¿A qué se debe la plaga de jabalíes en Alzira?

La población se ha disparado en Alzira y su entorno, pues a la ausencia de un depredador que frene la expansión se añade el éxodo que provocó el incendio de Carcaixent, la prohibición de cazar en parajes naturales, la maleza de los ríos y el abandono de cultivos.

Los agricultores alertan de que la proliferación de jabalíes en el término municipal de Alzira -aunque no es un fenómeno exclusivo de este municipio- está provocando daños en cultivos de partidas muy alejadas de las montañas, donde tradicionalmente se refugiaba esta fauna salvaje. Los cazadores advierten de que los largos desplazamientos que suelen realizar estos animales por las noches en busca de alimento disparan el riesgo de accidentes de tráfico. Las reclamaciones de daños que se han presentado contra la sociedad en los últimos años tras el atropello de jabalíes evidencian que se trata de un peligro real, por lo que el club local de caza pide una mejor señalización de las carreteras y una mayor concienciación de los conductores. ¿Qué propicia este aumento de la población de jabalíes hasta el punto que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) ha solicitado su declaración como plaga? Cazadores y agricultores dan algunas claves.

Sin depredador en el medio natural

No existe un depredador que frene la expansión del jabalí. Es omnívoro y se adapta a nuevos hábitats. La sequía de los últimos años provocó que bajara de las montañas en busca de alimento y ha colonizado zonas de huerta aprovechando cauces de ríos y barrancos. Sólo los cazadores a través de las esperas -en Alzira descartan organizar batidas por la dificultad de movimientos dada la difícil orografía y la leña acumulada en las montañas- ayudan a controlar la población. El último año abatieron al menos 143 ejemplares, según el registro del laboratorio de referencia en el que se realizan los análisis de triquina, aunque los aficionados no tienen la obligación de recurrir a él, por lo que el número de capturas es con toda seguridad superior.

Incendio de Carcaixent en 2016

Si la sequía ya provocó un desplazamiento de jabalíes hacia los cauces de ríos y zonas húmedas, el incendio que el año pasado arrasó buena parte de las montañas de Carcaixent y la Barraca d´Aigües Vives provocó una nueva diáspora de la fauna que ha buscado cobijo en zonas que no se vieron afectadas por el fuego. Los montes de Alzira son en este caso los más próximos.

Cañas en los ríos y campos abandonados 

Grandes tramos de ríos y barrancos han sido colonizados por la caña, una especie invasora, y resultan prácticamente inaccesibles para las personas aunque, al mismo tiempo, se han convertido en perfectos refugios para manadas de jabalíes al tratarse de zonas tranquilas que, además, disponen de agua muy próxima. Lo mismo sucede con algunos campos abandonados, donde la maleza alcanza una altura propia de una selva y los jabalíes se introducen en una masa de zarzas para ocultarse durante el día aunque, en ocasiones, tampoco tienen reparo en dejarse ver si se sienten molestados.

Parajes protegidos, ‘santuarios’ para la fauna

La Murta es un paraje protegido. Los cazadores lo saben, pero también los jabalíes. Los primeros no dudan en señalar que se trata de un auténtico “santuario” para la reproducción de estos animales y uno de los focos desde los que se desplazan casi hasta cualquier lado. El año pasado ya se les vio incluso por la marjal.

Sin caza en el coto de la Casella

Los cazadores aseguran que desde hace ya más de dos años no se puede cazar en el aprovechamiento forestal del monte n º 23, las Agujas-Casella, propiedad del Ayuntamiento de Alzira, ya que el 30 de abril de 2015 venció la anterior adjudicación del coto y el consistorio no lo ha renovado. El presidente de la Associació de Caçadors d´Alzira, José Antonio Ferrer, presentó en junio una instancia en la que emplazaba al gobierno municipal a desbloquear esta situación para que los aficionados puedan practicar la caza. Ferrer recuerda en su escrito que en una reunión mantenida con las autoridades municipales se acordó que se sacaría el coto “lo antes posible” y que han pasado “más de dos años” y todo sigue igual, lo que considera “una injusticia histórica con el colectivo de cazadores de Alzira”. Por otra parte, alerta de que está próximo el vencimiento del aprovechamiento forestal del monte V-125 la Garrofera de Alzira y Tous, también municipal. Recuerda que la ley contempla la posibilidad de una cesión directa.

Fuente: levante-emv.com

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