Gestión del ciervo, hacia una estrategia conjunta

 

El pasado 19 de octubre se celebró, en un coto de caza de Puertollano, la Asamblea Europea 2012 de Productores de Ciervos. Un análisis hecho por el autor de este artículo en esa reunión llevó a un consenso para trabajar conjuntamente entre quienes crían venados en cotos de ciervos y quienes lo hacen en granjas, para defender los intereses que ambos gestores tienen en común. Una de las consecuencias es la de crear un foro anual donde intercambiar experiencias entre los que estudian, crían o disfrutan de este animal en la caza.

 

Por Dr. Tomás Landete, vice-director del IREC, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, representante de España en la FEDFA y miembro del Comité Científico de la International Deer Biology Society 

 

 

“La realidad de la cría del ciervo en España es diferente a la que hay en el resto de Europa. Un informe de la FEDFA realizado en 2012 estimó que el número de granjas en Europa es de 10.000 y mantienen unos 300.000 ciervos. En España hay 153 granjas con 5.000 ciervos”

 

 

El ciervo atrae muy diversos intereses: existen quienes disfrutan de su observación y de los sonidos de la berrea en los montes de Cabañeros, quienes admiran las impresionantes cornamentas que llegan a producir, quienes lo crían en granjas para vender su carne en fresco, como cecina u otros productos hechos en toda Europa y quienes lo estudian por afición y para dar respuesta a todos los anteriores.

 

Hasta ahora ha habido una dicotomía (en gran medida artificial) entre quienes mantenían ciervos en cotos o parques privados de caza y quienes lo criaban en cautividad. Aunque existen diferencias entre lo ético de usar algunas técnicas para ciervos en libertad (como reproducción asistida o el cruce entre subespecies, recientemente criticadas por el CIC en un documento de posicionamiento, http://www.cic-wildlife.org/index.php?id=807), en realidad, hay muchas cuestiones que hace todo gestor de ciervos, ya sea en cotos o granjas, y varias técnicas o tecnologías científicas de las que se podrían beneficiar ambos. Éste es el primer punto de un consenso alcanzado en la reunión europea de productores de ciervo celebrada en España. 

 

 

Un ejemplo sacado de nuestras propias líneas de investigación sobre lo que la ciencia puede hacer por todo tipo de gestores o productores de ciervo es aportar información de cuáles son las deficiencias minerales más comunes, cuáles afectan más a la cuerna y cómo detectarlas. También se alcanzó un consenso para trabajar juntos entre todos los productores o criadores de ciervos (sea en libertad, en cotos, o en cautividad, en granjas) para defender los intereses comunes ante la Unión Europea y otros foros. Este artículo explica los argumentos que se plantearon para llegar a ese consenso.

 

 

 

¿Qué es la FEDFA?

 

  La Federación Europea de Productores de Ciervo, FEDFA (www.fedfa.org), se estableció en 1990 para defender los intereses de los criadores de ciervos y, en principio, aglutinó a dueños de granjas centrados en la producción de carne. La idea era defender los intereses comunes, sobre todo presionando ante la Unión Europea, bien para cambiar la legislación, bien para que las nuevas normas pensadas para ganado en establos no arruinaran el negocio de criadores de unos animales que nadie mantiene en dichos establos y sí en semi-libertad. En no menor medida la idea era defendernos frente al empuje arrollador de este sector en Nueva Zelanda. Este país tiene sólo el 15% de los ciervos del mundo (1,8 millones), pero controla el 55% de la venta de carne. 

 

 

Alguien podría pensar qué hace este artículo en una revista de caza, pero en España se vende la carne de unos 70.000 ciervos, según cifras oficiales, a 100.000, según algunos expertos. Bien, podría pensar el autor, los cotos están en el negocio de las granjas. Pero no es el único argumento: muchas granjas en toda Europa producen ciervos para los parques adyacentes o de países cercanos (es decir, tienen la misma subespecie y es legal hacerlo), con lo que cría en cautividad y caza en cotos están muy relacionada en algunos países. De hecho, incluso se hacen concursos de trofeos a partir de desmogues (foto superior). No sólo esto: la diferencia en tamaño y aspecto entre granjas y parques de ciervo (como se llaman a los cotos en Europa) o cotos de caza mayor no es tan grande. En algunos casos, como la granja
Sauls
tari (del representante de Letonia en la FEDFA), las llamadas granjas tienen 170 hectáreas y hay parques de ciervos no mucho mayores. 

 

 

El CIC sugiere –en un documento inspirado en una reunión de 2008 donde presentamos la realidad de los cotos españoles– que se deberían permitir el vallado de cotos de caza siempre que tengan, al menos, 500 hectáreas. Finalmente, el tamaño de nuestros cotos es bastante mayor y va de las 800 o 1.000 hectáreas a varios miles. 

 

 

Otra diferencia entre lo que en España entendemos por granja y la realidad en el resto de Europa: en una granja de ciervos en un país que puede mantener diez ciervos por hectáreas, calculado por ingenieros agrónomos en Letonia o la República Checa, los animales se alimentan del pasto (además, estos terrenos incluyen árboles con lo que realmente parece un coto, ver fotografía inferior). Sólo en ocasiones se alimenta a los ciervos con algo de alimentación suplementaria y, sobre todo, la gestión nutricional consiste en tener silo para las fechas en las que todo está cubierto de nieve. No todo el interés se centra en tener los mejores animales con carácter silvestre: la granja mencionada mantiene por placer y para sus visitantes de fin de semana una pequeña población de una rara variedad blanca del ciervo común (fotografía de la derecha, pero ojo, no son ciervos albinos).

 

 

Por todas estas razones, más recientemente, varios países han incorporado a la FEDFA a gestores de cotos de lo que llaman parques de ciervos y nosotros cotos de caza mayor (incluyen también otros ungulados). Esto sucede en Letonia, Lituania, Suecia, Gran Bretaña y otros países. En España hay cierta estigmatización de las granjas porque los cotos son muy grandes (y mucha gente ignora que la carne de esos ciervos cazados se comercializa) y las granjas dependen en gran medida de nutrición aportada y no de pasto.

 

 

Quizá, por las pocas granjas reales y porque el sector de los cotos se consideraba muy distinto de las granjas a la vista de las españolas, nuestro país no tuvo representantes de forma continuada hasta recientemente. En 2008, dada mi presencia en varios foros internacionales y las publicaciones de mi grupo de investigación, John Fletcher (presidente por entonces y representante de Gran Bretaña) me pidió que fuera representante de España en la FEDFA para explicar a ésta la situación del ciervo en España. Posteriormente, se unió el empresario cinegético Antonio Cañones para alternarnos cuando uno no pudiera asistir a las dos reuniones anuales que celebra la FEDFA. Desde entonces hasta ahora, aunque esto ha cambiado en las últimas semanas tras recientes contactos con Aproca, España no tuvo realmente una rama española. 

 

 

Parte de esta razón es que la realidad de la cría del ciervo en España es diferente a la que hay en el resto de Europa, como se ha indicado antes. Un informe realizado por la FEDFA en 2010 a través de encuestas a sus representantes, estimó que el número de granjas en Europa es de 10.000 y mantienen unos 300.000 ciervos. En España este número a partir de datos oficiales de 2008 es pequeño: 153 granjas que mantienen 5.000 ciervos. A estas alturas el lector se habrá dado cuenta de que estas cifras dan la errónea impresión de que en España el ciervo no es importante, pero la realidad es la contraria: casi todos los ciervos en España se encuentran en los más de 3.000 cotos privados vallados de caza mayor. Una estimación a la baja hecha por el autor para la FEDFA indicaba que albergan más de 650.000 ciervos (¡y los datos son estimaciones de 2010!). Los cotos privados vallados de caza mayor ocupan más del 10% de Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura (40% de la superficie de España), lo que supone que el 4% de la superficie de nuestro país está vallada en cotos de ciervos.

 

 

 

España inspira un cambio de estrategia en el sector del ciervo

 

  Es esta importancia del ciervo en España y el beneficio económico que supone (6.000 a 10.000 puestos de trabajo, y 450 millones de euros como valor potencial de los animales –medallas excluidas–, aunque la crisis ha reducido esta cifra), lo que llevó a la FEDFA a pedir a sus representantes españoles que organizaran la asamblea de 2012 en un coto de caza español los días 18 al 20 de octubre. La reunión no sólo despertó el interés de quienes tienen granjas o parques de ciervo en la UE, sino de todas las revistas de caza europeas y de Rusia. Como sucedió con un artículo anterior del autor publicado a principios de año, el que usted lee sobre esta reunión y sus consecuencias ha sido solicitado por revistas de países cuya población suma 403 millones de personas: Oxota (Rusia), Pirsch (Alemania), Anblick (Austria), Lowiec Polski (Polonia), Deer (Gran Bretaña), MMD (Letonia), Svet Mislivosty (República Checa), etc. Muchas de ellas tenían gran interés en aprender de la gestión de la caza en España. De hecho, Oxota ha publicado sólo en 2012 cinco artículos de los autores. 

 

 

Hay razones de peso para tal interés. Uno de esos artículos solicitados sobre el beneficio de imitar la gestión de la caza privada en España producía cifras impresionantes: considerando sólo la conversión del 1% de su territorio en cotos privados de caza, se crearían 17.000 cotos, 85.000 puestos de trabajo y unos beneficios de 2.600 millones de euros. Eso suponiendo las densidades españolas de 20 ciervos/km2 que producen una estimación de 3,4 millones de ciervos. En el mundo hay 12 millones y 2 tercios están en libertad en Rusia. Pero en la Europa húmeda se alcanzan fácilmente los 2 ciervos/km2, con lo que Rusia tendría 34 millones de ciervos y el beneficio se multiplicaría por 10. El ejemplo español interesa a Rusia, pero también a Europa, como se verá más adelante.

 

 

Durante la reunión de la FEDFA se presentaron dos exposiciones que cambiaron la percepción de los asistentes sobre el futuro del ciervo en Europa: el Presidente indicó que hace falta una mayor unión con el sector de la caza y que éste, agrupado en la asociación europea FACE, ya ha contactado con la FEDFA para perseguir objetivos comunes. La segunda exposición, del autor de este artículo, se titulaba Estrategias de futuro en el ciervo: una visión personal. A continuación, se resumen los principales puntos de dicha charla.

 

 

 

Una visión estratégica distinta sobre el futuro del ciervo

 

  Sólo hacía falta una calculadora y un poco de imaginación para obtener unos datos en los que nadie había meditado con calma. Dividiendo población de ciervos y número de granjas se llega a la conclusión de que las explotaciones de parques o granjas de ciervos en Europa (excluidos los cotos españoles) son pequeñas (27 ciervos de media). Esto indica que es un sector débil y, además, está poco unido. No haber incluido los cotos de España y otros países supone que del millón de ciervos que tiene Europa sólo se cuentan 300.000 al hablar con la UE. Lo que es más, si no se incluyen los cotos españoles cuyo motivo principal es el trofeo, esta federación está perdiendo la representación de la carne de 100.000 ciervos (más de 6.000 toneladas, unos 30 millones de euros calculados a precio en los puntos de venta) que se venden, sobre todo a Alemania y otros países (por ejemplo, Suecia importa el 95% de la carne de ciervo que consume).

 

 

No estaría escribiendo este artículo en una revista de caza si sólo importara la carne. Las granjas de media Europa están vendiendo animales para repoblar o crear cotos de otros países centroeuropeos. En ese caso el trofeo es lo más importante y, de hecho se realizan eventos de competición sobre puntuación de desmogues como mencionaba antes. Algunos dueños de explotaciones a medio camino entre granja y parque de ciervos, se jactan de tener animales de 240 a 250 puntos CIC. Aún así, buscan con mucho interés cualquier información que les permita mejorar sus trofeos. Un gestor polaco que vino a la asamblea, tras leer un artículo en Lowiec Polski sobre las investigaciones de nuestro grupo acerca de la composición y propiedades mecánicas de las cuernas para detectar deficiencias nutricionales y de gestión, insistía para que analizásemos sus cuernas antes de un mes (algo que hacemos a través de la empresa Venadogen, pero no a esa velocidad). La coincidencia entre gestores de cotos de ciervos en España, parques de ciervos en Europa y granjas inspiró la idea de que había puntos de interés en común entre quienes están interesados en la ciencia desde uno u otro lado, con lo que ambos se beneficiarían de un foro común donde intercambiar información, experiencia o, incluso, presumir de sus trofeos. 

 

 

Pero, volviendo a la charla, la estrategia se podía resumir así: había que saber exactamente cuántos ciervos había en la UE en todo tipo de explotación y cuánta riqueza genera el sector, tanto desde el punto de vista cinegético, como de producción de carne u otros productos. Parte de esta estrategia es consensuar entre todos los problemas en común de todo tipo de gestores y una defensa común de quienes crían a estos animales en libertad o cautividad, además de promover el apoyo de la UE. Para ello, no sólo habría que actualizar los datos del millón de ciervos que salían en las estimaciones, sino explicar el potencial que tenemos en Europa para criar ciervos en libertad (cotos) o cautividad si la UE apoya a este sector. De nuevo bastaban unos cálculos muy sencillos. La UE tiene 4,5 millones de kilómetros cuadrados. Si sólo se dedicara un 1% a la cría del ciervo, dicha superficie tendría 4,5 millones de hectáreas. En España hay una densidad de 0,2 a 0,4 ciervos por hectárea, pero en el resto de Europa la densidad llega fácilmente a los 2 (y en algunos países a los 10 ciervos/ha). Considerando la cifra más conservadora (2 ciervos por hectárea), la UE podría producir 8,5 millones de ciervos y con ello ser el primer productor mundial de trofeos, carne o cualquier producto de este bello animal (siempre que no se le adelante Rusia, que importa ciervos de calidad a toda velocidad). La riqueza creada sería espectacular: considerando sólo cotos o parques de ciervos de 300 hectáreas (el suelo es mucho más fértil y caro para los nacionales en Centroeuropa), se crearían 15.000 cotos, a una media de 4-5 trabajadores, eso supone 75.000 puestos de trabajo directos y 250.000 indirectos. En la granja de Polonia, el dueño se jactaba de ganar 5.000 euros al mes, unos 60.000 €/año. En algunos cotos españoles bien gestionados se habla de la posibilidad de generar unos beneficios de 150.000 euros. Si la media en Europa es de 100.000 € por coto o granja, los beneficios de esos 15.000 cotos podría ser de 1.500 millones de euros, a lo que habría que añadir los de los comercializadores de carne, empresas del sector de la nutrición, vallados, veterinarios, etcétera… lo que podría multiplicar por 4 o 5 la cifra final (hasta los 6.000-7.000 millones). Por supuesto, considerando también granjas de menos hectáreas la riqueza generada podría multiplicarse por tres o cuatro, al igual que si la superficie europea ocupada por poblaciones de ciervo gestionadas privadamente fuera del 2 o 3%.

 

 

Estas cifras casi aseguran el apoyo de la UE para modernizar el sector. El razonamiento es sencillo: la UE calcula que si los beneficios de 1.500 millones son reales, el 21% de IVA supone 315 millones (1.470 millones en impuestos si las ventas son de 7.000 millones). Esos impuestos bien valen un adelanto de un par de millones de euros para estudiar la situación real del sector, el potencial real y qué hacer para modernizarlo con efectividad y crear riqueza en una situación tan mala en todos los países europeos. Por tanto, el siguiente punto de la estrategia es buscar ese apoyo a una nueva FEDFA que incluya todo tipo de cotos, parques o granjas donde se críen ciervos en libertad o cautividad.

 

 

La modernización en el mundo empresarial tiene un nombre: innovación. Innovación no es investigación, pero puede incluirla. Innovar es cambiar la forma de gestionar. En Nueva Zelanda hace tiempo que entendieron que todos los que vivían o se dedican al ciervo de una u otra manera estaban en el mismo barco y que necesitaban cambios en la gestión y más ciencia al servicio del sector. El cambio de gestión se plasmó en la creación de asociaciones como Deer Co, ProVelco, DeerResearch y otras, todas ellas mucho más unidas que la FEDFA. En realidad, es increíble que dominen los neozelandeses en cualquier aspecto de investigación, venta de carne o producción de trofeos a Europa. Las cifras cantan sobre nuestra superioridad: la UE-27 es 161 veces más rica (en producto interior), tiene 111 veces más población (más personas que pagan impuestos) y es 16 veces más grande que Nueva Zelanda. Hasta ahora los neozelandeses sólo han sido más listos. Hemos tenido que esperar a 2012 en Europa para tomar esta conciencia y pude ver en las caras de asombro que la conciencia se tomó en la reunión de España mientras presentaba estas cifras a los delegados europeos de la FEDFA. A juzgar por los comentarios tras un largo silencio al terminar mi charla, el momento ha llegado también para aunar intereses de quienes aman este animal desde España hasta Suecia. 

 

 

En Nueva Zelanda también han aprendido que precisan de los científicos para responder cuestiones como el efecto de la nutrición en las cuernas, problemas sanitarios, de gestión u otros. Estos problemas afectan a todos los tipos de producción de ciervo. El enfoque no consiste en que los científicos estudien aspectos de taxonomía u otros que no tienen interés para el sector. En Nueva Zelanda se han establecido asociaciones como Deer Research, con representantes de los organismos públicos y el sector privado, para establecer las líneas de investigación que interesan a los gestores de ciervos. No es gratis. Las asociaciones de gestores aportan un 2% de los ingresos a promover la investigación aplicada en ciervos. Esto es lo que les permite controlar el mercado, junto a una fuerte unión de los productores. En Europa ni siquiera hay acciones específicas de la Unión Europea para promocionar la investigación aplicada en este sector. En la mencionada reunión, algunos de los asistentes más nacionalistas y reacios a crear una estrategia europea (Gran Bretaña, por ejemplo) entendieron que sí hacía falta esta estrategia y en lo relativo a la investigación no se trataba de preguntarse qué podían hacer los gestores por la investigación en ciervos, sino de que los científicos podían apoyar la gestión de ciervos si los gestores se ponían de acuerdo sobre lo que necesitan de sus científicos (para eso pagan impuestos). 

 

 

Nuestro grupo ha demostrado que los estudios pueden ser muy aplicables. Una deficiencia de manganeso producida por el frío al final del invierno (y, posiblemente, la sequía) en 2005, que se repetirá en 2012, hizo que el peso de las cuernas se redujera un 30% y se fracturaran en un 55% de los casos. Quien leyó un artículo de divulgación a principios de este año y aportó el mineral que faltaba en complementos nutricionales ha evitado las roturas de este año. Quien no lo hizo, quizá haya perdido varios ejemplares de medalla de oro en esta temporada o, definitivamente, si los abate como selectivos indesables. 

 

 

A Nueva Zelanda le costó muchos años organizar el AgResearch y crear la granja experimental más grande el mundo. En Europa no podemos esperar estos años, pero tampoco hace falta. Ahora mismo ya tenemos esas infraestructuras en funcionamiento y grupos científicos potentes al mando de ellas: la UCLM tiene en Albacete la segunda mejor granja experimental de ciervos del mundo y Praga tiene la tercera. Esa es la razón de que el presidente de la FEDFA, un científico, sea del grupo de investigación que gestiona la granja experimental en Praga, y que haya nominado un científico de la otra gran granja, la de España, como aspirante a vicepresidente (el que escribe estas líneas). Desgraciadamente, antes de que el año que viene solicitemos estos fondos europeos también para investigar, España podría cerrar una de las mejores granjas experimentales del mundo porque no tiene dinero para darles de comer o para pagarle a un trabajador para que suministre ese alimento. Vamos a abandonar en mitad del campo un mercedes de clase alta porque no podemos costearnos la gasolina que consume…

 

 

 

Intereses comunes, un foro común

 

  Algunas de las conclusiones más interesantes de la reunión se dieron fuera de la sesión de la asamblea. En una pequeña fiesta que realizó el grupo eslavo (República Checa, Polonia, Lituania, Letonia y Eslovaquia) se propuso que había que fomentar en toda Europa más la cooperación entre todos y, en particular, con los españoles. La delegación española les invitaba a volver y había ganas de hacerlo por parte del grupo eslavo. Todo el mundo presumía con fotos de sus móviles de los ciervos de su granja o coto, que eran los mejores. El gestor de Polonia, que mencionaba más arriba, presumía que su mejor semental tenía 250 puntos CIC, y aún así insistía en que analizásemos cuanto antes sus cuernas para saber si tenían alguna deficiencia mineral y poder mejorar esa marca. Cuando visitó la granja de Albacete y vio los cortes de cuernas silvestres de nuestra granja a punto de analizar entendió parte de su problema: sus enormes cuernas tenían unas paredes de menos de 4 milímetros, lo que significaba que existía alguna deficiencia nutricional (y bajo luz polarizada los cambios de color azul a amarillo y rojo corroboran este efecto). Durante esa pequeña fiesta, el representante de Letonia no sólo quería enviarnos sus cuernas para analizar, ¡se las había traído en la maleta! Todo el mundo preguntaba sobre cómo gestionaban los demás dueños de parques o granjas, o nos preguntaban a los tres científicos que estábamos en la reunión sobre aplicaciones de nuestras investigaciones y sobre cómo se hacían las cosas en los cotos de España.

 

 

En esa velada, aparte del apoyo entre carcajadas y brindis de cuatro países a la nominación de España para la vicepresidencia de la FEDFA, tras la charla de la mañana, se deducía que faltaba un foro común para acercar a todo el mundo que ama el ciervo sea en cotos o granjas, lo estudie o sea, simplemente, cazador. Tanto los gestores, en un caso y en otro, necesitan conocimientos comunes que podemos aportarles los científicos de forma sencilla: diagnóstico de mala nutrición si la pared de la cuerna es fina, saber qué minerales son importantes para mejorar los trofeos y qué deficiencias son las más comunes en toda Europa, saber que la administración de unos minerales impide la asimilación de otros, o que la dominancia hace que los primeros animales coman lo mejor de las raciones y los últimos lo peor. Entre los gestores podían intercambiar experiencias y aprender unos de otros. Se podría organizar una competición de desmogues o sólo una muestra para admiración de los asistentes. Entre los países que permiten el movimiento de animales de granjas a parques de ciervos con la misma subespecie, o entre parques de ciervos, unos y otros podían acordar ventas o distintos negocios. Varios de los productos del ciervo que había sobre la mesa de aquella cena improvisada se venderían como rosquillas en tiendas y restaurantes españoles porque eran auténticamente exquisitos, y los letones y lituanos, a su vez, querían saber por qué no lograban hacer jamones de ciervo como el ibérico de cerdo que habían probado. 

 

 

Por ello, les propuse organizar un foro en Albacete para 2013. Un foro modesto, de unos cien participantes, con un nombre que resumiese el espíritu de aquella reunión entrañable: Reunión Europea sobre Cuerna y Ciervos 2013. No sería un congreso científico, pero constaría de unas pocas charlas asequibles a cualquiera sobre distintos aspectos de nutrición, cuerna, mejora de la reproducción, etc., por parte de los mejores científicos expertos en ciervos. Algo distinto a las charlas que dan las empresas que, en realidad, sólo quieren vender sus productos. La imparcialidad y la verdad es la ventaja de quienes somos científicos, porque nuestro sueldo no depende de lo que decimos para vender. En el exterior de la sala de conferencias las empresas de nutrición y tecnología explicarían sus servicios con demostraciones o muestras y habría una muestra de desmogues (a juzgar por las fotos en los móviles de los allí presentes, varios animales estaban por encima de los 230 puntos CIC). La idea tuvo tal aceptación que confirmaron su asistencia 20 dueños de granjas o cotos, dos empresas de base tecnológica (Xcell Breeding Services, de genética y tecnologías de la reproducción, de Eslovaquia, y Venadogen, de España), y tres científicos (República Checa y Eslovaquia, aparte de nuestro grupo de investigación, que haría demostraciones para que los propios gestores autodiagnostiquen problemas en la nutrición a partir de cortes de cuerna). Además, en las próximas semanas el artículo que está usted leyendo será publicado en países con una población de 400 millones de personas, lo que asegura más peticiones de países de la UE y Rusia de las que podría aceptar la organización para un funcionamiento eficiente. 

 

 

En resumen, el sector del ciervo en España ha estado viviendo de espaldas a su equivalente en Europa, y Europa no ha contabilizado una población de ciervos que es el doble de la que hay en el resto del continente. Ahora las cosas están cambiando y desde toda la UE quieren aprender, enseñar e intercambiar experiencias con nosotros. Es el turno de que nuestro país tenga en Europa la voz que le corresponde. Para ello hará falta la colaboración y el esfuerzo de todos. CyS

 

 

 

 
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