Pareja de mastines pone en fuga a comando animalista

Los hechos sucedieron en las inmediaciones de Quintanilla de Truchas (Antes Villa Franca de las truchas), cuando dos individuos que atienden a las iniciales JPG y RPG, fueron atendidos de numerosas contusiones y desgarros que, aparentemente y en un primer examen, coincidían con mordeduras de cánidos.

Al parecer, según relataron los damnificados a efectivos policiales avisados por el personal sanitario, se encontraban practicando senderismo por el paraje denominado “el Ventisquero del tío Paco” cuando, sin mediar aviso y por la espalda, se les abalanzaron dos mastines gigantescos que la emprendieron con ellos a mordiscos hasta que lograron refugiarse en un automóvil que tenían aparcado a unos 200 metros.

Medios policiales se desplazaron al citado paraje con la intención de esclarecer lo sucedido.

Localizaron a PHJ, ganadero y propietario de la finca donde se desarrollaron los presuntos hechos, que ofreció una versión totalmente diferente a la expuesta por los senderistas.

Al parecer, según la versión del ganadero, sobre las dos de la madrugada le despertó un enorme algarabío de rebuznos que procedía del cercado de los burros y, temiendo que fuera un ataque de lobo, “que abunda mucho por estos montes“, soltó a dos de los siete mastines que pernoctan en el corral de las ovejas.

Al instante pudo oír como un tropel y lo que parecía gente gritando y soltando todo tipo de improperios y aullidos de dolor en dirección a la carretera, por lo que rápidamente llamó a los perros y los encerró. Intento acercarse a continuación a la zona para interesarse por lo que había sucedido, pero el coche arranco a toda velocidad.

Los agentes procedieron a revisar la documentación de los canes y a tomar muestras de ADN de sus bocas para futuras diligencias judiciales. Posteriormente realizaron una inspección visual en el lugar exacto de los presuntos hechos, donde encontraron una motosierra en perfecto uso, mazas de hierro, varias tenazas y dos cámaras de vídeo. Todo ello esparcido por el suelo en dirección a la carretera.

Ya en dependencias policiales, ante las diferencias significativas en las versiones y el material encontrado, procedieron a un careo entre los implicados encontrando numerosas contradicciones incluso entre los presuntos senderistas que, una vez investigados los hechos en profundidad, resultaron ser en realidad dos conocidos activistas de la organización  Burro & clay.

Ante la evidencia de los hechos los dos activistas reconocieron que, efectivamente, estaban ejerciendo una acción para liberar de la opresión a dos burros, y trasladarlos con posterioridad a un refugio donde vivirían en armonía con otros animales. También admitieron que el material era para inutilizar las instalaciones y que nunca mas se pudiera maltratar a un animal allí.

Indicaron a continuación que tuvieron conocimiento de lo que estaba sucediendo en esta explotación ganadera a través de las redes sociales, cuando un simpatizante que paseaba por la zona con sus hijos les envío fotos del maltrato que recibían los burros: “Vivian rodeados de un pastor eléctrico, herramienta típica de carceleros, y en ocasiones con las dos patas delanteras atadas entre si a modo de unas esposas policiales, lo que les ocasionaba un tremendo trastorno limitando enormemente sus movimientos“.

La cara del pastor, citan fuentes policiales extraoficialmente, era todo un poema no dando crédito a lo que oía.

Por otro lado, y una vez procesadas las muestras de ADN recogidas de la boca de los mastines, se encontraron muestras de tejido de al menos siete individuos diferentes, por lo que se está intentando localizar al resto de presuntos integrantes del presunto “comando liberador” que presuntamente también debieron ser mordidos por los canes.

Al cierre de esta edición continuaban las pesquisas policiales para esclarecer los hechos.

Fuente: elanimalistahoy.wordpress.com

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