La Reserva del Saja no mantiene el ritmo de la pasada temporada

Fuente: eldiariomontanes.es

A trancas y barrancas, la Reserva del Saja sigue sumando. No llega a las cifras que hace un año, después de tres fines de semana de actividad cinegética, se habían alcanzado (137 animales), pero, en cualquier caso, pueden considerarse positivas. Y es que, con los 47 cazados este fin de semana, son ya 117 los jabalíes abatidos en la presente campaña.
Cierto es que, al margen de esos 20 suidos de diferencia que se registran respecto al ejercicio anterior (en el que al final se llegó al récord de 1.401), el ritmo de capturas puede considerarse positivo y, lo que es más importante, día a día queda constancia de que hay jabalíes, y muchos. Los ejemplos son numerosos. En Liébana, claro está, abundan (en unos lotes más que en otros) y en zonas más ‘pobres’, como es Valdeiguña, también. La constatación se produjo en la batida de Montequemao, en donde no se tocó pelo, pero se levantaron una veintena de cerdos salvajes.
Con este panorama, a nada que mejore el monte y que el calor deje de agobiar, los resultados irán paulatinamente mejorando. Hay caza y eso, indiscutiblemente, se traducirá en buenos resultados.
Eso es lo que ocurrió el pasado fin de semana en los montes lebaniegos de Milebaños y Pámanes, en donde se completaron los cupos de ocho fijados por la administración. A uno, es decir, con siete jabalíes, se quedaron en Poda Cordancas. En el resto de batidas de la comarca, los resultados no fueron tan buenos. En el monte estrella, Panda Carrielda, los de Emilio Casares, perfectos conocedores del terreno, sólo pudieron hacerse con cuatro piezas, los mismos que se mataron en otro de los montes de ‘primera’, Arretuerto. Bicobres Sur y Cuesta Bernizo añadieron dos ejemplares cada uno, mientras que en Sobreiglesias y Canales se logró la muestra.
Fuera de Liébana, cabe destacar que se ‘tocó pelo’ en Montabliz y La Grajera, los dos montes de Campoo que se asoman al Besaya, lo mismo que en Serradores, La Miña, Caviña y La Cotera, en Cabuérniga, comarca en la que el mejor monte fue La Dehesa, en la que se tumbaron dos animales.
Por último, en la zona del Nansa se abatieron sendos ejemplares en El Taladro y en Canaluco, mientras que Frente y Navas y La Cestera quedaron inéditos.
Para este fin de semana, con la ligera bajada de las temperaturas y las escasas lluvias caídas, las cosas pueden enderezarse. Y si no, habrá que esperar a que llegue el frío de verdad para que la Reserva empiece a ofrecer su mejor cara.

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