, con una población actual en estado salvaje estimada entre 30.000 y 35.000 ejemplares, la realidad es de un difícil futuro, principalmente por el conflicto con el ser humano, en continua expansión, y la consecuente pérdida de su hábitat natural.
En la actualidad, el SCI reconoce básicamente dos subespecies de leones, ya que la única población asiática, de complicada viabilidad futura en el medio natural, se restringe en la práctica a los cerca de escasos 300 ejemplares que habitan en el santuario de los bosques de Gir, en la India:

León, Sudáfrica y Namibia
León, resto de África

El hábitat preferido por el león es el pastizal alto y las zonas con bush ligero, con un territorio de un tamaño de actuación de entre 20 y 200 kilómetros cuadrados. El león permanece inactivo durante al menos 20 horas al día, dedicando por lo general la mayor parte del día al descanso y sueño, y el atardecer y la noche a la caza, en la cual alcanza altos ratios de éxito. Una increíble potencia en distancias cortas, acompañado de una fuerza muscular extraordinaria en extremidades y mandíbula, así como una excepcional vista felina, tanto diurna como nocturna, hacen del león todo un superpredador y un rival cinegético a la altura de no todos los cazadores.

Nunca se ha de subestimar la capacidad de sorpresa y ataque repentino, ‘la carga’, de esta especie, y en muchas ocasiones, la distancia de lance y abate no superará los 20/30 metros. Forma parte de la llamada ‘caza peligrosa’, uno de los Big Five, el rey de la sabana por derecho propio, y los profesionales que participan en estas cacerías cobran, durante los días que dura la persecución, un mayor salario que cuando se caza antílopes, pues, ciertamente, están poniendo su vida en peligro.

Los buenos profesionales no dudarán en utilizar sus armas en caso de eventuales cargas de estos animales, defendiendo, en primer lugar, la vida del cliente cazador y, en segundo, la suya propia. El rugido de este animal, grave, ronco, profundo, capaz de recorrer con facilidad grandes distancias a través de las llanuras africanas, hasta 10 o 15 kilómetros con facilidad, será una de las mayores experiencias que podremos vivir en África, dejando recuerdos imborrables para la eternidad.

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Melena, cola y garras

La melena del león macho es uno de los mitos en torno a este animal. Su función principal es la intimidatoria, haciendo que parezca más grande ante sus rivales y presas, y como complementaria, la térmica, dando una mayor cobertura sobre zonas vitales del animal. La presencia, color y tamaño de la melena en los machos está asociada, en primer lugar, a condicionantes genéticos, factores de edad y madurez sexual, la producción de testosterona e, incluso, a factores climáticos. Por regla general, aunque con muchas discrepancias al respecto, cuanto más densa y negra sea la melena de un león, más sano y adulto será. También se han detectado en muchas ocasiones machos sin melena, como aquellos legendarios leones ‘comehombres’, los demonios de la noche del Parque Nacional de Tsavo, en Kenia, o aquellos famosos leones blancos, sin melena, del Timbavati, cerca del Parque Nacional Kruger.

La cola de estos animales, de una gran potencia y funcionalidad, en especial durante sus ataques, en los que la usa a modo de equilibrio, termina en una gruesa mata de pelos a modo de brocha, tanto en machos como en hembras. No está clara la finalidad de la misma, aunque algunos científicos afirman que, al menos en las hembras, constituye un elemento vital para el guiado de sus cachorros a lo largo de los pastizales, levantando la ‘brocha’ por encima de la espesura. Lo que sí es cierto es que esta ‘brocha’ acaba en una espuela de unos 5 mm de largo formada por la fusión de las secciones finales del hueso de la cola.

Al margen de las ‘anécdotas matemáticas de Leibnitz y Newton’ sobre las garras del león, ex unge leonis, éstas constituyen una de las piezas más codiciadas de este trofeo y siempre podrán incorporarse como codiciadas piezas de joyería, recuerdos eternos de la cacería.

Asimismo, existe hoy en día un lucrativo mercado en torno a su osamenta, pues en países del sudeste asiático es considerado, cómo no, como un potente medicamento alternativo de inciertas propiedades homeopáticas.

Calibre adecuado

Los leones, y leonas, no son animales especialmente duros, encajando bien los tiros, por lo que calibres como el .270, el .30-06 o un .300 podrían realizar su cometido a la perfección. No obstante, por motivos de seguridad, el calibre legal mínimo para afrontar esta caza será el .375, con gran poder de parada, por si acaso.
Normalmente, los cazadores profesionales que nos acompañen a esta cacería presumirán de sus express, algunos con calibres ciertamente «antielefantes». Y por algo será.
La distancia media de tiro para esta especie se sitúa entre los 30/80 metros, pudiendo ser en ‘parado’ o en movimiento, bien de carga, bien de evasión, por lo que no es recomendable el uso de sofisticados visores o, en su caso, éstos deberán ser muy rápidos, abiertos y luminosos.

Valorando el trofeo

Animal de carácter temperamental y ciertamente peligroso. Si está herido, no dudará en cargar si se ve amenazado o en peligro, siendo uno de los trofeos más demandados en las incursiones safaristas de aquellos que ya han pasado por el plains game por el sur del continente africano y buscan nuevas emociones y horizontes cinegéticos. Se caza principalmente bajo la modalidad de rececho, mediante rastreos de huella y pisteo, y en la cual la ayuda de los pisteros será de vital importancia. En función de las improntas que vayan dejando los leones a su paso, nuestros ayudantes serán capaces de interpretarlas y estimar la distancia de separación con el león, la velocidad y continuidad de su marcha, su actitud, su posible estrategia si sabe que alguien va detrás de él…

Cuando uno lleva varias horas, o días, detrás de un animal como éste, en una zona relativamente alta de hierbas, y descubre que el león acechado lleva tiempo dando círculos a tu alrededor, cada vez de radio más pequeño, garantizo que cuesta trabajo tragar saliva y se ven ojos acechantes detrás de cada mata.

Según el SCI, el trofeo del león se mide por el método 15, de carnívoros y pecaríes, y en él se tiene en cuenta la envergadura del cráneo del animal, sumando el largo y el ancho a la puntuación total, medida en pulgadas. Los mejores trofeos recogidos en la actualidad por el SCI tienen las siguientes valoraciones:

– León (general): 1º) 28 6/16″ (de Zambia) / 2º) 28 1/16″ (de Zambia) / 3º) 27 11/16″ (de Mozambique).
– León (Sudáfrica y Namibia): Hay cuatro empatados en primer lugar, de Sudáfrica, con 28 6/16″.

 

 Por Luis de la Torriente.

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