La RHD amenaza con dejar la zona sin conejos la Costa da Morte

La enfermedad hemorrágico vírica del conejo, conocida por las siglas RHD, ha dejado de ser ya un problema específico del Estado francés, donde la padecen desde hace varios años, y después de una expansión, que según medios especializados empezó por Cataluña hacia el Levante español, se ha instalado ya en muchos puntos de Galicia, y también en la Costa da Morte, tal como explican los responsables de algunos cotos.

De hecho, hace ya dos semanas remitieron un escrito formal a la Xunta para dejar constancia de las quejas que venían expresando meses atrás y que, aunque pasan desapercibidas para la mayoría de aficionados, si están apoyadas en casos concretos.

Este pasado jueves cazadores de la sociedad San Miro de Malpica, que se encontraban entrenando a sus perros en la zona de A Insua (Barizo), localizaron varios cadáveres y el guarda del colectivo dio aviso a los agentes de Medio Ambiente, que acudieron a recoger las muestras para llevarlas a analizar.

La situación, según se quejan algunos aficionados, es verdaderamente alarmante, hace inútil cualquier esfuerzo por mantener las poblaciones y pone en serio riesgo la temporada que empieza en el mes de octubre y que este año podría arrancar con la especie estrella de la caza menor bajo mínimos o prácticamente desaparecida. Además, ni siquiera se conoce la verdadera magnitud del problema porque la gran mayoría de los montes de la zona ni siquiera se visitan en esta época del año, únicamente tienen un control más o menos exhaustivo las áreas en las que se llevan a cabo adiestramientos, con lo que se da la circunstancia de que en algunos cotos no saben todavía si los conejos que repoblaron se han asentado en el territorio o han acabado contagiados con esta enfermedad, que, al igual que la mixomatosis, resulta letal para los animales.

El presidente del Tecor malpicán, Rogelio Pereira, advierte de que, por unas causas o por otras, las campañas son cada vez más malas, «de cada catro pode haber unha boa» e incluso se plantean optar por otras especies más resistentes, al tiempo que opina que este asunto debe tener una importancia central en las próximas reuniones de los colectivos de cazadores. Sin embargo, asegura que a quien le compete tomar cartas en el asunto «é á Administración», porque además no se trata de un problema exclusivo de las poblaciones salvajes, sino que está afectando también a las granjas productoras, e incluso a propietarios particulares, que muchas veces ven como sus conejos se mueren en masa sin saber muy bien por qué.

Aunque en Francia lleva tiempo funcionando, con muchas reservas, una vacuna, aquí se puso en circulación a mediados del mes de mayo y tampoco supone, para nada, una solución absoluta. Los laboratorios en sus análisis, algunos de ellos llevados a cabo en Galicia, han comprobado su efectividad durante aproximadamente un año, que esperan que se prolongue en los ejemplares salvajes. Sin embargo, su aplicación es inyectable, con lo que resulta a todas luces imposible extenderla por el monte, lo único que cabe es inmunizar a los conejos con los que se hacen las repoblaciones para así frenar la pandemia. Sobre todo, porque este aspecto es en el que se va la mayor parte del dinero de los cotos. En Coristanco, por ejemplo, se soltaron unos 1.500 a 10 euros cada uno.

vía La enfermedad RHD amenaza con dejar la zona sin conejos salvajes.

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