Cómo preparar y cuidar las almohadillas de los perros en las primeras salidas

siempre que nuestro perro deba vivir en un ámbito de ciudad y trabajar o visitar el campo con cierta rutina, la salud y la higiene de sus almohadillas debe ser un punto de especial atención
Por Ignacio R. García Gómez / Veterinario
A pocos días de que empiece la ansiada media veda, muchos estarán prestando la máxima atención al estado de sus perros de caza, para que exhiban todo su potencial en los rastrojos tras las codornices. Hoy vamos a tratar un tema de cierta importancia para garantizar que nuestro perro llegue en las mejores condiciones: el estado de las almohadillas de sus patas.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de atender y cuidar a nuestro compañero es el aseo. Y esta especial atención no sólo es necesaria por la salud de nuestra mascotal, sino por nuestra propia salud y de los que conviven con nuestro can. En este aseo uno de los puntos a valorar y prestar especial atención son sus almohadillas plantares, los pies y manos de nuestra perro.

Por regla general nuestro auxiliar vive en un ámbito urbano y en él se ha desarrollado y crecido, por lo que las superficies más habituales por las que se mueve son parques, alfombras, mármoles, aceras y asfaltos; de manera que cuando trasladamos a nuestro perro al suelo natural del campo se tiene que enfrentar a superficies irregulares y agresivas para él. Por ello, siempre que nuestro perro deba vivir en un ámbito de ciudad y trabajar o visitar el campo con cierta rutina, la salud y la higiene de sus almohadillas plantares debe ser un punto de especial atención por nuestra parte.

Almohadillas asperas, duras y elásticas
Las almohadillas de nuestro perros deben ser duras, de cierta tonalidad oscura, de tacto áspero y que han de presentar cierto grado de elasticidad. En modo alguno debemos valorar como normal que estas almohadillas presenten grietas, fisuras o zonas sin esta protección, y menos aún heridas o zonas de sangrado.

Los espacios entre los dedeos tienen que ser igualmente tenidos en cuenta, ya que a menudo quedan adheridos objetos como espigas e incluso piedras que pueden llegar a provocar problemas en dichas almohadillas. En numerosas ocasiones entre estos espacios interdigitales aparecen pelos que, si bien no son molestos, su corte favorece la higiene de sus pies y que estos objetos no tengan fijaciones en dichos espacios interdigitales.

Cómo tratar las heridas en las primeras salidas al campo
Después de periodos de inactividad o cuando la dureza del terreno es importante suelen aparecer tras las primeras salidas al campo ligeras molestias en estas almohadillas, que detectaremos por movimiento molestos y constantes lamidos de la zona por el propio animal. En estos casos revisaremos bien la zona y cuidaremos la aparición de heridas con la aplicación de soluciones cicatrizantes. También es recomendable usar pomadas especificas, pero siguiendo siempre directrices veterinarias y evitando consejos de gente no profesional, ya que en el peor de los casos pueden enmascarar problemas en su fase inicial y provocar un agravamiento de una dolencia que primeramente era leve.

El uso de soluciones con yodo en las almohadillas después de que el perro realice ejercicios intensos o lleve a cabo las primeras salidas al campo ayudará a evitar infecciones, y por otra parte nos proporcionará una terapia higiénica que nos ayudará a detectar precozmente la aparición de grietas que requerirán en todo caso la evaluación clínica de un profesional veterinario, quien en la mayoría de ocasiones recomendará pomadas de reputado éxito.

Y como siempre, y para finalizar, un consejo de utilidad. Una crema hidratante de las que usamos habitualmente -y en especial las de esa marca que tantos balones de playa adornan nuestras playas- es ideal para aplicarlas en las almohadillas de nuestros perros al limpiar y asear las extremidades de nuestro can.

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