Devastadores efectos económicos de la plaga de conejos en Castilla-La Mancha

La organización agraria Asaja de Castilla-La Mancha exigirá este jueves al director general de Política Forestal y Espacios Naturales, Rafael Cubero, que active se publique “urgentemente la suspensión temporal del Plan General del conejo de monte en Castilla-La Mancha para paliar los devastadores efectos” que sufren los agricultores y ganaderos como consecuencia “de la mala gestión medioambiental y de control poblacional de los animales de fauna silvestre”.

Asaja trasladará esta petición a Cubero tras el acuerdo alcanzado para la suspensión temporal de este decreto con el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, en la reunión mantenida con el Comité Ejecutivo de la organización agraria el pasado 16 de mayo, según ha informado la organización agraria en una nota de prensa.

En la reunión van a abordar los daños que causa la superpoblación de caza mayor y la plaga de conejos en las explotaciones agrarias y ganaderas y van a buscar medidas a uno de los puntos más reclamados de la tabla reivindicativa que llevó al sector a movilizarse por la región.

No obstante, Asaja ha apuntado que las movilizaciones seguirán activas hasta que haya soluciones reales a las reivindicaciones del sector, por lo que demandará en primer lugar que se publique la suspensión temporal de este Plan vigente desde 2009 por el Decreto, que declara esta especie cinegética de interés preferente.

Actuaciones consecutivas

“Para terminar con el problema se necesita la puesta en marcha de actuaciones consecutivas por parte de todas las administraciones implicadas, empezando por la declaración de plaga, pues hasta el momento se han desarrollado medidas aisladas, como las declaraciones de comarcas de emergencia cinegética temporal, que no han dado los resultados deseados”, ha manifestado Asaja.

Por ese motivo, ha recordado que también han solicitado en “múltiples ocasiones” al Gobierno nacional que asuma sus responsabilidades y actúe en las zonas de seguridad que están bajo sus competencias, principalmente taludes de carreteras y vías de comunicación, así como las riberas de ríos y arroyos, que se han convertido en auténticos criaderos de conejos.

“Desde esas zonas, principalmente en la jurisdicción de las Confederaciones Hidrográficas, ADIF y el Ministerio de Fomento, los conejos se desplazan hasta las explotaciones más cercanas para alimentarse, principalmente de cereales, y ocasionar cuantiosas pérdidas económicas a los agricultores”, ha explicado la organización agraria.

Junto con los animales de caza mayor, como los jabalíes o los ciervos, los conejos dañan los cultivos leñosos, como almendros o vid, o las oleaginosas, como el girasol, reduciendo la producción e impidiendo el adecuado desarrollo de las plantas en las campañas sucesivas. A ello hay que sumar que “la mala gestión medioambiental de la fauna silvestre está poniendo en riesgo la cabaña ganadera, debido al riesgo de contagio de enfermedades como la tuberculosis”, ha agregado Asaja.

Además de los perjuicios específicos en el sector agropecuario, la plaga de conejos y la superpoblación de jabalíes y ciervos, Asaja considera que supone “un gran peligro para toda la sociedad en lo que se refiere a la seguridad vial”, por lo que hacen “un llamamiento especial a los responsables para que tengan en cuenta el aumento de accidentes de tráfico por este motivo en los últimos años y pongan en marcha actuaciones inminentes antes de tener que lamentar mayores pérdidas”.

Fuente: eldigitalcastillalamancha.es

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