Los agricultores de Tierra de Barros se plantean no cultivar la tierra si sigue la plaga de conejos

Fuente: El Periódico de Extremadura – M. A. Parra, 14/06/2012

La Asociación Apag Extremadura Asaja ha vuelto a incidir sobre el daño que están provocando los conejos en los cultivos de la comarca de Tierra de Barros. Aunque el perjuicio económico es difícil aún de cuantificar, los agricultores se plantean no seguir trabajando sus tierras si no se toman medidas urgentes que solventen el problema.

 

Hace más de un mes, esta asociación alertó, a través de una nota de prensa, que la presencia masiva de conejos y liebres en los campos extremeños estaban provocando daños, especialmente en los viñedos de la comarca de Tierra de Barros. Apag Extremadura Asaja considera de “ajustado derecho” que sean los titulares de los cotos los que asuman ser los verdaderos responsables del daño que producen los animales, a pesar de que la federación regional de caza intente “escurrir el bulto” con sus últimas declaraciones.

El presidente de esta asociación, Manuel Laparra, aseguró ayer a este diario que los dueños de los cotos “están sacando los balones fuera” y culpan a los agricultores de ello, “cuando se les cede los campos gratuitamente para que puedan cazar”. Pero el presidente resalta que este problema no debe basarse en las opiniones de ambas partes y ceñirse en la ley. Laparra recordó que la ley de caza indica, en uno de sus artículos, que “los titulares de aprovechamientos cinegéticos serán responsables de los daños originados por las piezas de caza procedentes de los terrenos acotados. Subsidiariamente, serán responsables los propietarios de los terrenos”. Añadió que el Código Civil contempla que el “propietario de una heredad de caza responderá del daño causado por ésta en las fincas vecinas, cuando no haya hecho lo necesario para impedir su multiplicación o cuando haya dificultado la acción de los dueños de dichas fincas para perseguirla”.

Acciones de la Junta
Por todo ello, cree que los dueños de los cotos deberían hacerse responsable de estos daños ampliando el número de cazadores o con otras acciones. Estaban a la espera de que cumplieran con esta obligación y que las administraciones públicas también tomarán medidas porque se recurrió a ellas al ver que la problemática continuaba. Según Laparra, la consejería de Agricultura se comprometió a concederles unos permisos para colocar unas redes con las que atrapar a los conejos en el campo, pero aún están esperando la autorización para poder llevarlo a cabo. También se ha recurrido a la consejería de Fomento porque el estado de las carreteras y los arcenes también hacen que los conejos estén más recogidos y salgan al campo a hacer daños.

Ahora, esperan que las administraciones cumplan su compromiso y a que los cazadores también actúen “porque son los máximos responsables de los daños que causan los conejos”.

Esta plaga de conejos ya se produjo hace unos años, pero la causa principal de que este año haya “una auténtica epidemia” de estos animales se debe en parte a la sequía y en otra, según la asociación, a que los cazadores no están haciendo un control o siguiendo una política de caza que no es lo suficientemente efectiva.

En cuanto a los daños que realizan los conejos en los cultivos, Laparra explicó que el animal se va comiendo los brotes y después tarda más en brotar el producto. Esto retrasa mucho el proceso y al final repercute en la producción, en la cantidad, de uva que se recoge al final. La cuantía económica de estos años es difícil de calcular porque hay que tener en cuenta el valor del producto después y de la cosecha, pero se prevé que sean “muy cuantiosas”.

Ahora espera que las dos partes aludidas actúen de forma urgente para solventar el problema, porque en caso contrario Apag Extremadura Asaja asegura que se verán “obligados” a dejar de trabajar en los cultivos de la zona. En el caso de Almendralejo afectaría a la urbanización de San Marcos o la carretera de circunvalación. La asociación también menciona la vía férrea de Mérida-Los Rosales, la Nacional 630 o la autovía.

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