Riofrío reducirá sus gamos y ciervos

Fuente: eladelantado.com

La reducción del número de gamos y ciervos en Riofrío se acentuará en los próximos cinco años, siguiendo la ‘hoja de ruta’ marcada porPatrimonio Nacional para esta finca. El nuevo plan cinegético, cuya andadura acaba de comenzar, contempla que la población cervuna descienda en el próximo quinquenio hasta situarse en cien gamos y cincuenta ciervos, el número de reses que, de acuerdo con los estudios técnicos, garantiza la sostenibilidad de este monte mediterráneo, de 640 hectáreas de superficie.

En realidad, lo que Patrimonio Nacional hará no es sino acentuar su política de los últimos años. El plan cinegético recién concluido ya fijaba una importante bajada de las reses cervunas. “Se cumplieron las expectativas”, señala ahora, a modo de balance, Juan Fernando Carrascal, ingeniero forestal de Patrimonio Nacional. Con respecto a hace escasas décadas, cuando Riofrío llegó a albergar cerca de 3.500 cérvidos, la cabaña ha sufrido un brusco descenso. Tras las sucesivas extracciones, el último conteo de reses, llevado a cabo a finales de 2012, revelaba que la cifra de gamos ascendía a 464 y la de ciervos a 113. La paridera de 2013, concluida al finalizar la primavera, ha traído 131 gamos y 18 ciervos. Dado que en la finca de Riofrío, cerrada por un muro perimetral de 10.400 metros, prácticamente todas las crías salen adelante, se estima que, a fecha de hoy, acoge a 595 gamos y 131 ciervos.

La Red Natura 2000, en la que está incluido Riofrío —con la categoría de Lugar de Importancia Comunitario (LIC)—, establece un máximo de 20 reses cervunas por kilómetro cuadrado. Siguiendo esa norma, los cerca de 5,25 kilómetros cuadrados de Riofrío útiles para el ganado (el resto del bosque está acotado a gamos y ciervos), podrían admitir un centenar de reses. Y, teniendo en cuenta que un ciervo consume el doble de forraje que un gamo, el nuevo plan cinegético permitirá la permanencia de cincuenta ciervos y cien gamos. “La pretensión de Patrimonio Nacional es acomodar la carga cinegética de Riofrío a lo que determina la Red Natura 2000”, avanza Carrascal.

Para los ingenieros encargados de Riofrío, el reto permanente en los últimos años ha sido el de igualar la población cervuna a la capacidad productiva de monte, estimada entre 300.000 y 400.000 unidades forrajeras anuales. “No se puede permitir que la carga cinegética sea superior a la producción forrajera, pues ello iría en detrimento del bosque”, insiste Carrascal, que quiere recordar que el principal objetivo del ‘Plan de Protección Medioambiental de Riofrío’ —aprobado en Consejo de Ministros en 1998— no es otro que el de evitar que los cuatro ecosistemas existentes en la finca (encinar, sabinar, rebollar y fresneda) se degraden.

Carrascal es consciente de que la reducción de ganado tendrá una repercusión económica negativa en el ‘coto industrial de caza Riofrío’, pues al caer las extracciones de reses, hasta situarse anualmente en 28 gamos y 18 ciervos, diminuirán los ingresos. “Desde el punto de vista económico, Patrimonio Nacional saldrá perjudicado, pero para la sostenibilidad del monte es la decisión adecuada”, remarca el ingeniero forestal, que también quiere anticiparse a las críticas que se puedan recibir por parte de los visitantes, cada vez con mayores dificultades para contemplar fauna. “Sé —señala— que a quienes vienen les agrada ver animales, pero para Patrimonio Nacional, como gestor de este espacio, la prioridad es la conservación del monte”. “Lo que se intenta —concluye— es que el monte se perpetúe, ni más ni menos”.

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